EL CAMINANTE Y EL CAMPO ll

Que la naturaleza humana es débil, lo sabemos hasta aquellos que sabemos poco de todo, pero en mi caso la debilidad es rayana con lo inmisericorde. ¿Cuántas veces he prometido no escribir de política? Ni me acuerdo, pero mis instintos alacraneros están tan latentes en mi psiquis que no consigo deshacerme de ellos. Por si hay alguna buena persona que no conoce el instinto del alacrán, con solo que haya uno que no lo recuerde, merece la pena que lo traiga a colación. Caminaba un alacrán por el borde del lago y se le antojó pasar a la otra orilla. Tenía un grave problema, no sabía nadar. De pronto, en una pequeña playita vio a una rana que sesteaba tomando el sol. «Si ella quisiera cruzarme, pensó, me vendría de perillas» Sin más preámbulos se dirigió a ella solicitando que le ayudara a llevar a cabo su proyecto. La ranita que era muy inteligente, tanto como buena, le contestó que no, que no lo llevaría porque le conocía muy bien y sabía de sus maldades. Estaba convencida que en cuanto lo tuviera encima, la picaría y como el veneno del alacrán era para ella mortal, no lo cruzaría. Argumentó el alacrán que nunca se le ocurriría tal disparate, porque si lo hiciere, se ahogarían los dos. «Tú sabes muy bien que yo jamás haría eso. Tengo mucho cariño a mi vida para perderla de esa manera.» Así estuvieron discutiendo un buen rato hasta el el taino y venenoso arácnido convenció a la noble y cantarina dama de las charcas. Comenzaron la travesía y aún no habían llegado al centro del lago y restaba un buen tramo para alcanzar la tierra, el alacrán que iba a la grupa de la bondadosa rana le dijo: «No te puedes imaginar, buena amiga lo que me cuesta hacerlo, pero mi instinto me obliga a clavarte mi corva uña.» «No seas tonto, si lo haces moriremos los dos» Sabiendo que así sería, el alacrán dio rienda suelta a su instinto criminal. Yo tampoco me puedo resistir a la tentación de pensar, en estos momentos angustiosos que vive mi querida patria España, en la calamidad de políticos que la desgobiernan: Ególatras, embusteros, sinvergüenzas, traidores, falsos, se engañan entre ellos, nos engañan a nosotros, apesebrados, despilfarradores y todo lo que se les llame es poco. Eso sí, con toda esa lacra de virtudes que les adornan, han dejado al descubierto algo que nadie queríamos ver porque no creíamos a quienes nos lo decían: Que nuestra institución sanitaria estaba deficiente de muchísimas necesidades. Como no había unas exigencias más allá del vivir cotidiano, todo iba de maravilla. ¡Ay!, en cuanto hubo que dar una respuesta más allá de lo normal, se nos vio el plumero. Y, no es que no diéramos una respuesta al completo, nos quedamos en el primer rellano y no tenemos escalones para subir otra planta. Nuestros profesionales, maravillosos. como tales y como personas, pero sin medios. No quiero seguir, me indigno. Imitando a la bella hermana de Dalí, miro hacia el bosque y veo a mi dama, a la que el verde musgo, en abrazo fraterno con el roble, diseñó para que yo, al despertarme cada mañana me deleite contemplándola

EL CAMINANTE Y EL CAMPO

EL CAMINANTE: PENSANDO

En mi comentario de ayer, hablaba de bajar a la madre tierra y observar en la proximidad los aconteceres que estamos viviendo. No puedo negar que cada hombre solo por el hecho de serlo, piensa. Puede hacerlo mucho o poco, bien o mal, siempre desde una perspectiva interesada, pero piensa. Eso es indiscutible. ¿Cual es su capacidad y cómo ha de catalogársela? Dependiendo del momento, lugar, status y de mil situaciones más, así será su pensamiento, y en base a él, su toma de decisiones. Si los vientos soplan de popa, navega la barca a toda vela. Si de proa lo hace, hay que trazar líneas de soslayo y evitar el choque frontal. Si de babor empujan las olas, hay que ofrecerles la proa que las reviente. Otro tanto si de estribor lo hicieren. Soy tan benevolente que les concedo a esta cuadrilla de mangantes que desgobiernan esta España mía, ese derecho al que me refiero en el inicio, pensar. Pero, ¿en qué piensan? Ninguna dirección del viento se acomoda a la Barca y con sus órdenes la conducen contra todas las rocas que en la mar se encuentren,. Y, son tan bisoños y descerebrados que, hasta los roquedales del acantilado los ven como puertos de suave arribo. Pensando, ni al piélago de sus ojos alcanzan sus pensamientos. No puedo sino refugiarme en los versos del poeta y con él grito con toda mi alma:»Oigo Patria tu aflicción y escucho el triste concierto…» Pensando, vergüenza da pensarlo y en el agua me zambullo para no hacerlo.

