EL CAMINANTE Y SUS NIÑAS, COMPLETARON CON ÉXITO LA SEGUNDA ETAPA

img-20190618-wa00055230869346656650744.jpgSonriendo a lo dejado atrás, nos disponemos a seguir camino de Santiago, desde el justo punto donde lo dejamos ayer.

Considerada por sus duras pendientes, con el treinta y siete y medio por ciento de desnivel, la Etapa Reina do Camiño de Santiago da Geira e dos Arrieiros, el cuarteto que conforman las tres generaciones de los Peregrinos, la coronaron con éxito e incluso con buena nota. Es la etapa que más te invita a mirar para tus adentros. La meditación se impone, porque mirar para el Camino, apenas ves más allá del piélago de tus ojos, o lo que es lo mismo, hasta donde alcanzan las puntas de las pestañas. Hay momentos en que si un tuviera la nariz un poco aguileña, haría surco en la tierra de a trocha, como suena.img-20190618-wa00155018411086854775405.jpgEn los primeros kilómetros no puedes  ni contemplar el paisaje, es necesario concentrar todo el esfuerzo en superar la dura pendiente que se te ofrece por delante. Claro que siempre encuentra el Peregrino una razón que agradecer a la vida su generosidad. img-20190618-wa00147659349432596948175.jpgY el Peregrino que es agradecido y cree firmemente que Dios así se lo manda, sumiso y obediente cumple los preceptos divinos no rechazando nada que vena de lo Divino.img-20190618-wa00358887051938427620818.jpgRepuestas las fuerzas del espíritu, y reconfortadas las de la débil naturaleza, seguimos. Y es de obligado cumplimiento que, en cuanto se ofrezca la ocasión de dar gracias a Dios por las muchas mercedes que cada segundo de nuestras vidas, nos paramos en uno de los templos dedicado a San Miguel de Albarellos. Allí nos paramos, rezamos unas oraciones de agradecimiento, le brindamos nuestras mejores sonrisas y seguimos.img-20190618-wa00294489260675445306298.jpgHe dicho sonrisas. Ni en los momentos más duros del Camino, ellas, las sonrisas, abandonaron nuestros rostros. No podía ser menos. El hecho de sentir la felicidad que nos embarga en cada momento que estamos viviendo, seríamos unos mal nacidos si no le agradeciéramos a la vida con una sonrisa, tanta generosidad por su parte.img-20190618-wa0026-13479154349266459754.jpgSe ha cumplido el objetivo y ahora toca el momento de reponer fuerzas. A ello dedicamos nuestros siguientes momentos y preparándonos para mañana coronar la siguiente jornada de peregrinación hacia el Santo Apóstol, Hijo del Trueno.

Anuncios

EL CAMINANTE Y SUS TRES NIÑAS HACEN CAMINO

img-20190617-wa01466490278441930715987.jpgEL CAMINANTE, su hija Beatriz y sus nietas Irene y Beatriz, hacen Camino convirtiéndose en paisaje.

Amanece y los nervios hacen acto de presencia en Os Cotiños. Siempre he mantenido la idea de que madrugar es un acto anti natura. Lo pensaba cuando era niño y ahora que peino una cabellera, cada vez con menos número de habitantes, de sesenta y cuatro más dieciocho años,  sigo pensando lo mismo. Pero hoy es un despertar tempranero diferente.Vamos hacer O CAMIÑO DE SANTIAGO DA GEIRA DOS ARRIEIROS. Desperté a mis Princesitas cantándole las mañanitas con el objeto de que, con el fin de no soportarme, se dieran más prisa en desperezarse. Hizo los efectos deseados. Desayuno abundante y viaje hasta Ribadavia, punto de partida. Amabilidad sin límites  en los dueños de la Pensión Restaurante Evencio. Primer sello del día de hoy en el Camino.img-20190617-wa01481241314761895035384.jpgEl señor de la casa con la jefa de la expedición, sellando las primeras credenciales.img-20190617-wa01417490945794043566776.jpgEl primer sello en la credencial de Beatriz, la mayor de mis bellas  Princesitas.img-20190617-wa01441553899684873430741.jpgDijo el señor del restaurante que la Princesita más joven no podía quedarse sin sello.img-20190617-wa01436429931874170250780.jpgY dijo el señor “¿Cómo voy dejar de sellar la credencial del patriarca de tanta belleza?img-20190617-wa01424000745610382274982.jpgCon una estampa para el recuerdo con los amables dueños del restaurante, nos vamos.img-20190617-wa0150-13882353700540453969.jpg

