PAPO RUBIO Y SU AMADA

Ya lo dice la canción….»El amor no tiene horario….» Así lo manifiestan con su aactitud Papo Rubio y su amada. Espués de picotear con avidez los granos que, de amanecida, le esparcí para ellos y para Pico Amarillo y su compañera, se entregaron al bello y siempre loable placer de expresarse su amor. se hacían carantoñas de todo tipo. Eso sí, me fue imposible ver sus caritas enamoradas y tuve que contentarme con grabarlos de espaldas.

pareja paporubio

Aún así, sus movimientos eran tan armoniosos y vehemenntes, que no hacía falta ser un experto para aadivinar lo bien que se lo estaban pasando. Bien cierto es que el amor todo lo vence, pero si ese amor se condimenta con los estómagos satisfechos y en el lugar decuado y con la pareja escogida, se convierte en una antesala de lo que se enteiende por el Paraíso. Y es que tengo unos amigos…….Pico Amarillo, aún no me ha presentado a su amada, confío que pronto lo haga. Tengo ganas de conocerla.

Una vez más tengo que ser reiterativo en mis reflexiones, pero qué fácil es llenar los vacíos de nuestras vidas con las cosas sencillas. Son ellas las que dan sentido a nuestro cotidiano vivir. Solo hay que tener las ventanas abiertas para que  entre la luz de la sencillez y del respeto de  todo lo que nos rodea. Sin haacer distingos.

CADA DIA TE AMO MAS

 Hola Amor mío: Hoy, al introducirme entre las sábanas, confieso que experimento la ilusión de tener toda la cama para mí solo y no dar cuentas a nadie, de mis actitudes durante el sueño. Me acuesto casi atravesado, sabedor de que no te molesto y me siento cómodo,  hasta juguetón y travieso. Qué poco duró el espejismo. Cuando comienzo a quedarme traspuesto, mi mano busca tu cuerpo, tu contacto y solo encuentro la nada, porque en el lugar que te pertenece, y para mí son todos, desde que tú no estás, solo existe el vacío. Intento centrarme en el sueño pero no lo consigo. En tropel acuden los infinitos recuerdos que jalonaron nuestro cotidiano vivir, que conformaron cosas sencillas, desde un “ hasta luego”, al beso de llegada y despedida. Del reconocimiento a una labor silenciosa y aleccionadora del cada día, creando un hálito de felicidad en torno a nuestros hijos, al mundo en que siempre hemos estado inmersos, perfumando todos los rincones de nuestras casas con sabor a ti, porque, Amor, fueron treinta y una viviendas, si la memoria no me es infiel, las que hemos compartido, sin que nunca saliera de tu boca un reproche o una pregunta que pudiera engendrar dudas de aceptar el destino veleidoso, en más de una ocasión, en su comportamiento. Se agolpan en mi recuerdo tantos y tantos momentos compartidos que mi corazón se siente incapaz de filtrar con la prontitud adecuada, produciendo en mí  las lógicas emociones que no siempre puedo controlar. En compensación, me crea un sabroso regusto de bienestar en el que me abandono, sin mayor resistencia. Sin  darme cuenta he corrido las cortinas y en un leve giro de mi cabeza, se encuentra mi vista con un cielo azul oscuro estrellado, que produce en mí una reacción tan incontrolada que me sorprende gratamente.    Sin duda lo es. No  me cabe la menor duda. Sí, el primer beso, tu primer beso, la ternura de aquel suave e irrepetible beso, me lo diste una noche así. Bajo un cielo tachonado de estrellas que tintineaban antes de dármelo, y que siempre ignoré su actitud, sumergido como estaba en la caricia de tu amor. De pronto una estrella traviesa, que estaba al lado de otras muchas, posiblemente comentando cosas de enamorados, como nosotros, salió corriendo, dejando tras de sí un finísimo y brillante hilo que inmediatamente cogí, para con él engarzar un collar de diamantes luminosos, de rutilantes destellos infinitos, y en justo reconocimiento, colgarlo de tu cuello. Amor, al destino pido que  nos una de nuevo, y al cielo imploro, que no se demore, porque cada minuto que vivo lejos de ti es perdido irrecuperable.                                                                                                                              20160409_185344.jpg                         

¡CUANTOS RECUERDOS ME TRAJERON MIS DIAS EN MENORCA!

