EL CAMINANTE: EL DIA DESPUÉS

Buenos días. He madrugado porque tenía la necesidad de daros las gracias a todos los que me habéis llevado hasta esta maravillosa experiencia que he vivido en el día de ayer. Gracias a las entidades que me han apoyado en mis inicios y, gracias, repito a todos vosotros que en el día a día me habéis estimulado para que siguiera adelante. Me encantaría dároslas a cada uno, pero como es imposible, lo hago a través de de mis publicaciones que es donde mejor me defiendo. Muchísimas gracias de todo corazón.

Personas de mi entorno, otras, la mayoría, desconocidas y todas demandando mi novela. Os aseguro que cuando firmaba cada volumen, os mandaba un mensaje de agradecimiento y pensaba: cuán afortunado soy contando en todo momento, con vuestro apoyo incondicional.

La misma injusticia de no agradecéroslo a vosotros, cometería si no lo hiciera a mis hijos, nietos y demás familia y muy especialmente a mi esposa, quien gestionó todos los detalles para que yo gozara a plenitud de este fantástico día.

Posiblemente haya personas que les parezca un poco infantil mi actitud, pero cuando me faltan diez días para cumplir ochenta y cinco años y cada segundo de mi vida le doy biberón al niño que vive en mí, estoy obligado a seguir siendo como soy. Eso sí, intentando cada día ser un poco mejor persona. Cuesta, pero es cuestión de proponérselo. Muchísimas GRACIAS, repito por enésima vez.

En próximas ediciones os daré más detalles.

EL CAMINANTE: EL CAMINO DE LA GEIRA Y DE LOS ARRIEIROS ES EL PREFERIDO DE LOS PEREGRINOS

Uns Peregrinos dim: Nos, nom estamos a fazer O Caminho da Geira e dos Arrieiros. E O Caminho quem o está a fazer a nos.

En nuestra constante preocupación, tanto mi esposa como yo, visitamos con mucha frecuencia los puntos donde es más fácil contactar con los Peregrinos. A la vez que le hacemos la entrega de la sencilla insignia de nuestro Camino le preguntamos

¿Cómo habéis hecho el Camino? La respuesta es unánime: Nosotros no hemos hecho el Camino, es el Camino quien nos hace a nosotros. En portugués, italiano, francés, inglés o español, todos lo definen así. Y, realmente El Camino de la Geira y de los Arrieiros, es tan exigente en el esfuerzo que recibe, como generoso en lo que enseña al Peregrino. No me voy a repetir en la calidad de los paisajes por los que discurre ni en las buenas gentes, pocas, por cierto, que se encuentran en las aldeas y pueblos por donde pasa.