¡QUE SENTIMIENTOS MAS BELLOS INSPIRA EL AMOR

Esta pasada noche, los encargados de cerrar las compuertas del cielo se olvidaron de cerrarlas y lo que es en esta zona de Os Cotiños, cayó toda el agua imaginable. A punto de romper el día, agua y viento se retiraron a descansar y la mañana quedó tranquila, nublada pero tranquila. Incluso la temperatura, 11 grados centigrados, era benévola. Tanto era así, que escuché el nervioso canto de Papo Rubio. Me asomé a la ventana y vi a la pareja jugando a perseguirse. En unos instantes desparecieron de mi vista y no los volví a ver. Mientras esperaba, por si aparecían de nuevo, escuché el melodioso canto de Pico Amarillo. Allá, en lo alto del castaño, desnudo por las inclemencias sufridas en los últimos días, estaba Pico Amarillo, solo. Cantaba como hacía tiempo que no le escuchaba. De lo más íntimo de su diminuta figura salían los cánticos más bellos que se puedan imaginar. Como digo, estaba solo, pero sus cánticos denunciaban a las claras a quienes estaban dedicados. Aún no sé dónde están construyendo su casita, pero de lo que estoy totalmente convencido, es que esas melodías tenían un destinataria. Solamente si te motiva el amor, se pueden interpretar melodías tan bellas y cantadas con tanta ternuraunnamed[2]Es en la Naturaleza donde se capta con mayor intensidad y veracidad las expresiones del amor más profundo. ¡Qué dificil debe ser encontrar encontrar en ese nivel de la vida, violencia alguna provocada por el amor!.Digo debe ser, porque llevando ya algunos años en contacto continuo con el mundo animal, en su más extensiva expresión, nunca vi alguna que no fuera defender a los hijos o a la propia pareja, pero jamás contemplé agresión alguna, entre las propias parejas, en una u otra dirección.

JIRONES DE UN ALMA ENAMORADA

Las sensaciones más gratificantes invaden mi mente y un hálito de bienestar me hace sentir feliz. Estoy sentado en el tul ilusionante de mis recuerdos y los sentires más voluptuosos envuelven todo mi ser al recordar aquel rostro ovalado, moreno,de ojos negros, profundos, de dulce y cálido mirar que lo envolvían todo con ternura tal que no pude sustraerme al  embrujo que de ellos emanaba. Sonreía como nunca había visto hacerlo y en su boca sensual habitaba una colonia de corales que, al contraste de su tez  morena, hacían que las sensaciones más sugerentes emergieran en los anhelos  más bellos del humano pensar. Una espesa, negra,   larga y  rizada cabellera enmarcaba aquel bello rostro de amplia frente

que remataba aquella obra de arte, más propia de quehaceres celestiales que de humanos placeres  No pude articular palabra ni era menester hacerlo, embriagado como quedé en solo contemplarla. No quería romper el hechizo, tenía miedo que no fuera realidad y al mínimo movimiento por mi parte pudiera desvanecerse. Los redondos hombros, sobre los que descansaba parte de su cabellera, enmarcaban la parte superior de un torso con las medidas perfectas para albergar dos turgentes senos de reducido tamaño pero de exacta medida para no desentonar de aquel armónico conjunto que remataba en una cintura que la camiseta ajustada, hacía casi desaparecer y de la que arrancaba la cadera, compendio de sugerencias sensuales, idílicas y nunca soñadas. Como no podía ser menos, aquel monumento de mujer solo podía estar sustentado por dos piernas torneadas con el deleite de lo inconcebible.

Estupefacto estaba y no sé por cuánto tiempo. Una eternidad estuviere si ella me lo insinuara y más hechizado quedé cuando su angelical sonrisa, sutil y maliciosa se convirtió en cantarina carcajada. No me desperté, por el contrario, me sumergí más profundamente en la aureola que nos envolvía y me dejé ir.

