NOS ACERCAMOS A LA NAVIDAD VALDARACETE SE HACE ETERNO UN RECORRIDO POR BELEN
Ningún momento mejor para recordar fechas tan señaladas en la Historia de la Humanidad..Se crea o no se crea. Se niegue o se acepte, las fechas en las que nos hallamos, marcaron el devenir de la Historia Universal. Hace algo más de 2.000 años nació en un pequeño pueblo llamado Belén un Niño. Nació en una cuadra.
En un pesebre cuyo heno aún no habían consumido los animales que se alimentaban con él.
Ese fue su lecho. Los animales que ocupaban el establo, con el calor que despedían sus cuerpos, crearon el ambiente ideal para que el recién nacido no tuviera frío. En ese humilde y sencillo espacio comenzó el mayor proyecto que conocieron los siglos
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Hoy, un pueblecito de la Comunidad de Madrid, pequeño, casi desconocido, ensanchó sus límites hasta espacios incontrolados. Ni siquiera hizo falta todo su núcleo urbano
. Una pequeña parcela de de su casco urbano lo convirtió en ese magnífico pueblo de Judea, en Belén. Con una fidelidad propia del propio arte de la creación.
Con una fe, emanada del creer en lo grandioso y convertir lo humano en Divino, recrearon un ambiente con tal fidelidad, que hasta los incrédulos creen y los escépticos se hacen lenguas y los sordos escuchan
. Desde estas líneas, Pueblo de Valdaracete, quiero levantar mi voz para deciros GRACIAS por tan bella obra que os hace más grandes, aún, ante quienes hemos tenido la fortuna de visitar vuestro Belén viviente
. Solo los humildes pueden realizar esas grandezas con su principal virtud, la humildad.
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EN TREN, DESDE OS COTIÑOS A MADRID
Proyecté mi viaje, como todos los años, conduciendo mi coche. Al levantarme, por la mañana y asomarme a la ventana y contemplar cómo la naturaleza, se arropaba con un manto grisaceo que no permitía ver poco más allá de la punta de la nariz, cambié de opinión y tomé la decisión de viajar a Madrid, a visitar a mis hijos, en ferrocarril. En efecto, me subí al tren en Orense y emprendí el viaje a la Capital del Reino, dispuesto a pasar las Fiestas Navideñas con mis Hijos y mis Nietos. Feliz decisión. Me acomodé en mi asiento, individual. Abrí mi ordenador y me puse a escribir. Como esos inventos modernos, que nos son tan útiles, ya sea por falta de habilidad para manejarlos o fruto de la torpeza de mis movimientos, debí tocar algo que no debiera hacerlo y se me fue todo el trabajo a, sabe Dios dónde. Vuelta a empezar. El tiempo es patrimonio mío y me pertenece. Mientras escribía, contemplaba el bellísimo paisaje que se me ofrecía. Montañas nevadas. Pueblos que semejaban Belenes. Ríos que discurrían perezosos hacia la mar, después de acariciar las blancas riberas tachonadas de árboles que cubrían su desnudez con albos lienzos que el Otoño, en su despedida les regaló.
Deleite, contemplar todo ello y gozo incalculable mostrarlo a quienes quieran verlo a través de mis imágenes y en lo que mis pobres palabras puedan permitir enseñar. Cuando disfruto de tan bellos espectáculos, echo a faltar a las personas que amo, porque no tienen la dicha que a mí me es dada. Me gustaría tenerlas a mi lado y juntos regalarnos ese don maravilloso que es lo creado cuando se muestra en su máximo esplendor. Viendo todo esto, me pregunto, ¿Porque el ser humano pierde tan valiosa fortuna, cual es el tiempo, en vanos y crueles empeños y no se dedica a engrandecer su imagen haciéndose parte del paisaje y de su belleza? Y lo más grave, es que todo fue creado para él. Y aún mayor ignominia, él y ella, el hombre y la mujer son los Reyes de todo lo que en el mundo hay. ¡¡¡¡¡¡¡¡DESPIERTA Y GOZA DE LO QUE TIENES!!!!!!
