UNO DE TANTOS, MI LIBRO

Está mi esperado libro UNO DE TANTOS, dando los últimos pasos para salir a la calle y ponerse a disposición de quien le apetezca saber cuál es su contenido. Aunque el título ya lo dice bien claro. En UNO DE TANTOS, seguro que encuentras, además gran parte de tus propias vivencias, algunas novedades, que, si bien son idénticas a las tuyas, seguro que tu y yo le dimos un tratamiento muy en consonancia con nuestra particular identidada. Eso es lo que da sentido a nuestro vivir, el sello personal que imprimimos a cada unos de nuestros pensamientos y de nuestros actos..

Digo al principio y digo mal que ” ….mi libro dando  los últimos pasos …..” No, no es asi. Lo estamos llevando en volandas de un lado para otro a fin de que se presente dignamente ante  las buenas personas que tengan la volentad de tenerlo en sus manos y dedicarle un poco de su tiempo, el patrimonio más valioso del ser humano y que tan estúpidamente, algunos veces delapidamos. No me atrevo a dar una fecha pero pienso que pongo esas más de 400 pagínas donde se relata parte de una vida, andará por sí solo en busca de su destino.

Te ruego me disculpes una licencia. Si pinchas en el encabezamientos de RELATOS DEL CAMINANTE donde dice “Mi libro. Uno de Tantos, al final del prólogo hay yn pequeño vídeo donde hago una pequeña síntesis del contenido del libro del que te hablo. Gracias por la tolerancia.

 

UN CAMBIO CONSIDERABLE

Creo que en alguna ocasión hice comentarios sobre mis ocupaciones en los últimos tiempos. Desde qe ejerzo de Jubilado me he dedicado a varias actividades. Ya dije en alguna ocasión que soy culo de mal asiento. No solo son mis asentaderas las inquietas sino que también mi cabeza va en la misma línea. En algún momento, una persona que captó mi manera de entender la vida, me invitó a involucrarme en un proyecto que implicaba la recuperación de un cerdo gallego, que está en peligro de extinción. No lo pensé dos veces. Durante más de 10 años estuve dedicado a esta actividad, como explico en mi libro UNO DE TANTOS, de próxima aparición. Por razones que sería prolijo explicar, he  tenido que ir dejando esa actividad y mirar hacia otro lado. No tardé mucho en llenar mi retina con algo que le agradó. Como tenía mis montes,   preparados debidamente para que mis cerditos vivieran felices en  libertad, alguien, en viendo lo útiles que podían ser esos montes para montar una explotación de apicultura, me hizo una sugerencia en esa línea. Me pareció de perlas que alguien viera la posiblidad de utilizar esos espacios para darles utilidad. Como estuve unos días en Madrid, estaba un poco desorientado de cómo se encontraban los preparativos para ubicar las colmenas.wp-1465080921646.jpeg En cuanto llegué me fui a comprobarlo con mis propios ojos. Me acerqué al lugar que se había escogido para montar los primeros cajones . No tardé en experimentarlo en mis propias carnes. En cuanto me acerqué al subsodicho lugar, escuché un zumbido que me era nuevo pero que me resultaba aclaratorio de quiénes los emitían. En efecto, antes de que me diera cuenta, me picó una abjeja en un antebrazo. En menos de cinco segundos sentí otro aguijonazo en el cogote. Sin mediar tiempo ni permisibildad otra me picó en una nalga y una cuarta me dejó su aguijón en el párpado izquierdo. Salí corriendo como alma en pena,  renegando del poco sentido del agradecimeinto que tienen las abejas tratando así a la persona que les preparó un espacio para que vivieran en las condiciones idóneas para libar flores  y cuidar bien a su Reina. Les planté hasta un centenar de romeros para que tengan flores para escoger. Todo ello, sin tener que hacerlo, ya que las colmenas son de un tercero que es su auténtico dueño. Yo recibiré, según me han prometido, un kilo de miel por colmena y año. Al menos es lo que me han dicho. Lo más importante es que mis montes van a seguir siendo útiles para producir alguna cosa y que en este caso muy importante, no tanto por lo dulce, que también, sino porque en mis fincas van a vivir y procrear unos animales imprescindibles para la existencia del ser humano sobre la faz de la tierra, como es la ABEJA. Razón por la que me dolieron menos los picotazos.

LOS PAPO RUBIO ESTAN DE LUTO

A pesar de estar muy avanzada la primavera, los cambios de temperatura entre la noche y el día son muy bruscos.  Algunas veces,  hay hasta más de 10 grados centigrados de diferencia. A lo mejor no soy justo, pero ahí demuestra la Naturaleza que no es tan savia como creemos. Lo malo es que esos cambios tan bruscos, en ocasiones  producen situaciones irreversibles y poco agradables. Tanto Papo Rubio y su pareja como la familia de Pico Amarillo, ya tienen sus proles en sus correspondientes nidos. Pico Amarillo lo construyó muy protegido dentro de un espeso macizo de arbustos, pero los Papo Rubio, lo hicieron donde las condicones atmosféricas le afectan más. Consecuencia de ello fue que uno de los hijtos de la inquieta pareja Papo Rubio, al ver que el calor del medio día le afectaba, en un descuido de sus padres, intentó experimentar cómo podía evadirse de los calores que le molestaban. Su plumaje aún estaba muy en ciernes. Ni tenía el desarrollo necesario ni la consistencia suficiente para surcar los aires. La inexperiencia y su poco aguante, le jugaron una mala pasada. El nido está a unos seis metros del suelo. En una rama del viejo roble que hay detrás de casa. Sus padres habían ido en busca de alimento para ellos. El estaba solo con sus hermanos y no lo pensó dos veces y quiso buscar donde estar más cómodo. Saltó del nido y sus alas no le pudieron soportar en el aire y cayó al suelo. Seguro que los padres, cuando vieron lo que había sucedido lo buscaron e intentaron, por todos los medios, hacer que regresara al nido. Pero eso no fue posible y yo, a mi regreso de Madrid, lo encontré yerto entre unas hierbas, entre las que se quedó, agotado de intentar volar.20160526_185505.jpgCon todo el dolor de mi corazón, lo recogí. Inmediatamente los padres comenzaron a rvolotear sobre mi cabeza, pidiéndome que les regresara a su casa a su hijito que ellos no pudieron llevárselo. Me dolía en el alma. Me retiré unos metros para ver si ellos desistían de seguirme. No lo conseguí Ellos siguieron reclmando a su hijo. Busqué un rincóndonde darle sepultura al pequeño de los Papo Rubio. Encontré el sitio que me pareció ideal paraa dar sepultura a un ser a quien su incnsciencia le llevó a un trágico final.20160526_190139.jpgLo metí en una cajita que encontré y sin estropear las flores, con sumo cuidado lo introduje en medio de todas ellas. Es muy importante no hacer experimentos cuando nuestro conocimiento de lo que queremos hacer entraña un peligro que se puede estudiar previamente y ver las posibilidades de éxito o fracaso. Sobre todo cuando está en juego la vida de alguien o la propia.