Y no quería regresar , galopando, como estaba, por las inmensas praderas de lo intangible, asiéndome a ello como tabla de inmersión. Porqué buscar un rayo de luz si estaba dentro la luminosidad, porqué retornar si el ir llena todos los contenidos ilusionantes de un dejarse llevar.

Qué sin razón es la vida sin los utópicos, y qué grandioso es  vivir, cuando la utopía se hace realidad y te invade.

Embriagado quedé, y a otra realidad no retorno, porque no ansío ser Adán y del Paraiso no quiero salir. Y a todo lo demás  renuncio, porque nada puede mejorar lo que poseo.

REGRESO A LA REALIDAD

Sí, regreso a la bella realidad. No es que la otra no lo fuere, pero estar en el cotidiano vivir, si éste es placentero y mantiene el espíritu en equilibrio, lo es, por lo menos, igual. Comenzamos el día a día con la buena voluntad que nos anima la comunicación con las personas que consiguen contagiarte de sus buenos oficios y te dan ánimos para continuar con la tarea de abrir tus sentimientos para que se oxigenen y reconforten. Eso es lo que haceis, queridos, respetados, admirados y entrañables amigos que manifestais vuestros sentires a través de los mensajes que nos remitís a los que tenemos la dicha de seguiros cada vez que escuchamos en vuestras conversaciones silenciosas y, sin embargo elocuentes, las bellas expresiones que nos regalais y que esperamos con auténtica ilusión. ¡Qué placer siente uno cuando contrasta su manera de ser con la de otras personas que, a pesar de la distancia, tienen la proximidad de su pensamiento.

De mis amigos Pico Amarillo y Papo Rubio, solamente puedo deciros que el tiempo no acompaña a su ajetreada tarea de construir sus respectivas casitas para recibir a la prole que pronto tiene que comenzar a dar señales de venir a este mundo. Primero los huevecitos y después los polluelos.  Como dije en su día, el tiempo nadie lo roba y el Invierno que se resistió a venir cuando creíamos, necios de nosotros, el momento de hacerlo, se negó a ello, ahora que, en buena lógica,  debería  imperar la bondad de la incipiente Primavera, no es así y lo que fue no era y lo que es no debería ser.  Pero aceptemos lo que hay y al «mal» tiempo buena cara. Pongo entre comillas el «mal» porque todo es relativo. Para unos sí, para otros no. Para unos este tiempo es bueno y para otros no lo es.

NO ME HAN OLVIDADO

Ayer día 20, amaneció un día bastante normalito. Me desperté como siempre suelo hacerlo en Os Cotiños. Después de disfrutar de los encantos paisajísticos de la Isla de Menorca, que no hoteleros, me hizo mucha ilusión dormir en mi cama y ver nacer el día como lo hace en la verde Galicia. Me desperecé y al abrir la ventana me hallé con la agradable sorpresa de ver a mis amigos Papo Rubio y Pico Amarillo. A Papo Rubio me fue imposible captarlo con la  cámara de mi móvil pero a Pico Amarillo sí lo pude hacer aunque no se vea con demasiada claridad.20160320_084819.jpgPrometo que me haré, en cuanto me sea posible, con una cámara buena, que me permita regalar a mis compañeros de viaje, en este contante caminar, las imágenes que respalden y confirmen mis palabras. De todas formas, a la izquierda del tronco del roble, en las ramas bajas, está Pico Amarillo. Es cierto que solo se presentaron ellos dos, Papo Rubio y Pico Amarillo, sin sus parejas. Me permito pensar que ambas hembras, están preparando las casitas para la venida de las proles que, con toda seguridad, vendrán a finales de la próxima primavera. Me sentí muy regalado con el hecho de que mis amigos no se enfadaron mucho conmigo por mi larga ausencia. Me supongo que algo o mucho tiene que ver la compañía que ambos tenían. Con el amor en casa, no se tienen en cuenta las quisicosas de los vecinos.