¿PORQUÉ NO COMPARTO ESE SENTIMIENTO?
Lo siento, pero no puedo. Lo malo es que esa manera de comportarme, no me es agradable, porque me situa al margen de lo que es el sentir popular. Me explicaré. Intentando, por todos los medios, indagar en las impresiones que hyan podido producirse en los lectores de UNO DE TANTOS, para corregir aquellos conceptos que no hayan sido expuestos de forma explícita, como era mi deseo, u otras situaciones que piensen algunos lectores, no se ajusten a lo que debiera ser, estoy conociendo comentarios que abundan más en mi preocupación. Me explicitaré. Algunos lectores me acusan de que los conceptos que vierto en mi libro, son demasiado buenos. Osea que peco de buenísmo. Tal vez fuera más vendible si pusiera que mi niñez fue un desastre. Que recibí patadas y pedradas de todos los niños de la aldea. Que mi madre me mandaba a la caama todas las noches sin cenar y que mis hermanos y yo, comíamos cortezas de árboles para saciar nuestra necesidad de matar el hambre. Que mi padre y mi madre, cuando él venía a pasar unos días con nosotros, estaban continuamente discutiendo e incluso llegaban a las manos. Podría decir todo eso, claro que mi imaginación podría hacerlo. Pero eso no sería contar mi vida. Yo cuento lo que viví y cómo lo viví. Después, en el devenir de mi existencia, claro que hubo situaciones muy desagradables. Murieron mis padres. Murió mi hermano Manuel, el hombre que modeló mi carácter y me enseñó las primeras lecciones para cimentar toda mi vida. Y murió con 28 años. Murió mi Esposa, el ser más adorable con el que compartí tantas y tantas cosas cosas. Con la que tuve más de medio siglo de convivencia. En mi vida profesional, no todo fueron aciertos. Hubo luces y sombras. Lo cuento. Tuve nueve muertos en acidentes de trabajo, en las obras, de las que era el máximo responsable. Pasé muy malos momentos. Pero había que seguir. No podía quedarme. Corregir errores, eso sí, pero seguir. Todo eso lo cuento en UNO DE TANTOS. Siento en el alma defraudar a las personas que quisieran encontrar en mi libro a una revista de cotilleo. A ellas les digo que no lean mi libro. Mi vida, es la que narra UNO DE TANTOS. Transcurre y trnascurrió como lo relato. Con altos y bajos. Con luces y sombras, como el común denominador de tantos unos de tantos que, por el mundo luchan por ser cada día mejores personas y pasar sin hacer mal a nadie y, si es posible ayudar a quien les pueda necesitar. Eso sí, SIN ESPERAR NADA A CAMBIO. Si se encuentran en el camino una sonrisa, se sienten infintamente pagados.
HOY HE VISTO A LOS DOS

Por fin los he visto. No, no los ví juntos, pero ya sé que Pico Amarillo ha vuelto. Fue un instante, pero vino a comer y se fue volamdo. Pocas veces he dicho nada que defina tan bien una situación. Pico Amarillo, vino comió y se fue tan rápido que no me dio tiempo a decirle nada. Pero mi trnaquilidad es total, sbiendo que sigue ahí, que no le pasó nada malo. Me llamó la atención el hecho de que vinira solo. Ni compañera, ni hijos. Solo él. Yo sé que los Pico Amarillo, no son monógamos, pero tenía la idea o, al menos, quería tenerla, de que alguno de su familia se hubiera animado a compartir algo de sus vidas con mi amigo Pico Amarillo. Pero no, al menos en esta esporádica visita, nadie le acompañaba. Veremos en los próximos días qué sucede. Papo Rubio, también viene solo. Es posible que cada uno de los miembros de ambas familias estén solucionando sus problemas de supervivencia y viendo la posibilidad de emparejarse como hace cada hijo o hija de vecino.
