LA PALMA DE LA MANO EN LA ESPALDA

Hay tantas maneras de andar por la vida, como personas pueblan este Planeta Tierra. Y, no solo eso, sino que cada persona acomoda su andar, según la época en que lo haga. Cuando se cumplen muchos años, no diré cuántos, cada uno tiene su propia medida, el solo hecho de vivir, supone un esfuerzo. También éste tiene muchas medidas. Degémoslo ahí. Lo cierto es que ese esfuerzo, es constante, en el mejor de los casos, con subidas, llanos y bajadas. Pero sobre todo, subidas. Casi siempre las cuestas se empinan hacia arriba. Y es entonces, precisamente entonces, cuando hace falta sentir en la espalda, la palma de una mano amiga que, no es necesario que empuje, el solo hecho de saber que está ahí, que si tienes un momento de flaqueza, si la cuesta intenta vencerte, su ayuda está presta para evitar la derrota, es suficiente para alcanzar la meta deseada.

Esa mano puede llegar de infinitas maneras. Una muy curiosa y que produce, increíblemente, los efectos deseados, es el método que utiliza uno de mis yernos. Solo tengo dos, con tres hijas. No es problema. El problema sería que tuviera cuatro, con las tres hijas. Aunque también los hay que ejercen de tales sin serlo realmente. Pero vayamos al sistema que utiliza conmigo, mi entrañable Yerno, de quien tengo que decir, con pleno conocimiento, que es un descomunal padre, excelente marido, encantador yerno y mejor persona. Mi yerno, cuando quiere ayudarme a subir al alcor, pone su mano. ¿Cómo lo hace? Convirtiéndose en mi particular Sancho Panza intelectual. Yo, empujado, seguramente, por la ignorancia, ésta es la madre de todas las osadías, o mi imaginación y fértil fantasía, tal vez con un exceso de optimismo, me enfrento a la subida sin medir mis reservas y mi yerno acude en mi auxilio haciéndome ver mi realidad, que, como es de suponer, está llena de miserias e incapacidades. Yo las intento tapar y entonces llega él y me las descubre para que las vea y no me extralimite.

¡¡Cuántas cosas se pueden descubrir en la vida con que solo le dediques un momento, parándote, en un recoveco del camino y te pongas a pensar. Eso sí, pensar con objetividad. Gracias Yerno, con mayúscula, por serme tan útil, en mis subidas hacia lo eterno.

GRACIAS, MUCHAS GRACIAS

Carta que me remite un lector de UNO DE TANTOS, aunque inmerecidos, sus elogios, no por eso dejan de estimularme para seguir escribiendo y conseguir con ello, ser mejor persona. Gesto, Don Luis, que le agradezco desde lo más profundo de este usado, que no viejo, corazón. Un muy cordial saludo.

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BONI, SÍ QUE SABE DE MELONES

IMG-20170916-WA0022Hoy he compartido con Bonifacio González, Boni, para los amigos, mesa sin mantel. No hace falta mantel para compartir unos buenos y sabrosos manjares con un grupo de amigos. Es cierto que los manteles marcan estilos y buenos modos, pero ambos también se pueden mantener vigentes, sobre una mesa de madera de los viejos robles gallegos, después de estar más de 100 años debajo de los rieles, aguantando el paso y el peso de centenares de trenes, cargados de mercancías y de personas. Solo hay que exigir que esté limpia, lo demás lo ponen los comensales. En una mesa de 5 metros de larga, alrededor de la que nos sentamos todos los presentes, para dar cuenta de lo que nos brindara la bella y gentil anfitriona, que celebraba el Cumple de su único hijo varón. Yo tenía, jus en fente, a mi amigo Boni. Cuando llegó el momento de los postres, alguien me lo había susurrado al oido, yo pedí que me sirvieran Melón de la denominacíón de Origen de Villaconejos, cultivado por Boni,  en sus huertos. Esto que acabo de escribir es tanto como nombrar la Biblia en casa del Sanedrín. Saborear un melón de Villaconejos, cultivado en la Vega de Abajo de Fuenntidueña de Tajo, por las manos y sabiduría de Boni, es el sumun de los placeres que un mortal puede disfrutar en este Valle de Lágrimas. Me decía él, a requerimiento  de mi interés, por saber algo más del tema.IMG-20170916-WA0021

