RELATOS DEL CAMINANTE: ESTOY DE REGRESO

Créanme, ya lo echaba de menos. Tenía, más que ganas, necesidad, de comunicarme con los amigos de mi Blog. Hoy me he dicho: De aquí no paso. Y lo cumplo. Regreso lleno de ansias de hablar de nuevo con vosotros y contaros mis mini aventuras en este tiempo que he permanecido silenciado. Tengo que confesaros que cada día de mi existencia tiene para mí un valor inmenso. Qué digo cada día, cada segundo de mi existencia es un regalo que me hace la Vida, entiéndase mi Dios, y no hago sino darle gracias por tan importante dádiva. Han sido una cantidad tremenda de acontecimientos los que han jalonado mi vivir en estos últimos tiempos. ¿Y, sabéis lo mejor? Todos han sido buenos. Digo eso por una muy sencilla razón. Tanto este tiempo al que hago referencia como toda mi propia existencia es un ir y venir sin dar descanso ni al cuerpo ni al espíritu. Me explicaré de una forma muy sencilla para hacerla más comprensiva. Ahí va. Durante los ochenta y ocho (88) casi ochenta y nueve años, he caminado por aut0vías, autopistas, carreteras, caminos, veredas, sendas. He subido montañas y he bajado a profundos valles. Cómo no, he sufrido caídas, me he levantado y he seguido hacia adelante. Todo ello me ha conducido hasta este maravilloso momento en que me estoy comunicando con vosotros pletórico de ganas de vivir. Yo no soy capaz de dar una definición a la felicidad. No la entiendo. Sí doy sentido a la capacidad de sonreír a la vida y lograr que ella me sonría a mí. No siento mejor placer placer que sonreír a la hora de acostarme y dar gracias a esa Vida cuando me despierto sonriendo. Todo ello al lado de una mujer que comparte mi vivir y contribuye para que todo ello sea así. Hoy no quiero entreteneros más, prometiendo que a partir de ahora estaremos hablando con más frecuencia. Os quiero y os necesito. Sois una parte muy importante en mi día a día.

2 opiniones en “RELATOS DEL CAMINANTE: ESTOY DE REGRESO”

Deja un comentario