EL CAMINANTE: FELIZ ONOMÁSTICA

Hoy cumple dieciseis (16) años José Manuel. ¿Que quién es José Manuel? Ni más ni menos que mi hijo adoptivo. Su madre es Lorena, mi esposa. ¿A que parece un lío? Pues no. No es ningún lío. Para los que no sepais que enviudé volví a casarme de nuevo. Hoy para el joven cumpleañero es un día importante: Añadir a sus dígitos el prefijo «dieci» Es la hora de acostarse y acaba de recibir varias llamadas de las personas que le quieren. Hace unos momentos se marcharon unos parientes que vinieron a compartir con nosotros una sabrosísima tarta que elaboró su abuela materna. La tarta, como digo, hizo honor al nombre de la repostera. Ella se llama María Dulzura. No podía ser la tarta incoherente. Y no lo fue. Según le he escuchado, a José Manuel, respondiendo a las preguntas que le hicieron, fue una jornada redonda. Hacemos votos porque sea el preludio de muchas más.

Confiamos que el buen Dios le conceda el placer de cumplir muchos más y de esa forma disfrutar de una vida que le llene de acciones que le conviertan en un gran hombre. Le cantamos el CUMPLE AÑOS FELIZ con el corazón. Se lo merece.

EL CAMINANTE: ¿MERECERÁ LA PENA HACER ALGO?

Este comentario es uno de los muchísimos que se publican en las redes. En leyéndolos ¿Permaneceremos impávidos ante la necesidad de que el bien hacer de quien puede se manifieste?

  • Caminho da Geira e dos ArrieirosViva o Concello de Beariz!!! 😍1
  • Sergio Gonzalez PalancaFixen ese fermoso Caminho na segunda quincena de outubro con parada en Beariz. O camiño é unha pasada de fermoso e está moi ben coidado. A miña estancia en Beariz na casa o lado do Bar Centro moi acolledora, pero sendo Beariz parada obrigatoria é hora de que as autoridades ou particulares pensen en facer un albergue e a ver se alguen se anima a poñer un restaurante onde xantar. Este Caminho ten moito potencial. Andei todolos Camiños de Santiago e éste está entre os dous ou tres mais fermosos sen dúbida.

EL CAMINANTE: APRENDIENDO NUEVAS EXPERIENCIAS.

Cuando uno se mete en camisa de once varas, todo le viene largo: Las mangas el talle, el cuello…En fin todo. Mi esposa y yo nos hemos embarcado en una nueva aventura: Hacer la matanza del cerdo. Ninguno de los dos tenemos la mínima idea de cómo hacerlo. Ambos hemos gozado de esa tradicional experiencia en nuestras familias. El problema es que siempre había personas que se encargaban de todo. Ahora hemos querido hacerlo nosotros con el mínimo apoyo de familiares y amigos. ¡Qué complicado es algo tan sencillo, cuando se desconoce la forma de llevarlo a cabo! Empezamos por el lugar dónde se debe realizar. Las casas actuales no están preparadas para otra cosa que no sea vivir en ellas. Sencillamente vivir: Comer, dormir, actos del normal acontecer y poco más. Para lo que intentamos realizar tuvimos que habilitar una vivienda vieja, casi en ruinas que tenemos . ¡Si vierais la de cosas que se necesitan! Lo digo para los no iniciados. Empiezas y no acabas. Ah, a pesar de todo ello os lo aconsejo. Sacrificado, sí. Ilusionante, muchísimo. Ya os seguiré contando. Para los «garzonianos», si hubiera alguno se merece todos mis respetos, les digo que siempre ha sido así y lo seguirá siendo. Y, ¡ay del día que no lo sea!

EL CAMINANTE:FELICES REYES

A todas las personas que me quieren y me siguen, leyendo mis escritos, y que yo les agradezco queriéndolas también e intentando cada día expresarme mejor, les deseo que los tres Reyes Magos de Oriente, colmen sus corazones de buenos sentimientos y les regalen mucha salud para ponerlos en práctica todos los días de su vida. A todos Paz y Bien.

EL CAMINANTE: MARAVILLOSO REGALO.

En la espera del Centro de Salud, compartí conversación con un hombre sencillo. Un hombre de aldea. Una persona de esas que inspiran humanidad. La inspiran porque les rebosa por todos los poros de su piel. Él no es otro que Manuel Braña, vecino de la Bouza. Hablando de la mágica noche que hoy vivirán todos los niños a la espera de lo que les traigan los Reyes Magos de Oriente, me comentaba: «Es una noche maravillosa, lo mismo que el día de mañana. Hace unos setenta años, yo era muy niño, nada más despertarme le pregunté a mi madre qué me habían dejado los reyes magos. Ella me miró y sonriendo me dijo: Algo muy sabroso. Ven. Me llevó a la cocina y me dio un trocito de pan con una cucharadita de azúcar. Fueron los Reyes más sabrosos que jamás podría soñar». Que los Reyes Magos de Oriente nos dejen al lado de la chimenea, junto a nuestros zapatos, lo que después recordemos como el mejor regalo que podíamos desear.

EL CAMINANTE: ¡QUÉ BELLO TENER MADRE A LOS 85 AÑOS!