— Mira, es muy fácil. Primero saber que la semilla, es la escogida. Después sembrarla de manera que cada mata tenga su espacio para alimentarse bien de los ingredientes que le da la tierra. Los riegos deben ajustarse a la climatología. A más calor más riegos. Sin pasarse, con el fin de que el agua no le reste dulzor al fruto. Luego el melón, tiene que dormir sobre la propia cama, que él mismo crea, con su peso natural. Para la separación de la mata, osea la corta, la debe marcar la misma cama que el melón creó durante su desarrollo. Hay un momento justo para realizar ese acto, pero ese momento solo lo conoce quien día a día vigila el desarrollo del apetitoso fruto.IMG-20170916-WA0024

Todo eso lo dice Boni con la sencillez y naturalidad de quien conoce en profundidad el tema que trata.

Ese momento preciso de la corta, es el que conoce Boni y otros esforzados criadores de tan sano y suculento alimento que hace las delicias de quien tiene la suerte de comerse una «raja» al estilo que decía mi admirado y entrañable amigo, El Tío Pedro Pajarillo. «¿Quien por dos reales, no come, bebe y se la cara»?

Gracias Boni por hacerme partícipe del placer que regala tu sabiduría como agricultor.

 

 

LA SOLEDAD DE POQUITA COSA

20170913_134155Ignoro las razones, pero se me perdió y no conseguí verla hasta, además muy lejos de Os Cotiños. La llamé, pero no me hizo caso. Esta mañana, ignoro, las razones que la condujeron a tomar es decisión, la encontré y la dirección que llevaba, era hacia mi casa.Su20170913_134947Su caminar era lento, cansino, algo triste, pensé yo. Me hice el desentendido y la dejé actuar. Me daba mucha pena verla así, tan sola, cabizbaja. Y me preguntaba dónde estarían los pretendientes que hace unos días la perseguían por todas partes. Aquellos apuestos galanes que solicitaban sus beneficios. Aquel fornido y soberbio macho que miraba a todos con aires de desafío.20170904_113853Que vigilaba sus descansos, para que nadie se le acercara, cuando ella agotada de tanto ajetreo, intentaba reponerse un poco. 20170904_114229_HDRA dónde condujeron sus pasos y abandonaron a Poquita Cosa, tan rápidamente, cuando le hacían toda clse de carantoñas, paraa ganarse su simpatía?20170904_114156_HDRIncluso, aquellos que mendigaban sus favores, cuando el musculoso protector satisfacía sus otras necesidades y abandonaba la vigilancia.? Tampoco esos dan señales de vida. Ya no sienten interés alguno por acompañar a Poquita Cosa.20170904_145255Ni ellos muestran interés alguno por aliviar la soledad de la tan deseada, hace unos días compañera de diversiones. Pero no hay mal que por bien no venga. La vi,  e hice como si no lo hubiera hecho. Llegué a mi casa y lo primero que hice fue prepararle un suculento banquete en el lugar donde comen todos los componentes de mi complejo y descontínuo Zoo. Tal como me lo supuse, sucedió. Al momento, desde mi ventana la vi llegar. Se derecha al lugar indicado, seguamente guiada por su olfato. Entre los alimentos dispuestos, había un trozo e sabrosa empanada de carne que Poquita Cosa saboreó con avidez, no exenta de placer.20170913_134648Fue para mí un placer saber que la linda perrita no había sufrido ningún percance y que, a falta de, interesadamente, amorosos canes, tien en mí un amigo que la ayudará siempre que lo necesite.20170913_134743Observé que su vientre, comienza a ser diferente de cómo era antes. Ello es muestra que en menos de tres meses Poquita Cosa va ser madre. No sé si por primera vez o ya parió anteriormente. Lo que sí haré, es seguir sus pAsos para no perder el contacto con ella y poder ayudarla cuando llegue el momento de tener que alimentar, no solo su cuerpo, sino también a sus pequeñuelos. Hoy me dio una pista que tengo que seguir. No terminó toda la empanada y un trozo se lo llevó en la boca. Debe tener una despensa en algún sitio. Localizaré el sitio, porque allí, es donde, con toda seguridad, dará continuidad al prodigioso milagro de la continuación de la vida.  Un trabajo más. 20170913_134949Pero, así es el título de mi próximo libro, MERECE LA PENA