Y con ese bagaje, los Peregrinos se ponen en marcha echando una mirada hacia atrás. Por delante un buen trecho de Camino por hacer. Sin miedo, pero conscientes de lo que nos espera ponemos pies en polvorosa, no por la velocidad sino por la sequía que reina climática que impera, solo nos ocupa una idea: llegar a Pazos do Arenteiro, del que nos separan unos veinte kilómetros, más o menos, dependiendo un poco del trayecto. Pasamos, Beade sin pena ni gloria, más pena que gloria porque ni una triste señal en todo el costero pueblo indicando el Camino de Santiago. Sr. Senén, ilustre alcalde y personal amigo, tómese la molestia de, en algún momento, dar instrucciones para que los Peregrinos que pasan por su localidad no pierdan el tiempo buscando la ruta correcta. Pasamos por Caldelas, pueblo primorosamente cuidado, y muy florido, donde únicamente encontramos como señal de vida el ladrido de varios perros. Ni una persona se cruzó en nuestro caminar. abandonamos Caldelas y nos dirigimos a Berán. Pueblo por cierto  muy limpio y cuidado. Dosita nos recibió con una luminosa sonrisa que habló por sí misma de la proverbial amabilidad con que acoge a los peregrinos que llegan a su posada que ostenta el nombre de su fundadora doña Lucita madre suya que es. Nos sella las credenciales y reanudamos nuestro camino. Cuando ya lo abandonábamos nos encontramos con un pequeño vehículo conducido por un señor, quien al vernos caminando por el arcén, en un gesto de admirable civismo, redujo la velocidad hasta casi pararse. Le dí las gracias y él me abordó, invitándonos, si nos apetecía, a visitar la iglesia parroquial. No hacía falta ser un investigador para descubrir que estábamos hablando con un sacerdote, el párroco de cinco parroquias, entre ellas la de Berán. Aceptamos su amable invitación y le img-20190617-wa00908239470064937278865.jpgacompañamos hasta el mencionado templo. Construcción del siglo XVlll todo él de granito orensano. El conocimiento que tiene don Emilio, el párroco de todo lo concerniente a la iglesia que estamos visitando y de las otras cuatro, de las cuales también es responsable, es una delicia. Usa un verbo fácil y sapiente que capta por completo nuestra atención llena de interés por su manera de describir todo lo que se refiere a lo arquitectónico de la construcción como a la iconoclasta que en su interior alberga el templo. Nos impactó, por lo novedoso a quienes tiene como patronos, ya que uno es San Veretísimo  y la otra es Santa Margarita de Turquía.El retablo una joya admirable del barroco, preside el frontal con un colorido pleno de belleza y arte.img-20190617-wa0085285306243718332364.jpgNos despedimos de don Emilio, agradeciéndole sus magnas lecciones sobre el arte arquitectónico de sus iglesias y deseándole que los cincuenta años que lleva al servicio de sus feligreses sigan aumentándose. Ah y que tenga tan bien cuidado el pequeño pero bellísimo jardín que tiene en uno de los laterales del templo.