20160409_011908.jpgQuerida Esposa, en estos días que estuve en Menorca, no te puedes imaginar cuánto gocé recordando nuestras travesuras, compartidas en el tiempo que vivimos en la bella Isla Balear.No puedo por menos de reirme de mí mismo, por la azaña de nuestro hijo que entonces  atendía por el nombre de Jordi. Aún no le había hecho aborrecer la bella lengua Catalana, aquel profesor incompetente. Recuerdo que leí en la prensa, el dia 1, que al al siguiente día se celebraba una competición de natación,  la Primera Travesía del Puerto de Mahón. Aproximadamente mil y pico metros. Habbía varias categorías, por edades. Nuestro hijo tenía a la sazón 11 años. Te llamé para que le fueras a inscribir. A la hora convenida, allí estábamos, en el Puerto. Vinieron unos barcos pequeños y se llevaron a todos los participantes, a la otra orilla, donde tenían asignado el punto de salida. Al cabo de unos momentos que se nos antojaron eternos, se oyó un estruendo producido por un cañonazo, que marcaba el momento de la salida de los más de 100 participantes, de todas las categorías. Nosotros estábamos situados en el muelle donde habían colocado la meta. Allá a lo lejos, parecían hormigas, medio adivinamos que los valientes nadadores, se echaban al agua. La distancia nos impedía percatarnos de nada que se relacionara con la partida. Había bastante oleaje. Por más que lo intentábamos, no pordíamos ver nada, con un mínimo de claridad. Al cabo de unos interminables minutos, creíamos adivinar puntitos negros sobre las aguas, luchando contra el oleaje que les dificultaba aún más su esfuerzo. Maldije mil veces no tener unos prismáticos para conseguir ver a los tritones participantes. Moviéndome de un lado para otro vi un señor con unos anteojos y, echándole mucho descaro, le rogué que me los prestara unos segundos, para ver algo de lo que sucedía en el agua. Con la ayuda del binóculo pude observar, sin demasiada claridad,  una línea de participantes y por delante, a una considerable distancia, uno de ellos, que nadaba contra el viento, algo desviado de la dirección, teóricamente correcta. Le devolví el binóculo a su dueño, comentándole lo observado. El me dijo que el nadador que realizaba esa operación, lo hacía muy inteligentemente, luchando contra el viento, al principio, para después tenerlo de popa y hacerlo con mucha más rapidez. Coincidí con él y al cabo de unos momentos retorné a pedirle los prismáticos. El nadador destacado, ya había cambiado la dirección y ahora venía hacia nosotros, tomando ventaja a sus presuntos rivales. En uno de los momentos que mi improvisado amigo me prestó sus anteojos, me pareció reconocer al aventajado Tritón que no era otro que nuestro hijo. En efecto, ganó, a los 11 años la Primera travesía al Puerto de Mahón, de todas las categorías. Aún lloro recordando lo que experimentamos, cuando el niño llegó a la meta. Al preguntarle cómo había conseguido aquella azaña, nos contestó que tatareando la muisiquilla del Llanero Solitario y pensando que podía haber tiburones y…¡Quién nos iba decir que aquel niño que estuvo, por tres veces, a punto de ahogarse, sería capaz de tal proeza!..¡¡Qué felicidad aportan las pequeñas grandes cosas, que nos regalan los hijos!! Un beso muy fuerte Amor. No quiero aburrirte pero necesito contarte las pequeñas cosas que hicieron grande nuestras vidas. Te amo.

¡OJO PARDILLO QUE LLEGA EL CUCO!