POQUITA COSA

Hace unos días la vi por la carretera. Detuve mi coche y la llamé. Huyó a campo través. Pensé que se había escapado de alguna casa y sus dueños la estarían echando de menos. Al día siguiente la volví a encontrar por el borde de la carretera. Empecé a preocuparme. Dos días seguidos, una perrita tan pequeña, pequeña de tamaño, pero se la ve ya con dos o tres años, y vagando por la carretera, no pude por menos que enfadarme. Enfadarme con esa gente que tiene a los animales, como un capricho y cuando se hartan de ellos los abandonan en medio de una carretera, expuestos a toda clase de peligros. Intenté ganarme su confianza, llamándola, ofreciéndole un trozo de pan, pero fue inútil. Una vez más rechazó mi ofrecimiento echando a correr para alejarse de mí.  A pesar de su actitud, yo le hablé, con el fin de que se familiarizase con mi voz. Esa situación se repitió varias veces, siempre con idéntico resultado. Por si sí o por si no, en el mismo comedero donde deposito la comida para mis otros animales, pájaros, aves, gatos y demás visitantes, le puse comida por si «Poquita Cosa», así la llamo por lo pequeña que es, viene por mi casa. Y así fue, ayer la ví llevándose un buen trozo de pan, hacia algún lugar escondido, donde debe tener su despensa. Todos estos días, la veía sola, triste, vagabundeando por cualquier carretera o calle. No quise llamar a ningún lugar de acogida, porque en el tiempo en que estamos, no me dan mucha confianza, precisamente por la cantidad de trabajo que tienen. También me hacía la ilusión que alguna persona más afortunada que yo, consiguiera ganarse su confianza y adoptarla. El resultado es que Poquita Cosa, iba de un lado para otro, sola, como alma en pena. Hace tres días, la encontré de nuevo. Pero, cuál no sería mi sorpresa, cuando en vez de ir sola como siempre, ella. mi Poquita cosa, era la cabecera de una comparsa de, no menos 7 perros. Entre ellos, los había de todos los tamaños, razas y colores. Eso sí, el que iba justo detrás de ella, ignoro de qué raza, pero era el de mayor tamaño. 20170904_114156_HDREl grandullón, era el que iba continuamente olisqueando los cuartos traseros de la perrita, cuya labor no debía molestarla mucho a ella, porque se dejaba y él,  solo dejaba de acariciarla para amenazar con un gruñido o un mordisco al que iba detrás de él. Con aquellas muestras de poder, ninguno se atrevía a quebrantar el status quo de la procesión que componían todos los pretendientes que intentaban ganarse los beneficios de Poquita Cosa. Durante varios días me encontré con la comitiva. No siempre eran los mismos acompañantes, sí la disposición del tamaño. Ayer la encontré con un solo pretendiente, al que ella rechazaba con toda la violencia de que era capaz. El acosador insistía, pero ella lo rechazaba mordiéndole y rechazándolo con todo el coraje posible. 20170904_114242_HDRHoy la volví a encontrar, otra vez sola, triste, amedrentada, huidiza, derrotada. Saqué del frigo algo que pueda apetecerle, pero me da miedo que vengan los otros visitantes y se lo coman, por lo que llevo casi todo el día haciendo guardia y…Perdón, ahí llega. Me retiro antes de que me vea para que no se asuste. Doy la vuelta a la casa y ya estoy en la ventana para observarla. Se está acercando con mucha cautela. Tiene miedo. Mira para todas partes. Da un pasito y se para a observar. El olor de la comida la estimula y levanta la cabeza hacia la pila donde se la pongo. Avanza hasta donde está lo que le dejé. Come unos bocados con ansia. El trozo grande, lo coge entre sus dientes y se lo lleva. De nuevo, lo mismo que hizo con el pan, el otro día, hoy lo hace con la carne. Se ve que es previsora, para cuando vengan tiempos de vacas flacas.20170904_114229_HDR

Algún día me gustaría preguntarle, qué fue de tantos admiradores como tuvo esos cuatro o cinco días que no la dejaban en paz. Ahora, de nuevo, cabizbaja, triste, acompañada únicamente de su soledad. ¡¡¡Animo Poquita Cosa!!! Dentro de tres meses veremos una nueva vida y no te preocupes, Tampoco los lirios del campo ni las avecillas del cielo, siembran y El los provee.

PERO MAMÁ ¿TU QUÉ ESPERAS?