No. Que nadie se asuste. ¡Ojalá tuviera a la madre que me dio la vida a mi lado! Me faltarían horas, días, meses y años para agasajarla. A la Madre que me trajo al mundo la perdí cuando ella aún era muy joven. Todo mi entorno más cercano me dicen y repiten hasta la saciedad que soy una persona muy suertuda. Yo, me resisto, la verdad con muy poca fuerza, en decirles que no. Sin embargo tengo que rendirme a la evidencia que ellos tienen muchísima razón. Si seré suertudo que la vida me ha regalado, ya cumplido los 85 años, una madre: La que lo es de mi esposa, ahora también lo es mía. Me respeta, me quiere, me mima tanto en el regalo de sonrisas como en el cuido de ofrecerme lo mejor de sus conocimientos culinarios que son muy buenos y variados. No puedo por menos de borrar de mi léxico las palabras que muchas veces se utilizan cuando se habla de las madres de las esposas. Aparte de recordar que antes que suegra fue madre, para mí, mi suegra es una auténtica madre amorosa. Ignoro de quién fue la idea de que el día que la bautizaron le pusieran por nombre: María Dulzura.

A fe que hace honor a ello. Por si el trato que me dispensa fuera poco, la observo en su comportamiento con su nieto y es de una corrección, sintonía y afecto encomiables. Si de la relación que tiene con su hija, hablara, no tendría palabras para expresar el amor que ambas transmiten a quien las contemple. Desde ahora tendré que dar la razón a los que me llaman suertudo porque gran parte de razón, por no decir toda, sí tienen. Además, aunque los designios del Altísimo son inescrutables, por ley natural, es quince años más joven que yo, Dios me debe llamar a mí antes que a ella. Sinceramente así lo deseo. Gracias, Dios, por hacerme tan maravilloso regalo. Te lo agradeceré siempre.

EL CAMINANTE: LECCIÓN MAGISTRAL DE VIDA

Ayer, mi esposa y yo fuimos invitados a un acto cultural de contenido cinematográfico. Por las personas que nos remitían la invitación, estábamos seguros que la calidad humana de lo que íbamos a presenciar estaba más que asegurada. No solo fue así, sino que traspasó todo lo previsible. El director de cine, actor y todo lo que se quiera agregar, Rubén Riós, presentaba su último documental: OUTROS CAMIÑOS, en el auditorio Municipal de Lalín. El genial realizador en breves y sentidas palabras, nos hizo una sinopsis de lo que íbamos a contemplar. No puedo, por razones obvias, hacer un spoiler de su contenido. Solo os diré que todo lo visto entraña una lección magistral que nos dan unas personas que no son mejores ni peores que nosotros, sino que nos demuestran que todos somos sencillamente diferentes. Me permito la libertad de regalaros un solo consejo: Donde quiera que veáis este cartel publicitario no dejéis de disfrutar del contenido de su oferta. Dejará en vuestros corazones una huella imborrable Me lo agradeceréis toda la vida.

EL CAMINANTE: MARÍA DA EIRA CUMPLE CIEN AÑOS.

Hace muchos años que vengo gozando de las historias de la señora María Fortes. Si lo dejara así, pocas personas sabrían quién es la persona a la que hoy felicito de todo corazón por su onomástica. Si digo, como reza el título de mi escrito, María da Eira, no hay vecino del ayuntamiento de Beariz que no sepa quién es la dama a la que me refiero. En efecto, queridos amigos María da Eira ha cumplido 100 años. He conocido pocas personas que cumplidos los noventa y muchos años, tuviera la memoria tan fresca como la que mi encantadora vecina atesoraba. Sentarme con ella para escuchar historias del primer tercio del siglo pasado, era un placer que jamás dejo de disfrutar recordándolas. Sus vivencias por las estivadas del monte Da Chancela. Sus carretadas de mies o de tojo por esos tortuosos y pétreos caminos de Muradás. El amor a raudales que la desbordaba cuidando a su anciano padre rezando con él el Santo Rosario en la intimidad del lar. María tenía cofres repletos de recuerdos de los acontecimientos más dispares que uno se pudiera imaginar. Y lo mejor es que los transmitía con una sencillez y simpatía que cautivaba. Me viene a la memoria un recuerdo de un martes de carnaval en el que un mozo se le acercó con intenciones, seguramente muy honestas, pero que a ella no le pareció igual. Al ver que se ponía un poco pesado le dio tal garrotazo que casi lo hace caer. Con el golpe el disfraz del buen mozo se descompuso un poco, lo suficiente para reconocer en él a un primo hermano suyo y, por coincidencia mío también: Pepito del señor Francisco Rodriguez (o Garrano) hermano de mi madre, y de la señora María Fortes, tía de María. Tendría para contar y no acabar. Llamo la atención a mis lectores, mejor a las lectoras, que observen la tez inmaculada del rostro de María. Aún le dura el maquillaje que sus padres le

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regalaron hace justamente un siglo. Celebró su cumple al lado de sus tres hermanas, Amelia, Josefa y Carmen. Para imprimir un poco de bella juventud, el aniversario lo compartió con ellas Rosa Mari, la hija de Carmen quien amablemente me proporcionó estas fotografías, como testimonio de una dama, historia viva del pueblo de Muradás: María da Eira.