El joven de la gorra, al lado de su prometida es nuestro hombre. Hoy comienza su enésimo Camino mi entrañable amigo José Eusebio. Este gran Caminante fue el último peregrino que realizó el Camino de Braga a Santiago por la ruta denominada, Camino da Geira e dos Arrieiros en el año 2018. Gran atleta, excelente Caminante, estupendo profesor de Educación Física y mejor persona, José Eusebio no sabe estar quieto y en cuanto sus obligaciones profesionales y humanas se lo permiten, se pone en Camino. Se propone nuestro joven Caminante recorrer más de 800 kilómetros en treinta días desde Saint Jean pied de Port. Dada su preparación física estoy
convencido que lo conseguirá.. Lleva en el ánimo su propia estima y tener el honor de darle al Sr. Santiago otro abrazo, además del que ya le dio en el último día del año 2018. Es un placer escuchar a José Eusebiom exteriorizando su ilusión por hacer el Camino y sobre todo porque el hecho de hacerlo está más fundamentado en el espíritu que en lo humano. Está convencido que en este trayecto tendrá menos oportunidad de mirar para sus adentros como sí le sucedió en el que culminó el último día de año pasado, Braga Santiago, el Camiño da Geira e dos Arrieiros cuyo discurrir por lugares y parajes que lo único que provoca es agradecer a la vida el regalo de disfrutar de una naturaleza incomparable y unas gentes únicas.
Hasta las nobles, humildes y siempre colaboradoras vacas nos contemplan y admiran.
Otra de las virtudes del Camino da Geira e dos Arrieiros es el del tiempo para la ternura
Dos profundos y sinceros deseos, caro amigo BUEN CAMINO y fuerte abrazo al Apóstol
Autor: Jose Balboa Rodriguez
EL CAMINANTE CON SUS AMIGOS DA GEIRA E DOS ARRIEIROS
Que yo «gusto mucho de Portugal» es una verdad pregonada a los cuatro vientos. Que tengo razones sobradas para que asís sea, no lo ignora nadie de mi entorno. Por añadidura, desde hace algún tiempo, se ha añadido una razón, nada desdeñable, para que ese cariño se haya acrecentado. Esa razón no es otra que haber añadido a mi grupo de amigos, unas personas involucradas en el Camino de Braga a Santiago, denominado, después de irrevocables e indiscutibles documentos, con el nombre de Camiño da Geira e dos Arrieiros. Hoy hemos sido invitados, Carlos da Barreira, luchador indomable del Camino, y yo al descubrimiento de una una placa referente al mismo en la Freiguesía de Caldelas. El evento lo propició el Presidente de dicha Freiguesía el Sr. José Manuel Almeida. El mismo señor es el que está dando remate a un proyecto de total necesidad para todos y cada uno de los pueblos por el que discurre el Camino, que es un albergue, donde el Peregrino pueda descansar, bañarse y dormir, sin lujos pero con dignidad. En pocos días estará el establecimiento terminado y los Peregrinos que allí lleguen podrán disfrutar. Tendrá una superficie útil de ciento treinta metros cuadrados. Lo suficiente para albergar unos veinte peregrinos. Con el añadido que tendrán a mano toda clase de establecimientos, tales como farmacia, supermercado y otros servicios.
Para celebrar el encuentro, hicimos todos los invitados, un simulacro de etapa corta, corta pero empinada, en la que tuvimos que demostrar nuestro buen estado de forma. Necesitaría mucho espacio para agradecer a todos su exquisita actitud hacia nosotros, Carlos y yo, pero no puedo dejar de citar al ya nombrado Sr. Almeida, al Henrique Malheiro y su encantadora esposa Angélica, a José Eusebio y su bellísima novia, Cristina. En fin a todos ellos y a los que no puedo enumerar, nuestro más sincero agradecimiento.
Después de las empinadas cuestas, los miriámetros son un buen apoyo. Y, como es preceptivo en cualquier evento que se precie, el final se celebra con un frugal, pero excelente ágape, de la exquisita cocina portuguesa, con el pescado como rey.