EL CAMINANTE: REFLEXIÓN

Tal vez sea el modus vivendi que nos hemos regalado, lo que convierte este momento que vivimos, como algo irremediable. No somos o no queremos ser conscientes que esto que nos está sucediendo, lo hemos propiciado nosotros mismos, nadie más que nosotros, con nuestra propia actitud, allanamos el camino para que aconteceres como el que, en estos instantes nos agobia, tú y yo y otros como nosotros, ebrios de inconsciencia lo invitamos a nuestra casa, a nuestra mesa y hasta duerme en nuestro propio lecho. Hasta tal punto la sociedad actual se manifiesta y comporta con tal grado de soberbia incontrolada que, a lo sencillo, a lo que realmente tiene valor, como es la convivencia, le negamos hasta el derecho a existir. Creamos minifundios con todas las actitudes de nuestra vida. Lo catalogamos todo, lo bello, lo feo, lo grande, lo pequeño. Le ponemos etiqueta a todo. Nunca el subjetivismo tuvo tanta vigencia como tiene hoy. No nos conformamos con emitir un juicio sobre todo lo que nos rodea, llegamos al extremo de vilipendiar cuanto se nos ponga por delante sin conceder espacio de criterio a quien no piense como nosotros. Descenderé a la madre tierra. En estos momentos que nuestros agricultores piden ser escuchados, miren lo que digo, «piden» para seguir dándonos de comer a nosotros, no les hacemos ni caso. Ellos que sustentan nuestro vivir con sus esfuerzos, dejando en cada surco de la tierra un jirón de su propia vida, regando con sangre y sudor todo lo que producen para que nosotros podamos vivir. (continuará)

EL CAMINANTE SE DECIDE

Solamente el respeto que le debo a mis seguidores fieles, que no merezco, me anima a escribir en mi Blog, en estos días de encierro. Los que me seguís desde el principio, recordaréis que prometí no escribir sobre política. En mis tiempos de estudiante, en uno de los primeros libros que cayeron en mis manos, alguien, no recuerdo el nombre, pero sí sé que era un personaje pensante de verdad, decía que la política era una de las ocupaciones más altruistas y benefactoras que el hombre podía desempeñar. Menos mal que ya hace muchos años que tal aseveración hacía el buen señor, porque hoy, se hundiría en la vergüenza de contemplar que entienden por política los descerebrados que nos desgobiernan, porque de gobernar no tienen ni la más remota pajolera idea. Hoy solamente dejaré escapar la ira que se me acumula, y no por la soledad, a la que, como muy bien sabéis, la tengo como amiga, y que hoy tengo razones y argumentos para llevarme mejor con ella, sino por el engaño que están sufriendo los millones de personas que votaron a estos mequetrefes que utilizan su voto para destruir esta maravillosa nación que e llama España. Y, a los que no se lamentan de haberles otorgado el poder, también los compadezco por razones que me guardo en el bolsillo del respeto. Solo os pido una cosa: Perdón por no haber escrito estos días. Y os ofrezco otra: Seguiré escribiendo pero intentaré que no sea para hablar de los politicoides sinvergüenzas y mal nacidos que hoy ostentan el poder. La fotografía que encabeza este escrito es un sutil anuncio de los temas a desarrollar. Pongo las manos en posición bocina para deciros: OS QUIERO

HOY, EL CAMINANTE LLORA

Una vez más la barbarie y la sin razón se adueñan de los espacios del ser humano. En el día de ayer, la vida de un hombre joven, pletórico de ilusiones y de proyectos, fue segada por la guadaña de un descerebrado que, con toda certeza, por una mísera y enmohecida botella de ron o un maldito snifar de una línea, apretó el gatillo de un revólver o de una pistola herrumbrosa sacada, sabe Dios de qué maldito rincón del sabor a sangre y el regusto del cruel estampido de la bala sobre las carnes de la víctima elegida. Matar ¿a quién? Qué mas da, mata y luego pegunta, eso sí, asegúrate antes de que has conseguido el objetivo. ¿La razón? No importa. Se le pregunta al muerto. ¿Cuál es su culpa? Lo desconozco, pero puede que tenga alguna. Y si no la tiene él alguien la puede tener. Repito: Dispara y luego pregunta. ¿Y las consecuencias? Es lo de menos. Tú bebes, snifas, te pierdes y te olvidas. Deber cumplido. Solo tienes que cuidarte de no resbalar en el reguero de la sangre vertida. No te manches las sandalias. No dejes huellas, Huellas tuyas. Sus huellas, sus deudos, las terminarán borrando. El viento de los recuerdos se los lleva todos al abismo del nunca jamás. Si acaso…nada. Olvídate. Actúa que se hace tarde. Ven pronto. La botella, la línea, el serrallo te esperan.

EL CAMINANTE VISTE DE LARGO A ARDUINA

Después de UNO DE TANTOS y MERECE LA PENA, novela autobiográfica la primera y novela de estilo costumbrista la segunda, MERECE LA PENA, llega este trabajo, ARDUINA, compuesto por una treintena de cuentos que se publicaron como resultado de la colaboración del Consejo Provincial de Ourense y el Ayuntamiento de Beariz. El producto de su venta va dedicado a la lucha contra el cáncer juvenil y el Alzheimer. Agradezco profundamente al Vicepresidente de la Diputación de Ourense, Rosendo Fernández, su generosidad por dirigir dicha presentación, al Presidente Manuel Baltar por ser siempre generoso con mis publicaciones, a Mariló la Presidenta de Afaor por su apoyo a Manolo Prado alcalde de Beariz por estar siempre a mi lado y brindarme su apoyo incondicional, a pesar de nuestras continuas discrepancias que nos enriquecen a ambos y repercuten en bien de nuestro querido Beariz y, de manera especial a las personas que asistieron al sencillo acto y agotaron la venta de los libros que llevábamos.

