EL CAMINANTE MIRA HACIA SUS ADENTROS

Ya os he comentado que han vuelto al redil Papo Rubio y  Pico Amarillo. Llevaban muchos mese sin dejarse ver. Sin embargo, en los comederos de Os Cotiños, nunca han faltado visitantes que, para saciar su apetito vienen cada día a los aledaños de la casa y lo consiguen. Entre los visitantes hay un viejo conocido que rondaba en sus tiempos a Poquita Cosa, Dumbo. Está viejo, muy viejo. Yo creo que por años y por sus malas andanzas. Ahora viene, pero no tanto a matar el hambre como por no separarse de una novia que se ha echado. Una mozuela esbelta, pastora alemana, jovial y en celo para dar continuidad a la procreación, que es lo que obliga a Dumbo a seguirla donde quiera que vaya. En estos momentos en la aldea no hay otro macho que le haga competencia, por lo que la tal mozuela, ignoro su nombre a pesar de que se alimenta de lo que le pongo en los comederos, le consiente a Dumbo todos los deseos que se le ocurran.  Lo malo para los dos, es que Dumbo lo intenta, ella lo propicia de todas las maneras pero el acto no se consuma. Él es algo más bajito que ella, la pastora alemana, consciente de ello, se coloca, como digo, de todas las posturas. Incluso, busca  un poco de pendiente en el terreno para hacer más fácil la cobertura, pero ni con esas. Ël voluntarioso lo intenta, se esfuerza y termina en el suelo, tumbado jadeante y pienso que, íntimamente cabreado por no poder consumar lo que tanto desean los dos. Y, no una vez, sino varias. Ella también se enfada y en más de una ocasión, después de ver a su amigo que …nada de nada, le manda una dentellada que él acepta sumiso sabiéndose que la merece.. Tenía la cámara en mis manos cuando contemplaba lo que os relato durante más de media hora. Estuve tentado de tomar unas fotografías de todo ello como testimonio de lo que contemplaba. No lo hice. Estaba convencido que cometería un sacrilegio si hubiera presentado testimonio gráfico de la incapacidad de Dumbo. Sobre todo después de comprobar su insistencia y reiterada intención de conseguir su objetivo.

Tal vez, querida lectora, querido lector, cuando leas esto te parezca una estupidez del Caminante. Solo te hago un ruego, cuando se peinan cabellos blancos, muchos menos de los que cubrían mi cabeza hace algún tiempo, y que ya tienen sesenta y cuatro, más dieciocho años, como son los de mi propiedad, te hago un ruego, repito: Ponte en mi lugar. Dumbo debe tener quince años que son los equivalentes en la vida perruna, tantos como los que yo tengo…………Os quiero por soportarme. Buenas noches.

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EL CAMINANTE IGNORA LAS RAZONES

20170126_195057.jpg¡Cómo me gustaría adentrarme en los entresijos de la naturaleza y desentrañar los vericuetos por dónde su mueven algunas de sus razones de ser!.

Desde hace meses ni Pico Amarillo ni Papo Rubio aparecieron por Os Cotiños. Al menos yo no volví a verlos desde hace bastantes meses. Primero pensé que la abundancia de insectos en los prados, bayas otros tipos de alimentos que este año fueron copiosos por todas partes, motivarían su ausencia en el comedero que tienen siempre en el lugar de costumbre, aquí, en su ventana. Pero comenzó el invierno y se recrudecieron las temperaturas, varios días, por debajo de cero grados, y tampoco hicieron acto de presencia. Hasta hoy. Primero  Papo Rubio y en menos de una hora después ví a Pico Amarillo comiendo en el mismo lugar. Es curioso y no quería pensar que fuera esa la razón, pero tengo que rendirme a la evidencia de que algo tuvo que influir. Nuestra convivencia empezó cuando yo, un buen día, les puse pienso granulado de los cerdos alrededor de casa. Ellos se acostumbraron a esa comida porque les gustaba. Cuando dejé la crianza del Porco Celta, me quedaron algunos sacos que fui poniéndoselo hasta que se agotó. Después les ponía arroz, trigo, pipas de melón, de calabaza, les desmigaba pan y nada de eso les debía gustar. 20170126_194821.jpgHace unos días fui a la cooperativa y compré un saco del mismo pienso, hace una semana y hasta hoy, se conoce que no se enteraron y al fin han vuelto. Ignoro si los pájaros tienen cara, pero si así es, mis amigos Pico Amarillo y Papo Rubio, la tienen dura como el hormigón armado. Sin embargo, debo reconocer que el haberlos recuperado, me dio tanta alegría que doy por bien empleado el gasto hecho por verlos de nuevo. Seguiremos hablando con y de ellos.