Hace unos momentos que regresé de un acto religioso celebrado en honor a tu persona. Sí, querido Dani. Un acto religioso, que en nuestro lenguaje popular, llamamos Cabo de Año. Osea que hace un año que tú nos dejaste físicamente, porque tú, amigo del alma, no nos dejarás jamás. El acto fue multitudinario, tanto por el respeto a tu familia, como por el Protagonista que lo propiciaba, que no es otro que tu mismo. Muchas, muchísimas personas asistimos al evento en la Iglesia Parroquial de Santa María de Beariz. Cuando los sacerdotes celebrantes dieron por terminado el acto Litúrgico, subió al Altar tu Papá para leer unas líneas en las que se hacía un sucinto relato de tu vida, sobre todo de la etapa dura de tu enfermedad. Tu Papá hizo la lectura, del emotivo texto, con mucha entereza y, como digo, relató algunas de tus reflexiones en el periodo de convalecencia. Se hacía eco de tu coraje ante la adversidad, donde demostraste, a pesar de tu insultante juventud, gala de un espíritu luchador, nada común. Pero no voy incidir más en el tema, ya que tú y yo lo tratamos todos los días en nuestras particulares conversaciones. Solo recordaré una frase que le dijiste a tu queridísima madre, un día que ella te hizo una reflexión, que debía ir en la dirección de que tus progresos en la mejoría no eran muy notables y tú le dijiste textualmente «¿Mamá, pero tú esperabas otra cosa? ¿Qué esperas?. Aún tardó más de 7 meses en llegar el momento fatal y tú, repito, con una entereza que te cataloga como un hombre de pies a cabeza, ya le decías a tu Madre, que solo había que esperar lo irremediable. Y lo hacías así, como lo hacen los grandes personajes, a pecho descubierto y sin lamentaciones ni eufemismos que a nada conducen, sino a demostrar las debilidades humanas que solo producen daño a quien las dice y a quien las escucha. Lección de Maestro, querido y joven Amigo. No te voy a decir más en la noche de hoy. Ya nos iremos contando nuestras cuitas al igual que lo hacemos todos los días cuando juntos recorremos las sendas, los caminos, veredas y trochas que tanto abundan por nuestro querido Beariz.  No me canso de repetírtelo, entrañable Dani, el ejemplo que eres para mí. Cuando algún problemilla me barrena la cabeza, recuerdo tu férrea voluntad e inmediatamente me siento liberado. Un fuerte abrazo y un ruego tan sincero como profundo, no dejes de recomendarme al Buen Dios, porque un Valedor como tú, es la mejor recomendación para llegar a la Luz.

Posdata. Tuve que cambiar de marca de Cayenas, porque, realmente, como tú muy bien decías, las gambas al ajillo, con aquellas que usábamos, no picaban nada.

Hasta siempre Campeón. Un fuerte abrazo.

RUBILLÓN, SIEMPRE ME SORPRENDE

IMG-20170827-WA0006Un atardecer de indecisiones. Inicié varias actividades y no le di continuidad a ninguna, Todas me parecían sugerentes y atractivas, pero siempre surgía un último pensamiento que las abortaba. De pronto recordé que una gentil dama me había invitado a tomar una «chiquita» en Rubillón, ya que ese día celebraban la víspera de su Fiesta Patronal en honor de Nuestra Señora del Libramento. Un cúmulo de recuerdos se aglutinaron en mi mente, en esos instantes. Fiesta de Rubillón. Juventud. Descaro. Belleza. Baile. Amor. Purita. Dejé de ser yo, para que el destino dirigiera mis pasos. Mi destino siempre fue conmigo muy generoso. Estaba convencido que hoy tampoco me defraudaría. Me dejé llevar.