Me encantaría cerrar aquí mi comentario, por bien agradecido, pero no puedo hacerlo sin antes gritar con todas mis fuerzas que la cultura en el periódico la REGIÓN, tenga tan poca valía. Siento vergüenza al hacerlo, pero sentiría más remordimiento hacia mis adentros si no lo hiciere, este comentario sobre mi mismo: Un aldeano de Beariz de 83 años de edad, estudiante en la Universidad de Santiago para mejorar su calidad literaria, y para servir de estímulo a los jóvenes, demostrando que nunca es tarde y que la edad del hombre, en el decir del ÍNCLITO DOCTOR, DON GREGORIO MARAÑÓN, es la que marcan sus arterias, merezca en la sección de BREVE en el rincón más escondido de una de sus páginas, en el final, donde se dobla, se merezca, digo un pobre y mínimo comentario. Y, con seguridad que lo pusieron porque estaba el Sr, Vicepresidente de la Diputación de Ourense que si no, ni eso. ¿Será que en el rural no nos merecemos siquiera tener un hilo de voz para que se nos escuche.?

EL CAMINANTE Y SUS SUEÑOS

En el día de hoy Beariz disfrutó con dos visitas que nos honran: La Conselleira de Servicios Sociales de la Xunta y la Jefa Territorial de Servicios Sociales de la provincia de Orense. Fabiola y María José, así se llaman nuestras distinguidas damas, visitaron la Casita de los Niños donde su titular, Beatriz, con su amabilidad proverbial les dio toda clase de explicaciones relativas al funcionamiento del centro. En la visita también estuvo Natalia, la trabajadora encargada de los Servicios Sociales del Ayuntamiento de Beariz y, por supuesto el Alcalde Presidente del Concello, Manolo Prado. Debo aclarar que la fotografía que acompaña a este comentario, para no perturbar la paz de los niños ni utilizar su imagen, la hicimos tomando un café. Lo aclaro para los mal pensados. Fueron aleccionadoras las palabras de las damas cuando comentaban los proyectos que se elucubran para sacar a Orense del profundo pozo en el está sumergido:Ser la provincia española más longeva y de menor tasa de natalidad. No estoy en edad laboral, sin embargo voy a intentar solicitar trabajo en la farmacia. Lo haré gratuitamente para que la señorita Rosa, la farmacéutica y Lorena que también lo es, me concedan ese privilegio. Los inteligentes ya se han dado por enterados de cuáles son mis malévolas intenciones. Habéis acertado. No se expenderá uno sin ser sutilmente pinchado. Repito, confío que me concedan el ingreso y de esa forma conseguir que Beariz aumente su número de niños en la casita. Lo sueño todas las noches. No deja de ser un sueño, pero a veces los sueños se hacen realidad. Felicitaciones muy sinceras para los padres de Brais y Amaya. Dos bellezas de niños. Para Beatriz mi reconocimiento más sincero y agradecimiento por cómo lleva el centro

EL CAMINANTE: CAMARENA EL ARTE DE CONVERTIR LO HUMANO EN DIVINO

     

   Lo divino y lo humano se hacen Camarena. Escuchar al pequeño gran hombre remontándose a lo más alto del Olimpo, es sentir el placer de ser persona y verte dignificada volando con él. Los Reyes Magos entregaron a mis hijos una carta encerrada en un sobre en blanco. Con muy buen criterio pensaron que, algo que llegaba a nuestros pagos sin un nombre determinado, solo podría ser para alguien que como tal, no significado, tendría que ser yo. De esa forma llegó a mis manos la misiva sin destino. Claro que ellos sabían muy bien que el Destino, con mayúsculas, a mí me cuida de una manera muy especial. Tan cierto es, que dentro del sobre había una entrada para asistir en el Conservatorio a un concierto del grandioso, inconmensurable tenor mexicano Javier Camarena. Es tanta la magia que transmite que ya en el vestíbulo sientes el ansia de escucharle. Y no defrauda. Ni él ni su compañero inseparable que se sienta e la banqueta frente al piano. ¡Cielos! Contemplar aquel proyecto de hombre, físicamente, pues no debe pesar cuarenta kilogramos, acariciar las teclas del piano y ajustarse con tanta perfección a las exigencias de las notas para conseguir tanta armonía con el tenor, es necesario ser un divo como él lo es. Gracias Reyes Magos por ser portadores de tan Buenas Nuevas y serviros de mis hijos para hacerlas realidad. Ah, no me importa que el próximo año repitáis algo similar, al contrario, os estaré muy agradecido. GRACIAS.