No cabe duda que de todo se aprende. No me molesta la actitud de mis amigos porque, si algo he aprendido en mi vida, es no esperar nada y si algo viene, bienvenido sea. A veces una sonrisa es un pago con valores infinitos. Lo que sucede con mis amigos voladores, no es nada diferente que lo que ocurre con los humanos. El Invierno pasado, viendo que había algunas familias que, por lo que se veía y adivinaba, no lo debían pasar demasiado bien, se me ocurrió darles algunos e mis cerditos. Cerditos de más de 200 Kilogramos. Se los dí, repito, sin esperar nada a acambio. Esa es mi filosofía. Pero no es menos cierto que aunque no esperes nada, en lo más profundo de tus sentimientos humanos, piensas que haces algo que te gusta. Esa misma sensación crees que la debe tener el que recibe alguna dádiba y lo manifestará en su comportamiento. Como siempre, de todo hay en la viña del Señor. Algunos lo hacen y otros, increible, lo hacen, pero al contrario de lo que, en buena lógica, piensas que podía ser. Conclusión. Hay muy poca diferencia entre el comportamientos de los pájaros y de las personas.
Lo bueno es que sigo contando con mis amigos que, en definitiva, es lo que cuenta. Hay que seguir teniendo fe en los demás. Si puierdes eso, en gran parte te pierdes a tí mismo.
¡QUÉ BELLO ES COMPARTIR!
Si me dejara llevar de los tópicos imperantes, me diría que, ni tengo edad para hacer ciertas coss ni ciertas cosas están al alcancen de la edad que tengo. Pero eso sería tanto como hacer concesiones a la incapacidad de hacer un pequeño esfuerzo sobre el que ya tienes que realizaR para vivir. Rotundamente me niego a entregarme de ese modo. Rara es la mañana que, al despertarme no me diga que tengo que hacer esto o lo otro. Tampoco es raro que no haga una reflexión lamentándome de los compromisos que me creo y me obligan a……..lo que sea. ¡Qué mas da! Lo cierto es que esos compromisos que adquieres, te motivan, refuerzan tus estímulos y te invitan a luchar cada día, cada momento, por vivir. Vivir. He ahí la palbra mágica. La palabra que te insufla ánimo. La palabra que crea esperanza. La palabra que te proyecta a la vida futura. La palabra cuyo significado, lo aglutina todo. Vivir no es pasar por el mundo andando o saltando. Vivir no es llorar o reir. Vivir no es cantar o bailar. Vivir no esto o aquello. Vivir es enamorarse de la vida y en ese amor, compartir su magnífiico significado. Vivir enamorado, es vivir en plenitud. Es darte y es recibir sin, en ningún caso, pedir nada a cambio. La vida no tiene significado si no se vive amando. Amándolo todo. No hay otra manera de que te realices, si no es así. Viviendo, caminas hacia el espacio de la RUMIA, donde vuelves a disfrutar de lo vivido.
¡CÓMO DISFRUTO CON MI AMIGO BARBERO!
Con el fin de estar más a tono con las próximas Fiestas Navideñas y recibir al Niño Dios, un poco más presentable, hoy le hice una visita a mi amigo Manuel, mi Barbero. Ponerse en las manos de Manuel, es tanto como ponerse a leer un libro de historia de la comarca de Beariz. Mi Fígarao, tiene una memoria de elefante. No solo recuerda los hechos que hicieron de Beariz la población eje de una máquina que gira, ensamblando en su engranaje muchos aconteceres de Hispano América, sino que en su memoria puedes encontrar el número de pie que tenía el tío Manuel da Ponte Pedriña, que murió hace cincuenta años. Que ¿Cuantos años tiene Manuel? Dejésmole estar. El viento suena en los eucaliptos y no se oyen las preguntas cuyas respuestas no tienen importancia.Es una auténtica gozada ponerse en sus manos, bueno poner la cabeza a disposición de sus tijeras manejadas por hábiles dedos. Cada tijeretazo, crea un silencio y genera una historia del acontecer de Beaariz. Yo, siempre que voy, tengo que apremiarle, por mi manera de ser y porque tengo muchas cosas pendientes, pero hoy, me hice el firme propósito de no reclamar rapìdez y me dejé ir y le prermití ser. Menos mal que bajó la buena de Sara, su esposa, y le dijo que la comida ya estaba lista, que si no, este pequeño escrito, no subiría hoy a los etéreos espacios de lo ignoto, para llegar a, sabe Dios dónde. Pero eso sí. Gocé una vez más con los recuerdos de Mamuel, mi Barbero que a buena persona y a narrador de cosas, no hay quien le gane. Ya estoy deseando que me crezca el pelo, para tener que volver a sentarme en su cómodo sillón. A fuer de ser sincero, también hay otra muy sana intención en ese deseo. No me cuesta nada. Me hace el trabajo solo por te nerme quieto y es cucharle y otra no menos importante, Si vuelvo, es que aún estoy ……..