Ya estoy en Rubillón. Como persona agradecida que soy, me presenté a rendir pleitesía a la dama que me invitó a la fiesta. Me uní a los fieles que en la Capilla rezaban el Santo Rosario y al finalizar el acto religioso, comencé los saludos pertinentes a las personas que me honran con su amistad. Entre esas personas, como es de suponer, está Doña Pura Iglesias, su honorable esposo y otros miembros de su familia, a los cuales me unen firmes lazos de amistad. Singularmente con el insigne Doctor Jaime Iglesias. Cumplidos los normales actos protocolarios, tomamos asiento alrededor de una larga mesa, situada bajo una carpa que la protege del posible relente nocturno. Me senté frente a Pura. ¡ ah, sí ! Que ¿Quien es Pura? Pues, muy  sencillo. Doña Pura Iglesias, hoy, hace 60 años, era una jovencísima y muy bella criatura a quien yo, en una noche, hoy hace, como digo más de medio siglo, la requerí de amores. Ella muy joven, casi una niña, ya despuntaba, no como bellleza, que ya la lucía, sino como mujer inteligente, me dijo que lo pensaría. Yo vi en aquel «Ya lo pensaré» un elegante no, dicho de la manera más educada, virtud que siempre lució y sigue luciendo la Señora Iglesias.  Sentado ya, frente a Pura y su marido, a mi lado quedaban sillas libres. De pronto, mi Destino, como digo, siempre generoso, conduce hasta el asiento junto al que yo ocupaba, una joven Dama, cuya belleza no me considero capaz de describir con mis torpes palabras.20170826_210500 Joven. Muy joven  Morena. Esbelta. Elegante en el andar. Rostro ovalado de líneas perfectas. Sus ojos iluminaron la estancia, en cuanto hizo acto de presencia. Cuello de medidas perfectas que soporta ese cúmulo de virtudes que cautivan al contemplar. Si su faz, de por sí, es un cántico a lo bello, todo se desborda, cuando su boca, que ni el más virtuoso de los pintores sería capaz de  trasladar al lienzo, esboza una sonrisa. Tan natural y refrescante que termina por cautivar a quien tenga la fortuna de gozarla. Ni el perfecto  arqueo de sus cejas ni la blancura y perfecta alineación de sus dientes, son capaces de distraer la atención del observador que, mirándola pierde la noción de lo humano, sintiéndose elevado a los etéreos espacios de lo Divino, de lo que da fé su nombre, Angélica. Nada en ella es discordante. Porque, si su aspecto externo es inmensamente bello, nada es, comparable con la infinita humanidad que transpira por  los poros de su piel. Delicadeza, elegancia, humanidad, ternura y un ser de Persona, con título de Excelencia.

Pero, ya he repetido que mi Destino, siempre es muy generoso conmigo y hoy, si no tuviera un marco tan recio como sólido, se saldría del cuadro. Junto a la bella Angélica, tomó asiento una segunda Dama. Si la descrita, no soy capaz de reflejarla como es, ésta que toma asiento a continuación, en nada le va a la zaga. La más joven, un torrente de belleza indescriptible, la que llegó a continuación, un lago de serenidad, en atardecer septembrino cuya luminosidad invita a dejarse llevar y olvidarse del yo para convertirse en el otro. Mi sorpresa dejó de ser tal, cuando se me dijo que Pilar, así se llama la Serena y Bellísima Dama, de rostro sereno y luminoso, es, ni más ni menos, que la Madre de Angéiica. Nunca el acerbo popular estuvo tan acertado en su refranero ni tuvo mejor acoplamiento a la realidad de la vida, como en este caso lo está. «De tal Palo Tal Astilla» Reza el refrán. Santo cielo ¡¡Qué Palo y qué Astilla!! Todo lo dicho de la primera Dama se le puede reconocer a la que llegó después. Sin desmerecer un ápice Con el añadido que da la serenidad que emana de su rostro y la encantadora mesura de su mirar.  IMG-20170826-WA0034 Gracias Destino por los regalos que hoy me hiciste. Te estaré eternamente agradecido.

Ah, no me puedo despedir sin felicitar a UNO DE TANTOS por tener la fortuna de que esas manos que lo acarician, pasarán las hojas que lo mismo que ellas recibirán la caricia de ese dulce mirar. Al menos en eso confío. Que no se incomode su Dueña y lo ponga en el rincón más oculto de sus estanterías. Sea como fuere. GRACIAS INFINITAS  a todos por haberme brindado la oportunidad de un atardecer irrepetible en mi querido Rubillón.