La muestra inequívoca de que estamos en la verdad de un Camino he aquí la muestra
Lo he repetido hasta la saciedad y lo seguiré haciendo: El Camino da Geira e dos Arrieiros, que nos lleva hasta el Apóstol Santiago, el Hijo del Trueno, cumple una múltiple misión, amén de la ya citada y ella no es otra que ser un cordón umbilical entre dos países hermanos que a través de él se intercambian cultura, respeto y toda clase de valores de los que tan necesitada está la sociedad de nuestros días. En el decir de ese super documentado y gran persona Henrique Malheiro, las funciones del Camino son múltiples, pero sobre todo son las personas que en él se encuentran y que te reciben con los brazos abiertos y las sonrisas en sus agradecidos rostros. Estamos a dar comienzo a una nueva era de resurgimiento de los pueblos, cuyo valor es incalculable. Que llegue el proyecto a buen puerto está en nuestras manos y no podemos consentir que intereses inconfesables lo echen a perder. Estamos documentados y lucharemos hasta el final. Dice nuestra leyenda SANTIAGO Y CIERRA ESPAÑA. yo digo: Y PORTUGAL
EL CAMINANTE NA INSUA DOS POETAS
Sé que lo he dicho muchas veces, pero no puedo resistirme a repetirlo si el hecho lo amerita. Hoy he sido invitado a un evento que enriquece mis inquietudes de saber un poco más y leer en los libros del tiempo, de las brisas, de los calores, de los robledales, y donde quiera que brote la palabra de los que más saben de ella. Fue muy enriquecedor el momento vivido. Sin pretensiones de futurista, lo esperaba. Lo que no había previsto es un regalo muy especial que la Vida me tenía reservado: el encuentro con una criatura maravillosa, con cuerpo y alma de mujer, alas de ave de altos vuelos y sensibilidad de sirena adorable. Niña y mujer, recia y sutil con la ductilidad de las mariposas y el recio volar del azor. Todo ese maravilloso contenido es Soco y Ella, allí estaba, frente a mí.
La empatía mutua no se hizo esperar. Su mirar franco, su rostro del que emanan efluvios de sinceridad espontánea que anula dobleces y recovecos. Su verbo fácil brota con la frescura del agua en manantial de roquedales de verde y frondosa montaña. Su mirar luminoso anula cualquier atisbo de sombras que quieran oscurecerla. Sorbe la vida con avidez, ansiosa y preocupada de que ella se quiera escapar. No se lo permite, no le da tiempo sintiendo pánico de que su paso sea raudo y no pueda percibir su brevedad. La bebe,
saborea y se siente feliz haciéndolo. Y, lo que es mejor, hace felices a quienes le brinda el honor de propiciarlo. Compartir con tal privilegiada y extraordinaria dama es, repito, favor que solo a seres afortunados les es dado. Una vez más, hijos, me rindo a la evidencia de la opinión de que vuestro progenitor es un ser «suertudo». Mis oidos se enriquecieron con la escucha de la fuerza de las palabras y mis ojos, mi corazón y mi mente, fueron gratificados con prodigalidad. Gracias Vida por ser tan generosa con tu siervo.
EL CAMINANTE SE SINCERA CON MAICA
EL CAMINANTE PASA DE LA PREHISTORIA AL HOY
Después de admirar y rendir pleitesía al legado que nos dejaron nuestros antepasados en el «queso grouller» que son los montes de Cantabria, con sus vientres repletos de tesoros de valor incalculable, el Caminante comparte felicidad con un grupo de personas inolvidables. Ya comenté los simpáticos momentos compartidos con Mari Luz y Marian, hoy toca recordar lo que se puede hacer para divertirse, haciendo lo que hay que hacer, respetándose. 
De nada nos conocíamos. Un factor común nos unía: el respeto. Algo de lo que adolece la sociedad actual es la comunicación. No es necesario traer a colación lo poco que se utiliza el lenguaje oral entre los miembros de la sociedad de hoy. Familias enteras sentadas entorno a una mesa y cada una con un móvil en sus manos. Parejas caminando en absoluto silencio sin tener nada que decirse. Y así podría llenar infinitas páginas de ejemplos. El grupo del inserso que se congregó en estos pasados días en una pequeña
piscina del Balneario de Puente Viesgo. lo componían unas quince personas. Una monitora o monitor, nos hacía cumplir una serie de ejercicios para que nuestra utilizada, que no vieja, naturaleza, se revitalizara. Con nuestra actitud positiva hicimos que los reiterativos ejercicios que a decir verdad, tienen poco de novedosos, se tuvieran, sin su menoscabo, un plus que era un relajante momento de risoterapia. Al principio, quien dirigía la tabla se resistía un poco, terminando por propio convencimiento, en director o directora de nuestros cánticos. ¡Qué remedio. …si no puedes vencerle, únete a él.