RECONOCIMIENTO Y RECUERDO MERECIDO
Al simpatiquísimo grupo de las jóvenes más bellas de Orihuela, (Alicante) en el día que una de ellas, Inmaculada, celebra la Virgen de la que tomó su nombre Inma. Pero no sería justo que a la vez que le deseo lo mejor en tan fasto día, no tuviera un felicísimo recuerdo para sus otras diez compañeras de Crucero Si yo tuviera un mínimo de capacidad para decidir algo en Orihuela, lo primero que haría es nombrar, por orden alfabético a Antonia, Asun, Eloisa, Inma, Joaquina, Judhi, Liberia, Marga, María Dolores, María Jesús y Victoria como abanderadas de la simpatía y de las ganas de vivir que derrochan laas once hijas de tan bella localidad Mediterránea. Es posible que alguna de vosotras, si llegais a leer mi Blog, porqué no hice lo mismo en la onomástica de las demás. Tendría razón quien asi pensara, pero no es menos cierto que hoy es un día muy señalado y de ahí mi decisión de ahcer lo que estoy haciendo. Si este mensaje tiene respuesta, prometo hacerme oir estas Navidades. Eso sí, necesito saber si esto llegó a vuestras manos. Os recuerdo con mucho cariño, encantadoras y bellas damas. Ya publiqué el librro el que os hablé y ya se agotó la primera Edición y está en Imprenta la segunda. En algún lugar de este Blog, encontrareis datos sobre él. Un beso a repartir
ME LO MANDARON Y ME APETECE COMPARTIR UNA SONRISA
Es la primera vez que hago una cosa así, pero creo que merece la pena, compartir una sonrisa. A los que os haya llegado, mil perdones y a los que os haga sonreir, gracias por comapartirla conmigo
Buenas noches
QUIERO PERO NO PUEDO
No os creais que mis múltiples ocupaciones me impiden hablar de las cosas comunes que compartimos. Una de ellas, las vivencias de Papo Rubio y Pico Amarillo. Quiero, pero no puedo. Todos los días quiero deciros que están bien y que siguen con sus costumbres diarias, pero no es cierto Papo Rubio, sí viene cada día a mi ventana y repicotea en el cristal, antes de tomar su ración de comida. Y lo hace varias veces al día. Sin embargo, no sucede lo mismo con Pico Amrillo. Quiero y sé que me repito demasiado, que es porque, al estar disfrutando un otoño tan benigno, climatológicamente hablando, hay tanto que comer por prados y arbustos que prefiere alimentarse con lo que encuentra por esos pagos, que venir a saludarme y comer de lo que yo le ofrezco.
Pienso yo, si no se habrá hecho ecologista y solo quiere comer de lo ecológico. A lo mejor, pero a mí me tiene en acuas. Aunque, a decir verdad, siempre espero que venga. Lo mismo que hacía el Padre del Hijo Pródigo, asomarse cada día al alto de la colina para ver llegar a su hijo. Yo no me subo al alto de la colina, pero sí me siento al lado de mi ventana, largos ratos, por ver si mi Pico Amarelo viene. Más aún, me paso horas mirando su fotografía para convencerme de que sigue ahí y que cuando menos lo piense, vendrá y me llenrá de alegría el conemplarle en las ramas más altas del viejo castaño y escuchar sus armónicos trinos. Dios quiera que sea pronto.