Con nuestras mochilas cargadas de sabor de la sabiduría que nos regaló don Emilio continuamos nuestro caminar hacia Pazos do Arenteiro. Las piernas, por momentos img-20190617-wa01103940317438233600797.jpgpedían un poco de consideración pero el Camino no estaba hecho, había que hacerlo. El aroma de los viñedos y la visión del sumamente bien cuidado de los terrenos que img-20190617-wa01697529072038888843763.jpgocupan, hablan por sí solos del mimo con el que los  tratan sus cuidadores. Ahí empieza la calidad de los magníficos caldos que hoy se elaboran en nuestro querido y admirado Ribeiro. El Camino se empina, es mejor mirar solo para el siguiente metro, no más allá.img-20190617-wa00826814762525356721512.jpg Al fin coronamos todo lo que exigía un esfuerzo extra y, entre los ramajes del espeso img-20190617-wa01887274494382145722597.jpgbosque divisamos las primeras casas del Pazos. ¡¡¡¡Qué alegría!!!! Hace mucho tiempo que visito tan paradigmática localidad, centro neurálgico de nobles caballeros del medievo, pero nunca tanta alegría sentí al avistarlo como sentí en el día de hoy.Aquí sellamos por última vez justificación de nuestro paso y pidiendo perdón por lo pesado, pero satisfecho del deber cumplido, me despido hasta mañana que os narraré más de la siguiente etapa. Antes tengo la obligación de enseñaros que todo esfuerzo tiene su compensación. Al llegar, algo cansados, no tanto que nos impidiera dar buena cuenta de:img-20190617-wa01078965216088110966659.jpgEso sí, y termino. En ningún momento la sonrisa desapareció de nuestro rostro.

EL CAMINANTE DE VIGILIA

img_20190616_1938348376856709684263299556.jpgComo los caballeros del medievo comienza la vigilia para mañana dar un  poco más de sentido a su auto titulación de CAMINANTE. Mañana, D.m. comienzo el Camino, parcial, el cincuenta por ciento de su totalidad, del CAMINHO DE SANTIAGO DA GEIRA E DOS ARRIEIROS. Lo iniciamos, como ya dije en otro escrito, tres generaciones: mis nietas Irene y Beatriz, mi hija mayor Beatriz Asunción y yo. Intentamos recorrer los 109 kilómetros que separan a  Ribadavia de Santiago de Compostela en seis o siete etapas, dependiendo de nuestro rendimiento. Ilusiones no nos faltan, preparación, creemos que tampoco, pero luego ha de ser la realidad quien nos lo confirme.

Es la primera vez que nos enfrentamos a este resucitado Camino y para ello llevamos las mochilas llenas de buenos deseos. El espíritu del peregrino nos anima y con esa, de momento, única premisa, mañana perfumarán nuestra andadura los fértiles viñedos del Ribeiro.

Lo dejo ahí, después de la primera jornada, os informaré de los aconteceres que hubiere. De vosotros espero leer, escritas con la estrella más luminosa, en el lienzo azul del cielo, las bellísimas palabras que tanto ánimo infunden al caminante, y que no son otras que: BUEN CAMINO

EL CAMINANTE PREPARA EL CAMINO

Buenas tardes: Desde hoy puede que me haga algo pesado, pero como mis encantadores, hombres y mujeres, mujeres y hombres, que tienen la inmensa paciencia de leerme, pueden escoger el hacerlo o no, esto último confío que no suceda, me daría mucho dolor perder a una sola persona de las que comparte conmigo esta bella etapa de mi vida, digo que tienen alternativa, a partir de hoy les voy  contar, en principio el devenir de los peregrinos que hacen el Camino de la Geira y de los Arrieiros, Braga Santiago y a partir del diecisiete, les narraré mis aventuras y desventuras haciéndolo yo con mi hija mayor, Beatriz y mis únicas dos nietas Beatriz e Irene. Todos los demás, siete, son varones.

Hoy quiero hacer un breve comentario sobre los últimos Peregrinos que pasaron por estos pagos.