LOS ULTIMOS PASOS

Verán mis amigos que en los últimos días, mi aportación al Blog es nula. No es la falta de ganas ni tampoco la pereza tomó posesión de mi capacidad. Sencillamente que estoy dedicado al cien por cien a dar los últimos retoques a «UNO DE TANTOS» para mandarlo a la imprenta. Si os fijais en la parte superior de la portada RELATOS DEL CAMINANTE, hay un rótulo que menciona mi libro. Si teneis la delicadeza de pinchar encima os encontrareis con el Prólogo, el Vídeo y el Primer capítulo de UNO DE TANTOS. Posiblemente, si leyerais ese capítulo inicial, se observará que resulta algo espeso. De ninguna manera quiero justificar nada, solamente aclarar que en él se da el plano general de lo que después se convierte en los diferentes planos medios y primeros que paso a paso reatan los aconteceres de ese UNO DE TANTOS en el que, confío, os veais todos bastante reflejados. Aunque solo llegueis hasta aquí, muchísimas gracias por ello.

LA TRAMONTANA

La Tramontana es un viento que, como su nombre indica, viene de más allá de las montañas. Recuerdo la época en que tenía fijada mi residencia en Barcelona y con mi familia practicábamos la vida al aire libre, instalando nuestra tienda de campaña por los diferentes Camping de la Región. Más de una noche nos pasamos mi Esposa y yo, sujetando las cuerdas de nuestra tienda para que el viento no se la llevara. El viento no era otro que el de La Tramontana que alcanzaba, en ocasiones, hasta los 200 kms. a la hora.20160311_131259.jpg

Uno de los lugares donde La Tramontana se muestra con todo su poderío, es en la Isla de Menorca. Hasta tal extremo hace valer su presencia que la misma Naturaleza le rinde pleitesía. La Tramontana es  el responsable de que la flora de Menorca, en su expresión arbórea, desarrolle un crecimiento que se ajusta más a un clima Atlántico que al del Mediterráneo. Toda la floresta que tapiza la bella Isla Balear es homogénea en su altura y en su complexión, muestra el sufrimiento que le produce su intento de ir hacia arriba sin conseguirlo.20160315_123618.jpg

El furibundo Dios Eolo ejerce sus poderes a plenitud. Sin embargo hay que reconocer  que esa labor de control en crecimiento, permite que los horizontes sean amplios y permitan contemplar la belleza de esta Isla desde todos los lugares donde quieras deleitarte.20160317_114038.jpg

Menorca es un regalo de la Naturaleza que le brinda al Caminante  la oportunidad sentirse feliz en un mundo tan convulso que le tocó vivir.

Un deseo, desde lo más profundo de este corazón enamorado. Que los Menorquines tengan la voluntad de luchar por mantener su Isla como lo hn hecho hasta ahora. Seguiremos hablando sobre ella.

 

ACLARACION

El encuentro del otro día, con dos congenéres de Papo Rubio y Pico Amarillo, despertó en mí, una buena dósis de curiosidad. Ni antes de ayer ni ayer tuve ocasión de llevar a cabo las investigaciones que creí debía realizar, para saciar, al menos, mi curiosidad. Tenía una sospecha y quería comprobar si estaba o no en lo cierto. Con respeto a Pitirrojo, nada pude corroborar. Sin embargo, por lo que al Mirlo se refiere, sí llegué a la conclusión de que mis sospechas tenían su razón de ser. El hecho de que el Mirlo saliera del matorral caminando y, ni al salir, levantara el vuelo, me hizo pensar que el simpático pajarillo tenía poderosas razones para no hacerlo.