El relato del viernes: “Los tres deseos”

Hola, me gusta cómo escribes, sin embargo, no me gusta nada tu frase en un momento de tu biografía en la que dices, más o menos, que el trabajo que realizas no te dice nada. ¡¡¡¡Inadmisible!!!! Una persona creadora como tú (poeta, al fin) tiene que auto inventarse cada segundo de su vida, haciendo lo que haga.

Ana Centellas

los-tres-deseosImagen: Magda Playá. Autoeditada.

LOS TRES DESEOS

Como cada noche, la pequeña Elena se acostó arrullada con un tierno beso de su madre, mientras le arropaba con esmero. Su hermanito Alfonso, con sólo dos añitos, hacía un rato que se había acostado, pero ella era mayor, ya tenía cinco años y podía acostarse más tarde. Eran las diez de la noche.

Como cada noche, Elena oía en el silencio que reinaba en su casa desde hacía meses, cómo su madre lloraba desconsoladamente y su padre intentaba consolarle, como cada noche, con las mismas palabras: ” Saldremos de esta, mi amor, ya lo verás. Tenemos que salir de esta”.

Como cada noche, Elena se hacía un ovillo en su cama y lloraba en silencio, no fuese que sus padres le escuchasen y se preocupasen aún más. Hacía meses que su hogar no era el mismo. Ella todavía no lograba comprender la…

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RAFA PRIETO VISITA EL COLEGIO DE BEARIZ

Esta auténtica obra de arte que aparece debajo de estas líneas, es el mejor regalo que he recibido en mucho tiempo. Sentí un place indescriptible cuando los niños del Colegio de Beariz me obsequiaron esta auténtica obra de arte, plena de buen gusto e impregnada de lo más entrañable que encierran los corazones puros de quienes me los dieron. Gracias, muchas gracias, muchísimas gracias. Me teniais ganado para vuestra causa, lo sabeis, pero ahora, si ello es posible,  muchísimo más. Os quiero. a todos. Gracias.img_20190130_1350483403796228863690357914.jpgDibujar sonriendo. Este podría ser el título de lo acontecido en la mañana de hoy el el C.E.I.P. de Beariz Al celebrarse hoy el día de la ILUSTRACIÓN, ninguna fecha mejor que invitar a uno de los hombres que mejor maneja los pinceles y la plumilla para ilustrar lo que se le ponga por delante. Él no es otro que Rafales Prieto. Una sutil sugerencia y bató para que se desplazara desde su estudio pontevedrés a nuestro colegio para compartir con alumnos y profesores, su bien hacer. Rafa, para los amigos, es así: todo humanidad.img-20190130-wa00024811552553844702041.jpgSin límite de tiempo brindó a nuestros niños lecciones magistrales de arte y humanidad.img-20190130-wa00038136955993641270277.jpgEn cada cartulina plasmó el sentimiento de los niños reflejado en un dibujoimg-20190130-wa00271379020596139834436.jpgBastaba cualquiera sugerencia de los niños para que é lo hiciera realidad. Castelao.img-20190130-wa00107586100337987335560.jpgAhí está, con la cinta, a falta de cartera o la tableta del siglo XXl. Igual pero distinto.img-20190130-wa0019-28500613855203107414.jpgIncluso para alguna niña que no pudo asistir a clase, por hallarse indispuesta, Rafa le dedicó su correspondiente dibujo con el deseo de la pronta recuperación para incorporarse a sus tareas escolares.  Es Rafa Prieto, como digo, un gran pintor, un magnífico caricaturista, un excelente dibujante pero todo ello es nada comparado con entrañable calidad humana que encierra su persona. Quedaron los profesores admirados y sumamente agradecidos de la magistral clase que impartió Rafa en la Biblioteca del Ayuntamiento de Beariz, tan magistralmente regentada por su titular, Marta Pérez, lo mismo que las pocas personas que asistimos a tan admirable acto. Un reconocimiento muy especial para Ana Rodriguez Muradás, Concelleira del Ayuntamiento de la localidad, porque fue ella la que en su día me presentó a Rafa. Ella fue el instrumento del que se valió el destino para que este humilde emborronador de folios conociera al ilustrador que después, amén de crearse una profunda e indestructible amistad entre nosotros, el gran pintor honrara con sus pinturas uno de mis libros, Arduina, lo que no tengo palabras para agradecerle como se merece. ACLARO No pongo las fotografías de los demás niños porque no tengo permiso de sus papás. No quise molestar a nadie más.  Mil perdones.img-20180703-wa00106538359955061191883.jpg