Ya decía en algún escrito anterior, que el mes de Abril está cargado de mañas.En una hora, es capaz de brillar el sol a plenitud, llover, granizar y hasta nevar, para, en ela hora siguiente, hacer lo mismo a la inversa. Cuando ayer me fui a la cama, quedaba una noche gélida y ventosa. Esta mañana, amaneció un cielo limpio, el Sol luciendo su mejor sonrisa y la naturaleza entera agradecida a tanta bondad. Para no ser menos, cogí mi mochila y me lancé a mi cotidiana caminata.. Cuando subí la primera colina escuché el cántico de un ave o pájaro, ignoro en  qué escala está catalogada,  que no había oido desde finales de verano.  El Cuco, aquí en nuestra tierra, solo está durante los meses de temperaturas muy suaves o cálidas. En Otoño emigra y no regresa hasta la primavera. Hoy, como digo, escuché su «cu cu», anunciando su regreso a los bosques gallegos. No oculto que me hizo mucha ilusión, como pregonero de la ansiada primavera..Inmediatamente, después de oir aque repetitivo cantar, asomó a mi cara una sonrisa de complicidad. El Cuco pertenece a esa especie de la soociedad a quien le va mucho vivir a costa de los demás, con lo que el trabajo lo deja para los demás. Hasta tal punto es mal trabajador que no construye casa para albergar a sus proles y aprovecha el nido de los demás para que le incuben los huevos de donde saldrá, sus hijos. Visita el nido que más le apetece. Echa los huevos del dueño al suelo y deposita allí el suyo. No se molesta ni siqiuiera en incubarlo ni después mantenerlo. Solo al final aprovecha para llevárselo. El nido que más suele utilizar, por ser los huevos muy parecidos, es el de El Pardillo.https://upload.wikimedia.org/wikipedia/commons/c/cf/Carduelis_cannabina_-England_-male-8.jpgEl Pardillo, un pajarillo mucho más pequeño que el Cuco, tiene que trabajar a destajo para mantener el cuerpazo del hijo del usurpador, que le tripliica en tamaño. Encima, cuando ya está criado, viene la madre Cuco y se lo lleva, dejando al pobre Pardillo sin hijos y cacareando. Dejo al docto lector la libertad para que le ponga la moraleja de lo que sucedió en las sociedades de siempre y con más clarividencia, pienso, en la que nos tocó vivir, Ahí me quedo.

 

QUIERO SER ARENA Y QUE ME ACARICIEN TUS OLAS.

Me dijiste «Quiero ser arena y que me acaricien tus olas»

Buenos días Amor., ¿Recuerdas aquella mañana en la pequeña y solitaria playa a la que llegamos, después de atravesar no sé cuántas «trancas» de olivos bordes? Hacía tres días que tú habías llegado a Menorca y ambos teníamos necesidad de  acompañarnos, única y exclusivamente, de nuestra soledad. Caminamos sin rumbo solo guiados por nuestro amor. Cuando creímos llegar  donde queríamos hacerlo, nos miramos a los ojos y dijimos:»Aquí.» 20160312_124358.jpgNos sentamos en las rocas de la orilla contemplando la mar tranquila. Sus colores eran de lo más sugerentes. Nos recreamos viendo la paleta infinita de óleos que conformaban agua, rocas arena y los juegos que se permitía el sol acariciando la supeficie de la mar. Por un momento cambié mi plano y posé en tí mi atención. Ambos estábamos absortos por lo que nos deleitaba lo que se nos ofrecía. Al verte observada por mí giraste tu cabeza y me sonreiste. Te correspondí. Te pregunté por lo que te impresionaba más de lo que teníamos frente a nosotros. No tuviste que pensarlo. «Las caricias de las olas a la arena de la playa. Sabiendo que en cada caricia van incursas las cuitas de amor que oyen y ven por donde quiera que pasan. Y me sentía arena y a tí te convertí en ola amorosa deslizándote sobre sobre mi cuerpo». Nos sonrimos. Nos besamos. Y en aquella mañana esplendorosa ambos nos hicimos  olas y arena. El sol, único testigo de  nuestra maravillosa soledad, alimentaba nuestros corazones pletóricos de ganas de vivir.

 

EN CUANTO ASOMA EL SOL….

Abril, siempre ha sido un mes cacprichoso. Cuando yo era niño, de ello hace más de 70 años, se oía decir a los mayores:»Ya está aquí Abril con sus mañas». Así era. Llovía, hacía sol y los vientos aparecían cuando les venía en gana. En un mismo día se podían dar todas las variantes meteorológicas. Está naciendo el caprichoso mes, pero ya nos anuncia sus peculiaridades. Esta mañana no me despertaron los trinos de Pico Amarillo ni los picotazos en el cristal de la ventana de Papo Rubio, llamaron mi atención. Me levanté y como la nieve ya había desaparecido de la piel de los campos, le esparcí unos granos a mis amigos por si tenían necesidad de saciar su apaetito. Al momento Pico Amarillo hizo acto de presencia comiendo con avidez lo que yo les había esparcidoMIRLO NEGROMe hacía una ilusión inmensa contemplando a mi amiguito disfrutando del almuerzo que yo le había servido. No habían pasado ni diez minutos cuando, para sorpresa y delleite míos, Papo Rubio, con su tic nervioso se presentó para no perderse el suculento desayuno que le venía al «pluma» después del ayuno obligado por mor de la nevada caida.PAPORUBIOContemplar a mis dos amigos disfrutando del ágape, me hizo el más feliz de los mortales.¡Qué pena que tengamos que perder la cabeza con grandes acontecimientos, si lo que realmente necesita nuestra vida es pararnos a disfrutar con las cosas pequeñas que son las inherentes a nuestra propia naturaleza!