Ayer llovió copiosamente. Esta mañana también cayó un buen chaparrón. A eso de las 9, el cielo se quedó totalmente azul y sin pensarlo más, me dirigí al lugar donde tuve el encuentro con los dos animalitos. Como digo, la aparición del Pitirrojo pudo ser debida a un montón de situaciones que se me escapan. Sin embargo el Mirlo sí pude comprobar el porqué de no levantar el vuelo y no apartarse de mí una distancia que pudiera perderle de vista. Incluso, parecía invitarme a que le siguiera. Con mil dificultades fui metiéndome dentro de tupido y áspero matorral. Por las sospechas que albergaba, tomé toda clase de precauciones para evitar deterioro alguno, tanto a nivel de suelo como en el propio ramaje. No tardé en confirmar mis sospechas. A menos de treinta centímetros del suelo, nido, primorosamente construido con toda clase de elementos vegetales, donde predominaban las hierbas secas en su oquedad y en cuyo seno había, y hay, 4 lindos huevos de los que, si no sucede algo muy anormal, nacerán otros tantos pajarillos, una vez que sus propietarios los incuben los veintitantos días preceptivos para que ello suceda.

Siendo muy niño, cuando iba con el ganado para el monte, la primera vez que observé ese fenómeno, fue con una Perdiz que salió de un pequeño matorral, justo delante de mí. Tan cerca, que estuve a punto de pisarla. Y no levantaba el vuelo. Cuando yo corría detrás de ella, si se distanciaba un poco, se paraba. Así un buen rato hasta que se hartó de mí y levantó el vuelo y se fue. A los dos o tres días, al pasar por el mismo sitio me sucedió otro tanto. Yo le había comentado a mi hermano Manuel lo que me sucedió y él me dijo que la perdiz, tenía allí su nido, y lo que intentaba con su forma de actuar, era que yo me alejara lo más posible de él. En efecto. Busqué entre los carrascos y allí esta el nido de la Perdiz, con 14 huevos llenos de rayitas. Y esa experiencia, que no fue la única, fue la que me llevó a comprobar la actitud de Mirlo, en mi paseo por la costa de esta bellísima Isla Balear20160313_184959.jpg.

¿CASUALIDAD O CONTROL DELIBERADO II?

Parece que mi signo es de pedir disculpas continuamente, Pero es así y no me duele prendas hacerlo. Ayer, por razones que sería prolijo enumerar, cometí varios errores en la emisión de mi Blog y el relato que intentaba enviaros, se me quedó cojo. Hoy, voy intentar subsanarlo.

Después de encontrarme con el Pitirrojo, a menos de 50 metros, de otro matorral salió andando un Mirlo. Sí, un Pico Amarillo. El hecho de que saliera andando ya me impactó, pero además, con una tranquilidad pasmosa,  pasó por delante de mí picoteando en el suelo, como lo hace mi amigo Pico Amarillo, en Os Cotiños. Por si esa muestra de confianza no fuera suficiente, también se dedicó a escarbar entre las hojas con toda parsimonia. La pena es que la cámara de mi móvil no es de buena calidad y no pude captar el momento con la fidelidad y nitidez que merecía. Pero ahí queda como testigo,  lo sucedido con dos sejantes de los  amigos míos, en los amaneceres de de mi casa, que es la vuestra, de Os Cotiños

La duda que me queda es el saber si estos pajarillos que se cruzaron en mi camino, en una de mis caminatas diarias, tienen algo que ver con  mis queridos Papo Rubio y Pico Amarillo. Si ha existido una conexión entre ellos o ha sido simple coincidencia. Parto de un principio, para mí, muy valioso, que yo no creo en las casualidades..

 

¡CASUALIDAD O CONTROL DELIBERADO?

No hice ayer ningún comentario sobre el tema porque deseaba pensar un poco sobre ello. Cuando regresaba hacia el hotel, después de gozar con todo lo contemplado, de la espesura de un macizo de olivos bordes, como se les conoce por estos pagos a esta mezcla de matorrales o pseudo árboles, re torcidos y torturados por los inclementos vientos de Tramontana, salió un Pitirrojo que al remontar el corto vuelo que realizó, casi me dio en el rostro. Digo corto vuelo, porque a menos de 8 metros se paró en la punta de una ramaIMG_2051