EL CAMINANTE CIERRA OTRO CAPÍTULO

img_20190130_0052490128025504690774169176.jpgRepletas las alforjas de ilusiones y ganas de seguir, acabo de regresar de Santiago. Hoy he cerrado un nuevo capítulo de mi vida estudiantil. Directamente me he dirigido a mi ordenador, por miedo a perder el aroma que me imprimieron las piedras mojadas de Santiago. Llegué a la Capital de Galicia con tiempo suficiente para poder disfrutar de ella, antes de encerrarme en el aula de la Universidad. Orballaba, de no hacerlo, Santiago estaría carente de uno de sus encantos.  El reflejo húmedo de los sillares de las ruas, iluminaban la escena. Dejar la vista recrearse en las filigranas que los canteros crearon cuando se dedicaron a jugar con las piedras que conforman la irrepetible arquitectura santiaguesa, es permitir al espíritu abandonar este terrenal planeta. Los maestros canteros que tuvieron la galanura de regalarnos su maravilloso sentido de la armonía, nunca tendrán el reconocimiento que se merecen por parte de los que gozamos con la música que ellos fueron capaces de imprimir en el armónico pentagrama del granito eterno de Santiago.. Cierro los ojos y abandono el teclado de mi ordenador, para que mis retinas no se mancillen. No quiero perder el color y el suave caer del orballo sobre mis cabellos. Quiero dormirme escuchando la sutil ternura de la caricia que este atardecer elevó mi humano sentir a los etéreos espacios de lo indestructible.

EL CAMINANTE CROQUETEANDO

img-20190118-wa00021936415826917698270.jpgComo no puedo hacer esfuerzos ni siquiera en el caminar, además de leer y escribir busqué un quehacer más prosaico. Bueno más prosaico, dependiendo de muchas cosas que vamos a obviar en el día de hoy. Y, como no tengo ni la más remota idea de elaborarlas porque jamás hice una, le pedí a mi hija que me asesorara en cómo hacer las croquetas. Después de unos momentos de teórica bien explicada, por algo es una profesional de la enseñanza, le eché valor y me embarqué en la deliciosa labor del aprendizaje. Como tenía ropa vieja de una comida de varios comensales que no dieron cuenta del copioso menú que les serví, aproveché todo lo sobrante para lo que pretendía cocinar. Puse todo al alcance de mi mano, huevos, harina, pan rayado, carne bien desmenuzada y mucho interés y amor. Este último es el ingrediente que más abunda en mis elaboraciones. Es opinión compartida por todos.img-20190118-wa00038909494862936600081.jpgNo puedo negar que las primeras tenían alguna que otra arruga que no supe corregir, pero como ponía toda mi voluntad en hacerlo, al fin…….img-20190118-wa0012-15919394530931876533.jpgLa cuatro primeras no hubieran ganado un concurso de belleza, pero…img-20190118-wa00136113980614018372655.jpgEstaban riquísimas. Y puedo asegurar que fui exigente en la crítica.img-20190118-wa00051552132055443359508.jpgLa miré. La saludé. La felicité por  ser la primera hecha por mí y sin pensarlo más, ” a vida o muerte, Don Ponciano…” para los adentros….img-20190118-wa00095080413621365270285.jpgReconozco que estaba un poquito demasiado caliente, pero sabrosona.img-20190118-wa00181076109455261397954.jpgCon ánimos redoblados, seguí preparando toda la masa que tenía preparada y animado por los nuevos horizontes culinarios que había descubierto y pensando en lo que voy a sorprender a mis ilustres invitados terminé de elaborar  todo lo que tenía previsto. Realmente están muy ricas, hasta la cicatriz de la intervención que me practicaron en el día de ayer, sonreía al saborearlas. A la imagen me remitoimg-20190118-wa00158647540101127959894.jpgEn honor a la verdad y reiterándome en el excelente sabor  de mis novísimas croquetas, el mérito no es mío. Restos de jamón de Porco Celta, huevos de Mamá Gloria, pan rayado de Beariz y, eso sí, la gran dosis de amor que soy capaz de poner en aras de todo lo que hago, son los culpables del exquisito sabor de mis CROQUETAS