Pasamos unos días geniales, en los que demostramos lo fácil que es organizar una sociedad y conseguir los objetivos que te propongas si para ello utilizas el respeto a los espacios de cada uno, y todo ello, impregnado de una buena dósis de amor.
Gracias queridos amigos. Siempre os tendré en mi corazón. Abrazos a raudales.
EL CAMINANTE Y LA PREHISTORIA
Que la montaña Cántabra es un queso grouller, lo saben todas las personas que directa o indirectamente tiene que veer con la historia de la Humanidad. Hoy estuve visitando las cuevas de Covalanas. Estas cuevas como sus hermanas de toda la Cordillera Cantábrica, datan de hace millones de años. Ponerme yo a dar datos o características de su morfología o cualquiera otra explicación que se me ocurriera, sería meterme en un laberinto que difícilmente podría salir. Nunca mejor empleadas las palabras «meterme y laberinto», porque meterse hay que meterse, pero bien acompañado porque el laberinto está ahí., en las entrañas de esas montañas, cofre maravillosos de tesoros incalculables.
En los millonarios lienzos de esas oquedades, escribieron nuestros antepasados, con rasgos sencillos pero reveladores de historias maravillosas, sus inquietudes y vivencias. Digo que sería yo un insensato si…y aún siendo la ignorancia la madre de todas las osadías, solo de la mano de los expertos arqueólogos que nos las mostraron y las explicaciones que nos dieron, puedes llegar a la certera aseveración de que, antes de que los Hermanos Lumiere proyectaran las primeras imágenes en movimiento, ya, hace más de doce mil años lo hicieron nuestros antepasados con la disposición perfecta y cuidadosa de sus dibujos. Eso se muestra claramente en las cuevas de Covalanas.
Al placer de lo que pude admirar, grandioso por sí mismo, tengo que añadir la feliz coincidencia que todo ello me fue mostrado por el verbo fértil y sapiente del Arqueólogo Xermán Darriba, gallego por más señas y mayor complacencia por mi parte.. Puedo asegurar y no miento que a través de sus palabras, había momentos que veía a nuestros antepsados de más de doce mil años, pintando los calizos lienzos de las profundidades cavernarias. Cuánta riqueza tenemos en nuestra bendita tierra y no le prestamos ni el mínimo de atención, siendo como es nuestra propia identidad de la que llevados de la más absurda ignorancia, nos empeñamos en ignorar.
EL CAMINANTE Y SU HERMANO BENITO
Hoy, la esposa de mi sobrino Roldán, o sea mi sobrina Adriana me ha hecho unos obsequios que le agradezco como se agradece lo que se remite de corazón a corazón. El regalo puede parecer insignificante en su contenido, pero eso no es exactamente lo que para mí significa. Lo que mi entrañable sobrina me remitió, fueron dos fotografías de mi hermano Benito. Benito es, y digo es porque las personas que perduran en mi recuerdo y en mi corazón, jamás mueren, dejó este mundo hace tres años. Escogió Brasil para hacerlo, de ahí este reencuentro con algunas de sus vivencias. Él es el que aparece en la fotografía que encabeza este pequeño escrito.
Es muy difícil para mí escribir lo que quisiera, porque dos fuerzas totalmente opuestas se encuentran y a ninguna quisiera ver derrotada. Me explicaré: De plano se me ocurriría decir: maldita la hora que mi hermano tomó la decisión de marchar para Brasil y dejar a mi madre huérfana de dos de sus hijos. Uno acababa de fallecer en Venezuela y el otro se embarcaba para otros mundos. El sufrimiento de nuestra madre es indescriptible, como fácilmente se puede comprender. Con el añadido de que Benito era el amor, no solo de la familia, sino de toda la vecindad. Todas las madres quisieran tener un Benito en su familia. Como detalle anecdótico, baste con decir que nosotros, él y yo dormíamos en la misma cama. Nuestra madre en la habitación contigua. En pleno sueño, si mamá emitía un suspiro, era suficiente para que mi hermano saltara de la cama y fuera ver si le sucedía algo anormal. Era un amor. Y ese Benito se marcha. La razón ya la contaba en uno de mis libros. Para mí, mi hermano Benito era mi icono, mi ejemplo a imitar en todos los órdenes, aún hoy, setenta años después me sirve de orientación en muchas cosas. Pero mis lamentaciones sobre el dolor de nuestra madre y el nuestro propio, se ve
compensado con el legado que no hace dejando su impronta en su hijo Roldán y en la bella y encantadora mujer que escogió como esposa, Adriana. Ya sé que mamá no gozó de ellos y su padecer no tuvo límites, ni el de sus hermanos, sin embargo, hoy reconocemos que su huella, su bondad, su amor a la familia, lo legó en estos dos jóvenes cuya presencia nos llena de felicidad. Un motivo más para bendecir la hora en que el Destino nos eligió para compartir sensaciones, amores y recuerdos con personas así.