Hace tres días lo hicieron dos encantadoras damas portuguesas, de la comarca de Aveiro.img_20190607_230612200-17544645866289776131.jpg Ellas dejaron tras de sí una estela imborrable de simpatía, buenos modos, educación y respeto a todo lo que vieron y vivieron, de todo punto encomiable. A su desbordante simpatía, digo, añadieron una alegría que contagiaba a todos los que tuvimos la fortuna de compartir esos momentos en su compañía. Con esas virtudes que las enaltecen transpiraban una espiritualidad contagiosa que seguro Santiago percibió.img-20190610-wa00006072763004403415771.jpgQuién diría que estas encantadoras damas llevan sobre sus piernas el caminar de 240 kilómetros por un Camino  que, es justicia reconocer, exige mucho esfuerzo. Lo compensa su belleza en paisajes , ríos y todo lo que lo hace grande. Después del duro caminar, menester era un refrigerio con una anfitriona incomparable, Ana Rodriguez Muradás, quien las esperaba para compartir con ellas el refrigerio que estoy seguro supieron elegir y fue de su completo agrado.img-20190610-wa00037297786032221922601.jpgSi el paso de las sonrientes damas nos inundó de simpatía y estilo de personas, en el día de hoy, no fue de menor calidad, de buenos modos y exquisita educación, de tres caballeros Peregrinos que a su paso dejan huella de señorío portugués. ¿por qué lo digo?img-20190611-wa00112692354070529438040.jpgTres hombres con sus correspondientes herramientas estaban acondicionando el Camino, cuando me acerqué a ellos, lo primero que me dijeron fue: “Han pasado tres Peregrinos, los tres nos saludaron y nos dieron las gracias por lo que estábamos haciendo. Muy educados, por cierto” Esto me dijo uno de los trabajadores y los otros dos asintieron: “educados por cierto”.

Por si ello no fuera bastante, una vez llegué, en mis caminatas al Bar Centro, la dueña,  me corroboró la calidad humana de los tres Peregrinos que hicieron un alto para tomar un refrigerio. Mas, no para ahí la cosa. Me dieron a leer lo que los tres caminantes portugueses expresaron en los escritos que dejaron en el Libro del Peregrino, ratifican al cien por cien, todo y más de lo vertido en estas pobres líneas. Gracias por todo ello.

BUEN CAMINO,  cordón umbilical que nos une para siempre en el espíritu Santiagués.

EL CAMINANTE DISFRUTA CON LAS GENTES DEL CAMINO

img_20190607_230612200-17544645866289776131.jpgDesde el momento que las personas interesadas en los caminos de peregrinaje a Santiago, tuvieron conocimiento de la puesta en valor la ruta jacobea Camiño da Geira e dos Arrieiros de Braga a Santiago, Beariz se ve honrada con el paso de los peregrinos que lo recorren. Tanto los que vienen con sus bicicletas, como los que lo realizan a pie, nos traen del país hermano un sin fin de razones para que nuestros lazos se estrechen aún más de lo que están. Personas sencillas que traen en sus mochilas un bagaje de todo  tipo de sensaciones en las que vienen envueltas una cultura basta, un saber estar digno de admiración, sonrisas desbordantes de agradecimiento y un respeto a todo lo que el Camino significa, que hacen pensar que una nueva época del peregrinaje hacia Santiago desde la hermana Portugal, está amaneciendo después de una noche que se perdió en el discurrir de los tiempos.

Todos los peregrinos que llegan por estos pagos cuentan maravillas del Camino. Que es duro, así lo confiesan, pero que a su dureza le acompaña tal cantidad de atractivos, tanto espirituales como humanos que no deja a nadie indiferente. Destacan todos el carácter espiritual que imprime su trazado. Permite que el espíritu se avive y con ello, la capacidad de mirar hacia los adentros de cada uno., Seguiré contando experiencias de las gentes que me vayan narrando sus vivires y no conforme, yo mismo me embarcaré a mis 64+18 años a recorrerlo. Dios mediante lo haremos tres generaciones juntas: dos de mis nietas, Irene y Beatriz, de doce y catorce años, mi hija Beatriz y yo. Os aburriré contándoos nuestros aconteceres del día a día. Hasta entonces, os pido permiso para desear a los que en estos momentos estáis en él: BUEN CAMINO. Y hoy deseo hacerlo muy particularmente a dos jóvenes portuguesas que llegaron a Beariz, con algunos puntadas de hilo en sus pies, cansancio en sus piernas contra lo que sacaron a relucir unas infinitas ilusiones de continuar y sobre todo iluminaron la calle principal de nuestro pueblo y el salón del Bar Centro con tan alegre sonreir que nos cautivaron. Paula, con tus ensortijados cabellos y tu espontáneo comportamiento, y tú Sofía, con tu luminosa y desbordante alegría os deseo BUEN CAMINO.

