EL CAMINANTE: VIVIR EL AYER CONVERTIDO EN MARAVILLOSA ACTUALIDAD.

El domingo pasado en el Iglesario se conjuraron los astros y cinco artistas del acordeón, nos regalaron un bellísimo momento de música en un escenario único. Sus nombres es lo de menos, lo que realmente importa es su calidad humana manifestada en la interpretación de las piezas que nos regalaron.

Tomó el relevo Toño consiguiendo que la gaita en sus brazos nos susurre canciones que nos devuelven a nuestra niñez exprimiendo los más íntimos sentimientos albergados en los recovecos de nuestra memoria y de nuestro corazón. Las cantareras se integraron dentro de los lamentos y añoranzas de la gaita. Josefina, la Niña más linda de Beariz, con ciento tres años hacía sonar su bien timbrada voz al lado de sus compañeras.

Tanto el palco de preferencia, ocupado por los primeros en llegar al magnífico Auditorio

como el abundante público que abarrotó el patio butacas y el entresuelo, disfrutó lo increíble durante más de dos brevísimas horas. La nota de ternura que consiguió vibrar los corazones y producir algunas lágrimas, sonó cuando Mariluz agradeció al Ferreiro por legarnos tan valioso patrimonio. Solo me resta pedir que actos tan simpáticos, culturales y evocadores de un pasado que sigan produciéndose en escenarios como el mostrado y que no hay director artístico que lo iguale. Esto es nuestro muy querido Beariz. Tenemos la obligación de cultivarlo.

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