Dedicado a mi hermana Remedios que hace unos días se fue a disfrutar de lo Eterno. Para tí, que me enseñaste a dar los primeros pasos y me tuviste en tu colo cuando niño, para tí que eres modelo de hija, hermana, madre y abuela, para tí va hoy todo mi amor.
Si tenéis que castigar a alguien, que sea a mí, pero a ella, por favor, tratarla como habéis hecho con mis otros libros. Os prometo que intentaré cada día hacerlo mejor, confío conseguirlo y si aún, de ese modo no alcanzo el propósito que intento lograr, dadme un empujoncito que seguro que así lo alcanzaréis. La cuesta se me empina, la meta está lejana, pero en sabiendo que allí me esperáis, no hay pendiente que me rinda. LA FUERZA DE LOS HELECHOS es mi modelo de superación. Jamás llegaré a ser así, sin embargo, me motiva para que lo intente. Mujer, tú eres la Reina de la creación. ¡Qué maravilla ser mujer! Tú tienes: LA FUERZA DE LOS HELECHOS.