EL CAMINANTE Y SU NUEVO ORDENADOR

img_20190601_2354219024247604708978249580.jpgHoy, querido ordenador, yo regreso a mi añorado Os  Cotiños, y tú viajas por primera vez a tu nueva casa. Añorado y no es porque en Madrid, no nos traten a cuerpo de rey. Tú, aún virgen en todas las facetas de tu existencia, tal vez no lo sepas, pero es tan ilusionante escuchar el silencio de Os Cotiños, o el cantar de Pico Amarillo y Papo Rubio quienes, por cierto, llevan algún tiempo sin dar señales de vida, que cuando pasas unos días sin disfrutarlo, se echa de menos, cómo no te imaginas.

Te doy la bienvenida a mis manos, a las que te trajo mi entrañable y muy querido nieto Adrián, pero no por ello dejo de agradecer a tu antecesor todos los buenos servicios que me prestó y que aún, en determinados momentos, seguro me seguirá prestando. Juntos recurrimos mundos muy diversos y participamos de aconteceres que jamás se borrarán de nuestras mutuas memorias. Asi que, dejando constancia de nuestro agradecimiento a tu antecesor, tú y yo comenzamos la nueva andadura que prometo, y aspiro, que sea a la medida de nuestros deseos. Te voy a exigir mucho, pero auguro que tú no vas a ser taimado en dar lo mejor de ti mismo, y así ambos hagamos un camino que nos reconforte a nosotros y a todas las personas que nos quieren y nos siguen.

EL CAMINANTE SABE QUE ALGO DE SÍ SE FUE HOY, PERO SE QUEDA LO MEJOR

img-20190206-wa0006-17793266723140431465.jpgPor mucho que razone, estoy convencido que algo de mí se fue hoy. Con ella compartí los primeros tiempos cuando salí de mi aldea para a vivir en la marinera Pontevedra. Fue su amor, su ternura la que llenó el vacío que sentía por dejar mis otros hermanos, mi madre y mis…vacas. Sí, mis vacas. No fue menor lo que eché de menos mis vacas cuando me separé de ellas. Era yo muy niño, y sin embargo  el dejar de compartir momentos tan queridos con mi Gallarda, mi Toura, mi Morena y las otras cuatro más jóvenes, incluso las dos lanudas y humildes ovejas y la saltarina cabra que andaba siempre por encima de los muros, pero que daba la leche para alimentar a la “escuchimizada” hermana que mis papás me habían traido, muy a pesar mío. Hoy Claudina ha quedado encerrada entre seis paredes, ella, mi entrañable cuñada, la esposa de mi querido  e inolvidable hermano Manuel. Hoy en un oscuro niño del cementerio ha quedado ella, solo su cuerpo, porque su alma ya está gozando de la presencia de la Luz Suprema. Desde este día, fuera del alcance de los ojos humanos, hay una luz más en un lugar recóndito del infinito firmamento, y es ella, Claudina, mi adorable Claudina, de quien tanto amor recibí en los años de mi existencia. Con sus juveniles noventa y un años, a los sesenta y nueve de haber perdido a su esposo, mi hermano Manuel, se fue en su búsqueda. Se fue como tienen que irse los que tienen la conciencia tranquila, Se acurrucó en los brazos de Morfeo y él feliz de  tenerla, la transportó amoroso a donde tienen su morada los elegidos. Hasta siempre adorable Claudina, te quise, te respeté, te quiero y te respeto, porque a pesar de irte, parte de tu esencia sigue viva en mi corazón y seguirá viviendo mientras el no deje de latir.