ME DAN PENA

Sí, me dan pena los que no tienen la capacidad de disfrutar de la sonrisa de un niño. Me dan pena los que no tienen la capacidad de cultivar en una cara inocente un sin fin de ilusiones que cantan sonriendo a la vida. Porque vida es eso. Vida es ver la sonrisa  cuando ante él se presenta la ilusión esperada, en la figura de un ser extraordinario que le trae un regalo. Nada hay  tan bello como la sonrisa de un niño. Es cierto. Me da igual si los Reyes Magos son historia o leyenda. Me da igual porque  ello no va a mermar o aumentar mi fe en un Dios de Amor. Me da igual si eran blancos amarillos o negros. Me da todo igual porque lo que les agradezco de todo corazón, es que hace más de 70 años que los espero con ilusión de niño. Antes, la ilusión iba acompañada de la inocencia y de la sonrisa. Y me emocionaba cuando el atardecer del 5 de Enero comenzaba a preparar mis zuecos, entonces no había zapatos,  para ponerlos al lado del hogar. Junto a los zuecos ponía unas pasas y unos higos, un poco de heno y un caldero de agua. Para que comieran ellos y los camellos Y me emocionaba cuando mis hijos prepàraban sus zapatitos bien lustrados en el salón, al lado de la chimenea, si la había, o arrimaditos a la pared, con turrón, mazapán, una botella de cava y heno y agua para los camellos. Alguno de ellos, con mala idea, les ponía algún polvorón que le costaba mucho comer, para ver si de esa manera, hacían que sus padres no se lo pusieran en la merienda. Y me emociono hoy, a punto de cumplir los 80, cuando veo a mis hijos y nietos mayores preparar la escena para los más peques de la casa. Y me voy a la cama y me pongo algo nerviosillo para dormirme, pensando qué me dejarán esa mágica noche los TRES REYES MAGOS DE ORIENTE  encima de mis zapatos. Soy, por naturaleza, el primero en despertarme. Me pongo en tensión esperando el bullicio del despertar de los niños, y cuando oigo el tropel de los pequeñajos corriendo por el pasillo, salgo de mi habitación y me uno a ellos, en carrera, en nerviosismo y en ilusión expectante. Disfruto con la misma intensidad que cuando era niño. Con el añadido, a mi gozo, con el de mis nietos y mis hijos. Noche MAGICA. MAGICO amanecer pletórico de ilusiones y sonrisas. Y unos descerebrados, aburridos, ignorantes, patéticos y todo lo que se les diga es poco, quieren matar todo eso. Qué sabrán esos imbéciles de las alegrías, sonrisas, ilusiones, afanes, estímulos y cien mil cosas más que nos traen los MAGOS DE ORIENTE. Dedíquense, cretinos, a justificar las soldadas que les pagamos y déjenos vivir en paz con nuestras ilusiones. Entérense de una vez por todas que esas grandes o pequeñas cosas son fruto de nuestras creencias, de nuestra cultura ancestral. Sepan de una vez por todas que somos HIJOS DE UN DIOS DE AMOR que lo único que nos exige es que amemos y respetemos a todo el mundo. No me inciten a que yo  quebrante ta maravilloso precepto. Ya me stoy preparando para recibir los próximos Reyes Magos.

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2 comentarios en “ME DAN PENA”

  1. Mi querido Rey Mago, hago mías tus palabras.
    Siempre recordaré, a aquel niño listillo y sabiondo que en el colegio nos decía que los Reyes Magos eran los padres…. y mi argumento en contra… ” yo he visto a uno en mi casa, así que …Existen!!!!
    Y con esa premisa he tratado de criar a mis pequeños…. “Ellos existen y mientras lo creas en tu corazón, todas las noches de los 5 de enero…. dejarán en tus zapatos su Amor y su Ilusión”.

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