BEARIZ YA TIENE SU PEREGRINO

img_20190805_1442312938805385128654181608.jpgMi pueblo es pequeño pero está muy orgulloso de sí mismo y le gusta que se le reconozca su pequeñez como Municipio, pero su grandeza por su proyección hasta donde el viento canta nuestras vivencias. Difícil encontrar un lugar en la tierra donde no haya un bearicense y si él no estuviere, no haya algo que alguno de ellos hiciera. Y hoy Beariz dea muestras de su grandeza rindiendo honores a todos los Peregrinos que vienen, tomando como punto de partida la bella y muy noble ciudad de Braga hasta llegar a Santiago.img_20190919_1028583494647104912981988163.jpgSobre un bloque de granito de esta tierra orensana arrancado de las entrañas de nuestras canteras, por esforzados profesionales de la piedra, un joven hijo de esta tierra de Beariz, que maneja el arte del buril y la maceta con singular maestría, esculpió la pequeña imagen del Peregrino, con las características que definen este camino de Braga a Santiago por la ruta de  A Geira e os Camiños de os Arrieiros. En la  imagen del Peregrino que corona el admirable bloque de piedra, plasmó el gran artista Juan Paz, el auténtico espíritu del peregrinaje.  Enjuto su porte, parco en su equipaje, paz en su rostro, ilusión y respeto en su mirar,  reposo y oración en su descansar, la esencia del Peregrino. Juan Paz estudií el Camino y el Camino le inspiró. Hasta en la búsqueda de sus orígenes, fue respetuoso el artista. El mirar del Peregrino busca a Portugal. de allá viene.img_20190919_102406092753259323654455633.jpgJuan y su obra. Una bella página en el discurrir tranquilo de un Beariz en paz.

Ni que decir tiene que el Caminante se siente orgulloso del cantero que arrancó la piedra, del artista que esculpió el Peregrino y de sí mismo que puede gozar de todo ello y dar sentido al magnífico trabajo de los dos. ¿Qué sentido tendría un magnífico elenco interpretando una ejemplar pieza en el escenario, si en el patio de butacas no hubiera nadie? Esa es mi labor en esta singular escena:soy el público que aplaude el esfuerzo, el saber hacer y la belleza de lo hecho. Es una manera de entender el arte y a quien lo haceimg_20190919_1030113869034927769682842303.jpgEs obra inacabada que tendrá una segunda parte. Tiempo al tiempo. Seguidnos, por favor.

EL CAMINANTE LE DESEA BUEN CAMINO

img-20190914-wa00114088516734251882308.jpgEn el día de hoy, Beariz se vio honrado con la presencia de un grupo de nueve peregrinos del  Caminho de Braga a Santiago por “O CAMINHO DA GEIRA E DOS ARRIEIROS”. Nueve Peregrinos del país hermano que llegaron a nuestro pueblo a las 19,15 horas, con el rostro curtido por el sol que les acompañó toda la jornada y con el alma plena de haber cumplido una etapa más de su deseo de llegar a Santiago de Compostela y dar el abrazo al Apóstol, Hijo del Trueno, último y grandioso fin, que motiva el esfuerzo a realizar por los nobles y esforzados Peregrinos. EL CAMINANTE les dio la bienvenida al lado del futuro sencillo monumento, con el que Beariz les agradece el que nos honren con su presencia y porque hagan suyo, aunque solo sea por unos momentos, nuestro querido y hospitalario pueblo.img-20190914-wa00098282349046818858756.jpgDespués de las fotografías protocolarias, son los primeros que posan ante lo que será el pétreo reconocimiento con un Peregrino coronándolo, se dirigieron a sus habitaciones que la diligente y siempre amable anfitriona, Ana Rodriguez Muradás les tiene preparadas, para darse una relajante ducha y proceder de inmediato a reponer fuerzas con un sencillo pero apetitoso ágape que les reconforte para mañana continuar haciendo Camino. Porque ya lo dijo el poeta, que el Camino no existe, se hace caminandoimg-20190914-wa00186108044173902470565.jpgCon el inmenso placer de haber compartido con ellos unos momentos de conversación sobre las cualidades del Camino andado, todos coinciden en lo mismo: “Es un Camino duro, pero gratificante. Obliga al Peregrino a mirar para sus adentros. Es tan humano, como duro, como espiritual. Consigue que uno goce haciéndolo” Buen Camino, amigos, nuestro agradecimiento os acompaña y el Apóstol Santiago os espera para el abrazo.