LA PLAZA DE TRAS DA CERCA DE BEARIZ, SE HACE MÚSICA ZUMBEANDO CONTRA CONTRA LA E.L.A

IMG-20170802-WA0007Siguiendo con la idea de juntar cuánto más mejor, para combatir la terrible enfermedad de la E.L.A  (ESCLEROSIS LATERAL AMIOTRÓFICA) y poder adjuntarlo a lo que se está recaudando con la venta de mi libro UNO DE TANTOS, todo lo que se consiga irá destinado a la misma Asociación, mi incansable Manager, Ana Rodriguez Muradás, habló con el Profesor de Zumba, Bruno Hermida. El motivo de la conversación, no era otro que solicitar del magnífico bailarín, que diera una clase magistral de Zumba en Beariz. Eso sí, totalmente gratuito. Uniendo las dotes de convicción de Ana y el carácter generoso y altruista del Maestro, no tardaron ni un segundo en ponerse de acuerdo. Había que darle forma al proyecto, sin menoscabo de las buenas intenciones de todas las partes. Con el espíritu creativo de Ana y mi buena voluntad en no discutir, diciendo a todo que sí, llegamos al acuerdo de conseguir unos regalos que deberían darnos, personas y comercios generosos, totalmente gratuitos. Otra vez la Rodriguez Muradás, Ana, sin dejar de atender sus deberes profesionales y utilizándome a mí, muy poco, para algún que otro objetivo, conseguimos la friolera de veintitantos regalos de lo más variopinto. Desde unas zapatillas de estilo, eso sí, hasta un jamón Ibérico de 11 Kilogramos. Ya se encargó Ana de publicar los donantes en nuestras páginas de Internet.  Debo reconocer que dada la hora del evento y coincidiendo con otras actividades en el pueblo, yo no esperaba más allá de 15 o 20 personas en la convocatoria. A las 6 en punto de la tarde, llegaron puntuales  Olalla y Bruno, los dos maestros de la peculiar danza.. Empecé a sorprenderme, viendo que contra lo que yo pensaba, la Plaza de Tras Da Cerca, se iba llenando de gente. IMG-20170804-WA0000 No daba crédito a mis ojos. Lo cierto es que cuando Bruno dio rienda suelta a sus canciones Zumberas, éramos más de 40 personas los que nos pusimos, cada uno dentro de sus posibilidades, a bailar al rumbo que los maestros nos marcaban. Pepe Pérez me robó el protagonismo de ser yo el único varón del grupo de danzarines. También el bueno de Pepe participó activamente en el evento. Una cantidad considerable de público se prestó a contemplar nuestras evoluciones sobre la pista Ver bailar Zumba a Bruno Hermida, es como como tocar las estrellas en noche oscura, con la yema de los dedos. Tanto él como su compañera, dejan de ser personas físicas para convertirse en mariposas juguetonas que juegan para ver quien llega antes a libar en las flores de un jardín bien cultivado.  En sus expresiones de bailarines, lo único que suena fuerte, es la u de Zumba, lo demás todo es etéreo, dibujo en el lienzo del aire, sensibilidad intangible en la expresión corpórea de sus elásticos cuerpos. En definitiva dos maestros, dama y caballero, que dejan de ser tales, para convertirse en Arte puro.IMG-20170812-WA0058

Que conste que muestro mejores maneras en la ejecución del baile. Esta fotografía fue en un descanso.

Los danzarines hacíamos lo que podíamos y nos permitían nuestros cuerpos, algunas damas lo bordaban, hay que reconocerlo y los demás, cubríamos el expediente con la dignidad que nos avalaba, hacerlo por una buena causa. Lo pasamos de maravilla divirtiéndonos de una manera sana y lo más importante, conseguimos mas de 500,00 Euros que juntaremos a lo que se recaude, como he dicho, con la venta de mi libro UNO DE TANTOS, de cuya segunda Edición, ya quedan muy pocos por vender. Todo ello para luchar contra una horrible enfermedad que tanto daño hace a muchas personas. Si con ello logramos que una de ellas, en cualquier lugar del Planeta, deje de padecer un minuto, aunque solo sea, ya mereció la pena todo lo realizado.

Gracias. Muchas gracias a todos. Al Ayuntamiento, con su primer Edil a la cabeza.  A los que aportaron tan generosamente los donativos y a todos los participantes que compraron los recibos para participar en el sorteo. En este apartado, tengo que hacer una mención especial para Franc Salceda Balboa que de una manera espléndida, e increible, en menos que canta un  gallo, vendió todas las rifas que le hicimos llegar, emulando así, a la magnífica y desinteresada Manager. Gracias Franc.

SENTENCIA SALOMÓNICA A LOS 5 AÑOS

20170803_010436                Cada uno debe escoger el lugar y momento para defender sus razonamientos.