ELCAMINANTE COMPARTE MESA CON MARI LUZ Y MARIANO
Una vez más la fortuna me sonríe. En desacuerdo con la aseveración de mis hijos, ellos dicen que yo soy un hombre «suertudo» yo no creo en la suerte, la Diosa Fortuna me condujo, de la mano de un Jefe de Comedor inteligente y muy buen psicólogo, a compartir mesa con dos personas, una señora y un caballero.
La primera impresión fue mutuamente aceptable. Con las debidas precauciones, los tres fuimos tomando posiciones a través de una conversación trivial y respetuosa. Bajo ningún concepto descubriré la edad de ninguno de nosotros, si acaso confesaré que la suma de años alcanza la cifra de doce más de dos siglos y medio. Señora ella, caballero castellano él. Padres y abuelos, ambos. Ágil de mente la dama y perspicaz y acertado en sus apreciaciones, el señor. De nombre Mari Luz, bella y lozana castellana, hacendosa y austera, según su elegante decir. Nada de esquilmar, pero mucho menos derrochar. Cuidadosa y conocedora de lo que en casa entraba para saber cuánto podría salir. Además, hay que mejorar lo heredado y eso solo se consigue con el ahorro. De eso hay que enseñarle poco a Mari Luz. Pero para ahorrar no se puede gastar todo lo que se ingresa. Y para ingresar tiene que estar quien lo cree. Ahí estaba Mariano. Azorín dijo que las líneas de Castilla son tres: El vertical chopo que enhiesto se sube hasta el cielo. El galgo corredor persiguiendo la veloz y bigotuda liebre, conforma la horizontal y Mariano inclinado sobre el arado del que tiran dos briosas mulas forma la inclinada línea que completa la trilogía de Azorín. Hacendosa y bien organizada, cono digo, ella, y laborioso y responsable él, lleva sesenta y un años juntos, crearon y criaron dos hijos y varias nietas y hoy, a sesenta y tres años desde que Mariano le robó, sin violencia el primer beso a la muy bella y joven Mari Luz, es un regalo de Dios el contemplar cómo se miran, cómo se respetan, cómo se aman. ¡Qué bella y qué grandiosa es la vida sencilla cuando se desenvuelve entre los pliegues del amor y del respeto.
EL CAMINANTE REFLEXIONA
Ni siquiera habrá una fotografía que complemente esta breve reflexión. Hemos terminado el recorrido que nos habíamos propuesto mis únicas nietas, los otros siete son varones, mi hija mayor y yo, con los ánimos pletóricos por los momentos compartidos y en los lugares que hemos estado. O Caminho de Santiago da Geira e dos Arrieiros, no es un camino de peregrinaje al uso, es un camino para que tu mente se despierte y piense. Es como pasear por un inmenso claustro donde están las obras más bellas que ser humano puede contemplar, sencillamente porque todas las filigranas que en él vas encontrando las realizó el Sumo Creador. El hombre es capaz de crear maravillas inconmensurables, pero todas tienen su origen en algo que de antemano creó el Omnipotente Poeta, todo lo humano emana de lo divino menos lo que tiene de abyecto. Y el Camino que parte de Braga, la bella ciudad del país hermano Portugal, por el que se puede visitar el Sarcófago del Hijo del Trueno, es verdaderamente una bellísima obra de arte donde su autor se recreó, para que los afortunados que la contemplamos, gocemos plenamente de ella. El deleite que experimentan los sentidos del cuerpo, que es mucho, nada tiene que ver con el cántico de gratitud que entona el espíritu, por sentirse dueño y señor de tanta belleza
Sentirá el Peregrino su pequeñez ante la grandeza que le envuelve; y con la misma rapidez sus ser podrá experimentar el inmenso placer de verse poseedor de un mundo grandioso que es suyo sin reservas ni límites. Y por arte de su semejanza con lo eterno, siente la necesidad de compartirlo. Mueren los egoísmos y florecen los sentimientos de generosidad. Un Camino para vivirlo. Un Camino para gozarlo. Un Camino para agradecerlo. Un Camino para compartirlo. Un Camino, cordón umbilical entre dos países hermanos, que alimenta nuestros mutuos sentimientos de cultura y respeto. Un Camino que nos conduce al Dios del Amor.