EL CAMINANTE: CON ANASTASIA

Recien llegado de Rusia, mis hijos me recuerdan que tienen en sus agendas el regalo que me hicieron el día de mi Santo. Me hago el sorprendido, siendo así que llevaba meses esperando cuándo lo harían realidad. Ya han pasado seis meses de la señalada fecha. Pero como siempre digo, merece la pena esperar. En efecto, llegó el grato momento:img-20190831-wa00114857410865010936210.jpgAsí fue, El musical ANASTASIA me estaba esperando acompañado de mis hijas y parte de mis nietos. ¿Por qué digo: recién llegado de Rusia…? Sencillamente porque había estado visitando la tumba de los Zares y de sus hijos. El último a la derecha del visitante, según documentados historiadores, corresponde a la hija más joven de los zares: Anastasia. Fácilmente se comprenderá que mi impacto era totalmente normal.  Acabo de ver el féretro de la princesa y me llevan a presenciar sus andanzas por la vida en épocas que, según pruebas contrastadas ya no estaba en este mundo. Si a eso le añadimos el img_20190910_230750678-13451611419979545661.jpgcontraste lógico que existe entre oriente y occidente, interpretando las danzas clásicas rusas, todavía es más latente mi percepción de lo que presencio. El elenco de Anastasia en Madrid, lo componían veinte personas que realizan una interpretación maravillosa. Lo mismo que el juego infinito de escenarios que escenifican todoa la obra. El elenco que compone el RUSSIAN NATIONAL BALLET “KOSTROMA”, son setenta personas.y la interpretación que hacen del “THE RUSSIAN NATIONAL DANCE SHOW” es para mi pobre entender, tener la capacidad de transpolar al espectador a un palco del Paraiso y contemplar a un coro celestial jugando a divertir a Dios.  No soy capaz de aglutinar con mi pobre capacidad literaria lo que significan los movimientos de aquellas figuras que se movían en los escenarios, porque no sé si eran figuras reales o coros celestiales incorpóreos a quienes les dijeron que lo hicieren.img_20190910_2311335873323685509580799370.jpg

EL CAMINANTE ENTRE GAITEIROS

img_20190907_115434141_hdr7955933942979091377.jpg“Carballeira de San Xusto, carballeiriña espallada, na quela carballeiriña, perdín a miña navalla”. Asi reza la simpática y bella canción gallega, al mencionar el ancestral robledal de San Xusto. No, yo no perdí en el robledal mi navaja, ni en sentido literal ni en el figurado. Allí, por el contrario me encontré con un numeroso público que asistía a un acto multitudinario y entre ese inmenso gentío, cuatro personas encantadoras, cuatro jóvenes que perfumaban el aire de la carballeira con el son de sus gaitas, su tambor y su bombo, de tan singular manera que hasta los viejos y añosos robles acallaban el suave zumbar de la brisa para escucharlos. La banda de gaitas de Coribantes invitaban a bailar a las hojas de los centenarios robles que pueblan la bella explanada del robledal.img_20190907_1142566147192561078451743905.jpgEl magnífico cuarteto une a su maravillosa manera de interpretar la música, una simpatía arrolladora y una generosidad exquisita. Los que nacimos y vivimos en esta irrepetible parcela del planeta tierra llamada Galicia, la amamos hasta dar nuestra vida por ella, si necesario fuera. Sus gentes, tenemos cartel de generosos en muchas de nuestras actitudes, pero hay una en la que nuestra generosidad brilla por su carestía, es en la de reconocer cualquier expresión de arte que se manifieste para nuestro deleite, con el gentil y económico aplauso. El gallego, por lo general, es parco, yo diría que tacaño, en aplaudir cualquier acto que se precie. Y esa parquedad se manifestó hoy con nuestros Gaiteiros. Hasta tal punto fue así, que entre cientos de oyentes, de la deliciosa interpretación de los músicos que amenizaban la espera mientras el acto no comenzaba, yo fui el único que hizo sonar sus palmas, en gesto de agradecimiento. Y no en una, sino en varias piezas, se repitió la peculiar situación. El hecho no pasó desapercibido para uno de los Gaiteiros quien, para mi sorpresa, se presentó con un obsequio en gesto de reconocimiento por mis más que merecidos aplausos hacia su magnífica manera de pincelar de un delicioso colorido, la soleada mañana de San Xusto con el sonido  de su arte. El simpático regalo fue, ni más ni menos un DVD donde va condensado todo su arte. Desde este rincón silencioso de mi adorable y amada Galicia, cual es mi refugio de Os Cotiños en el montañés municipio de Bearíz, os mando, encantadores componentes de la Banda de Coribantes, mis más profundos deseos de éxitos en vuestra manera de expresar el arte gallego de la forma tan bella que lo hacéis. Graciasimg_20190907_232526462_burst000_cover618973921554323693.jpg