Como es conocida costumbre, entre los hombres de todos los tiempos y todas las edades, cuando no hay coincidencia de criterios, se entabla una discusión del calibre correspondiente al tema tratado. Uno de los más escabrosos en los últimos tiempos es el de la política. Una niña encantadora de 12 años, me preguntó, ignoro a cuenta de qué, quién me parecía mejor si el Grupo A o el Grupo B. Al darle yo una respuesta ambigua para no entrar en desquisiciones de nada fácil interpretación, mi Hijo, el único Hijo varón que tengo, medió en la conversación introduciendo algunos conceptos que nadie había traido a colación ni eran objeto de la pregunta ni de la respuesta que yo intentaba darle a la encantadora niña que había formulado la pregunta. La disparidad de criterio en uno y en otro sentido, propició una discusión que iba subiendo de tono, conforme uno u otro intentaba vales su manera de pensar. En ningún momento se faltó al respeto, aunque sí se llegó a rozarse, Ni yo ni mi interlocutor tuvimos la categoría humana para darnos cuenta de, los testigos que escuchaban y presenciaban la discusión. Diez y media de la noche. Tres personas mayores que estaban presentes. La niñita de 12 años que, ni por lo más remoto, había pensado lo que su inocente pregunta iba generar y, aquí está lo más grave, una niñita de 6 años y un niño de 5. Este ´último, hijo de mi hijo y por lo tanto nieto mío. Ya quedó constancia del acaloramiento de la discusión, hasta el extremo que yo terminé por levantarme del lugar en el que estaba sentado y dirigirme a mi vivienda que, estos días vacacionales comparten conmigo. Por supuesto los dos mayores permanecíamos en silencio, situación que aprovechó mi nieto de 5 años para decir a su padre, en un tono de ternura incalculable

–Papá, cuando estemos en Colmenarejo — ciudad o pueblo de las proximidades de Madrid donde residen—- mandas tú y aquí, que es la casa del abuelo, manda él. ¿No te parece bien?

En ese momento llegábamos a la puerta de mi casa en Os Cotiños, Padre e Hijo nos abrazamos, soltando alguna que otra lágrima de arrepentimiento, los dos. El Niño que no perdía detalle de la escena nos abrazó las cuatro piernas y los tres hechos un manojo, como debe ser, nos adentramos en la casa dejando fuera todo lo que oliera a vana e inútil discusión que, durante unos minutos intentó, sin conseguirlo, un lazo de amor de valores infinitos que, nadie ni nada debe empañar. Gracias Nieto querido, por tu sentido de la equidad, que, humana, sí, pero vigente, también. Mi Nieto de 5 años nos la sirvió en bandeja de amor filial. Lección aprendida, solo hay que ponerla en práctica.

CUANDO LA MÚSICA Y LA PIEDRA SE UNEN, EL ARTE SUPERA LO HUMANO

wp-image-1864593883jpg.jpegMonasterio de Santo Estevo do Ribas do Sil. Veintisiete de Julio. Nueve de la noche. Buena temperatura. Ni frío ni calor. El cielo azul, comienza a teñirse de gris oscuro. Claustro del Monasterio. Lleno absoluto para presenciar algo novedoso. Carlos Núñez el Maestro más imnovador de la música interpretada con Gaita Gallega, y su grupo, se dispone a regalarnos un Concierto de música del medio evo, tomando como base las Cantigas de Santa María de Alfonso X El Sabio. Carlos Núñez y sus cinco acompañantes, comienzan el Concierto con puntualidad Helvética. La conjugación de sonidos e instrumentos, dejó de ser humano y traspasó la capacidad terrenal.wp-image-958613210jpg.jpeg En aquel Claustro desparecieron los portadores de instrumentos y sus lugares fueron ocupados por querubines y otras jerarquías celestiales. El orden, la armonía, la plasticidad acústica, el ritmo, los registros, los sonidos que se escuchaban en aquel escenario incomparable, no podía pertenecer a humanos quehaceres. ¡Cuánta belleza musical acariciaba las piedras con tanta pulcritud trabajadas por auténticos maestros de la cantería. Nuestros cuerpos no gravitaban sobre los asientos colocados para el efecto. No podía gravitar el humano sentir ante aquella espiritual interpretación de lo Divino. Dicen, los que controlan los tiempos, que fueron 120 minutos los que permanecimos allí. Solo puedo decir que me sentí en el Monte Tabor y Carlos Núñez y su grupo me hicieron vivirlo. Infinitas gracias por ello.wp-image-39575435jpg.jpegwp-image-1548804310jpg.jpeg