EL CAMINANTE Y EL ACERBO POPULAR…
La preceptiva de cada día. Bien se aprecia que, es el aperitivo ideal para abrir boca.
Para estimularnos, le decíamos a la cámara que era la última y la venceríamos. Sí o sí. Mi padre, además de ser un gran padre como tal,tenía la capacidad de saber cerrar sus esclusas de tal y convertirse en amigo eventual o en momentos precisos. Manejaba el acerbo popular como nadie. Repetidas veces me dijo: «si te fijas, verás que todos los refranes trabajan». Reflexión que llevo conmigo todos los momentos de mi vida y que pongo en práctica cada vez que llega el momento de hacerlo. Con frecuencia, cuando yo expresaba mi alegría por un objetivo conseguido, me repetía: «conseguir un amigo es muy fácil. En una encrucijada de caminos encuentras un desconocido, le das un cigarro y ahí tienes un amigo. El problema ahora es mantenerlo, darle un cigarro cada vez que lo ves». Un poco viene este preámbulo a raíz de la carta que me escribieron mi hija y mis nietas. Que es un estímulo, no lo niego. Que me exige superación continua, tan cierto como la vida misma. Haremos lo que podamos, lo que por gravedad la propia existencia me vaya indicando. Intentaré no defraudarlas, ni a ellas ni a nadie que confíe en mí. Centrándonos ya en la jornada de hoy, a pesar de ser muy corta, nos anunciaron lluvias abundantes y le fuimos robando kilómetros día a día con el fin de no vernos sorprendidos por una meteorología adversa, no tuvo nada de fácil. Nos despedimos de Teo, personificado en el maravilloso grupo de la Banda Cultural compuesta por un numeroso grupo de jóvenes, llenos de simpatía y cordial actitud de sonrisas y belleza
Vaya mi reconocimiento a la sobriedad en lo que tiempo invertido en cafeterías, tabernas o bares haya por el lugar, porque no encontramos ni uno, para cubrir una necesidad.
Seguimos nuestro Camino, callejeando como experimentados taxistas para encontrar el rumbo adecuado. Con aciertos y algún que otro desacierto fuimos adentrándonos en los aledaños del Campo de la Estela. Cuando escuchamos el lamento de la Gaita tocando
Negra Sobra, en los soportales de la Plaza del Obradoiro, la emoción nos embargó de tal manera que la respiración se tornó espesa y las piernas comenzaron a temblar como si mimbres fueran rozadas por una corriente acariciadora que castigaba sin querer queriendo. Pasamos el arco y entramos en la gran plaza. Dejo al buen criterio del docto lector, sienta las emociones que tal momento le hubiera inspirado después de una
semana de duro caminar para conseguir tan bello objetivo. Bello con tintes de eternidad
Asistimos a la Santa Misaa en honor a los Peregrinos que en el día de hoy habíamos
llegado. Dimos gracias al Altísimo por haber conducido nuestra barca sin zozobras
Recogimos nuestras credenciales que daban fe de lo realizado haciendo constar que la única razón de celebrar este peregrinaje, solo el espíritu lo motivaba. No hay otra razón
Orgullosos mostramos nuestro reconocimiento, antes de reponer fuerzas en Mamá Peixe
Con renovados ánimos, espirituales y materiales fuimos abrazar a Santiago, el Hijo del Trueno y, puedo decirlo con plena sinceridad que cuando me fundí en un abrazo fraternal, lleno de respeto y agradecimiento sentí un placer indescriptible. Estoy convencido que mis maravillosas compañeras del Camino sintieron lo mismo.
Un agradecimiento muy especial a Carlos, quien, sin tener que asisitir a ninguna emergencia, hizo posible las recuperaciones diarias que nos permitían retomar las nuevas jornadas con ánimos rejuvenecidos. Gracias Carlos por haber contribuido a que mis tres Niñas y yo hiciéramos un B U E N C A M I N O.