EL CAMINANTE: UN DIA PARA NO OLVIDAR

img-20190622-wa0065-17689322661296322764.jpgLo he contado muchas veces de viva voz y lo he relatado por escrito en más de cuatro. No he sido un niño feliz, sino que sigo siéndolo, hasta el día de hoy, un niño feliz. He alimentado durante estos sesenta y cuatro más dieciocho años que la vida me ha regalado a ese niño que a veces se reviste de ropas diferentes, para disimular, pero que realmente sigue siendo ese crío inconsciente, irresponsable, a veces y agradecido siempre que es un auténtico Peter Pan. Para que esto sea así, la culpa la tienen varias personas, entre ellas, este de la primera fotografía, el que puso los cimientos de lo que soy.  Manuel era la energía, la vida hecha poesía y prosa, en una conjunción tan bella y armoniosa que resultaba imposible separar la una de la otra. Humilde y prudente cuando las circunstancias lo aconsejaban, valiente y decidido si había razones que lo motivaran. Querido por todos y respetado hasta por los perros, con los que tenía unas relaciones muy  especiales. Físicamente, solo así, porque sigue entre nosotros, nos abandonó en plena juventud recién cumplidos los veintiocho años. Solo veintiocho años tenía cuando su corazón, el que tanto amaba a su Claudina y a su tierna Susiña, sin cumplir los dos añitos, le falló.

screenshot_20190831-1439216905456662669533831.pngÉl es Manuel, el mayor de los hermanos vivos. Antes habían nacido y muerto cuatro.       Otra persona que realizó una labor encomiable en la construcción de mi humanidad fue mi hermano Benito en la construcción de mi humanidad, fue mi hermano  Benito. Benito era el joven que todas las madres querían como hijo. Era un caballero, amable, cordial, servicial guapo, y sobre todo una excelente persona. Bebía los vientos por nuestra madre. Siemre estaba presto a cumplir sus deseos del orden que fuere. Si estaba en sus manos, mamá estaba segura que su hijo Benito, daría feliz cumplimiento  de ello.screenshot_20190831-1400326711048619060400256.png       Benito y su inseparable acordeón. Dos cuerpos, todo armonía y una total sintonía.       Hoy nos hemos sentado a la mesa dos entrañables y encantadoras damas (una de ellas, Adriana, la esposa de Roldán)  y tres Balboa. Ella, Susiña, hija de mi hermano Manuel Balboa. Él, Roldán Balboa, hijo de mi hermano Benito Balboa y yo José Balboa. Sus padres no están físicamente entre nosotros, pero sus magníficos frutos los honran. Cerca de ochenta años que no me sentaba ni con mis hermanos ni con sus hijos, cuyo primer apellido es ese BALBOA. Todo un cántico de gloria y honor, a una estirpe por honrar su procedencia.img-20190828-wa00072969205640718056797.jpgNo menos honra merece quien tan dignamente comparte su vida c0n un Balboa: Adrianaimg-20190828-wa00091878204093300639512.jpgFue una jornada llena de recuerdos y afloramientos de vivencias que nos trasladaron por los espacios insondables de los vivires a momentos que mantenemos latentes rindiendo con ello pleitesía a quienes los hicieron posible. Ninguno de ellos feneció, porque todos viven en nuestros corazones.

EL CAMINANTE: VA POR TI, DANI

img_20190724_105134707_hdr656450116725294854.jpgHoy,como cada noche me he sentado a la mesa para dar cuenta de mi frugal cena. Pero hoy lo hice un poco más temprano, porque en vez de sentarme a la mesa con mi soledad, que siempre se sienta en la silla que tu ocupabas, hoy, digo, me he sentado contigo, querido Dani. Y te he servido tu cazuela de gambas al ajillo con cayena que nunca respondía al requerimiento que le hacíamos. Y veo tu sonrisa juvenil que nunca dejabas que se escapara de tu rostro. Le permitías que se asomara a la puerta de tu boca y la mandabas entrar inmediatamente. O no. A lo peor no eras tú quien la encerraba sino la enemiga que vivía dentro de tí y no le gustaba que manifestaras tus ansias de vivir, tu ilusión por seguir compartiendo conmigo y con tu padre esos buenos momentos que nos regalaste. Ah, tu padre. ¡Cómo echo de menos aquellas mini tertulias en que nos metíamos con él. Es el mejor regalo que me hago en estos instantes que te veo sentado al lado del lacón celta que tienes a tus espaldas. Y te veo, entrañable Dani y por mi mente pasan veloces tantas y tantas cosas bellas que nos enseñaste a pesar de tu insultante juventud. Sí, Daniel, tú nos enseñaste a sonreir cuando el alma se está desgarrando de dolor. Tú, Daniel Prado Lamas, nos indicaste el camino para hacer del sufrimiento compañero intransferible y personal que no hay porque compartir con los demás. Tú nos enseñaste que la vida es lucha y no hay que dar nunca por perdida la batalla ni la guerra, por mucha que sea la diferencia entre la fuerza enemiga y la propia.

Han bajado las tinieblas y han apagado la luz, pero junto al lacón celta y delante de la ventana que da hacia Marcofán, yo tengo una luz que ilumina muchos de mis momentos. Esa luz tiene un nombre y unos apellidos que no son nada fáciles de llevar, querido amigo.Que, ¿ por qué? El nombre de Daniel significa entrega, amistad, cercanía y todo eso tienes que darlo caminando por prado muy encharcado, porque si el prado no tiene mucha agua no hace lama. He querido que me regalaras una sonrisa y lo he conseguido. Gracias Daniel. Hasta luego. Tu silla te espera. Tu amigo Pepe.