Eché de menos a las respectivas parejas que, con seguridad, están en los quehaceres domésticos prepàrando sus nidos para que, cuando vengan sus hijos se encuentren con su casita en las condicones idóeas para ser felices.¿Habrán copiado de los humanos su comportamiento? O más bien ¿Habrán copiado los humanos de ellos? Sea como fuere, esto resulta complicado de entender yno seré yo quien tenga la osadía de pronunciarse.

TE VIVO INTENSAMENTE

20160401_015506.jpgPara tí, Gran Amor de mi Vida: Esta noche tranquila y fría, en la que se despide un mes de Marzo de lo más heterodoxo, necesito que me dediques unos instantes para contarte mis cuitas. No te imaginas, Amada mía, cuánta es mi necesidad para compartir contigo tantos y tantos momentos que ambos compartimos. Ya te dije que hace unos días regresé de Menorca y algo ya te comenté lo que me sucedía cuando pasaba por sitios donde los dos vivimos situaciones increibles. Cuando pasé por cerca de pinar que hay antes de llegar frente al Monte Toro. El de los pinos muy bajitos. Que el suelo era una auténtica alfombra de marrón, de fronda de los áraboles. ¿Te acuerdas? Ese día llevábamos el Dian 6 que utilizaba para recorrer las obras. Era ya al atardecer. De la carretera, por la que íbamos salía un caminito que se dirigía al pinar. Aminoré la velocidad y te miré sonriendo. Tu me correspondiste de la misma forma, añadiendo, en un susurro -¿Porqué no? Fue suficiente. Con un giro de volante, nada violento el coche comenzó a circular en dirección a la pequeña y sugerente arboleda. Era un terreno plano, sin desniveles de ninguna clase. Una zona silenciosa, con aroma a trementina, a resina, a madera de pino recalentada por el sol de Junio. Todo ello embriagaba los sentidos Solo el trinar de las avecillas buscando su rama preferida para pernoctar, rompía el sensual silencio del atardecer isleño. Nos bajamos, caminamos sin rumbo, agarrados de la cintura y hablándonos solo con nuestros silencios y nuestras miradas. En medio del bosquecillo, la luz del atardecer se hizo más tenue. Ni cuenta nos dimos que el Astro Rey se echaba en brazos de la mar. Teníamos un mundo maravilloso que nos pertenecía. Era solo tuyo y mío. Todo lo demás era superfluo, innecesario. Lo ignoramos.

Apenas quedaba luz. A pocos metros nos esperaba nuestro Dian 6. Cogidos de la mano, y riéndonos de nuestras propias travesuras, entre caricia y caricia, llegamos junto a nuestro cochecillo. Una vez más nos miramos a los ojos y  nos besamos. Las llaves del contacto estaban puestas. Allí no había miedo a los ladrones. Nos miramos una vez más. Nos sonreímos de nuestras propias travesuras. Giré la llave para poner el motor en marcha. ¡¡Jajajaja!! Con esa no contábamos. El coche no arrancó. La Batería estaba descargada. Bueno, uno arriba y el otro a empujar. Pero uno solo no conseguía mover el vehículo. Tuvimos que empujarlo entre los dos y después de mil peripecias, arrancó. Tuve que correr para subirme y que no se fuera el solo……

Estuve sentado en el mismo sitio. Riendo y llorando. Las lágrimas no salían de los ojos, encallaban en la garganta. Qué bello fue todo y siéndolo aún,  qué diferente es ahora.Pero las vivencias alimentan el espíritu y estimulan el alma. Sigues viva en mi corazón y te puedo asegurar que cada día, con más intensidad. Te quiero Amor mío y te querré siempre.. Buenas noches.

CUANDO DIOS QUIERE…….

Cuando me disponía escribir mi comentario de la noche de hoy, se me ocurrió asomarme a la ventana y con ésto es con lo que me encontré. No hacía ni media hora que había estado en la calle y no había atisbo de novedad alguna. En estos momentos, encima de mi coche hay más de 10 centímetros de nieve. Y no solamente eso, sino que sigue cayendo con una intensidad increible.20160330_224023.jpg

 

Mañana puede aparecer la zona vestido con un traje de novia bellísimo, para que el sol la lleve al altar. En todo el Invierno apenas nos visitó la nieve y ahora, ya dentro de la primavera y los árboles floridos, nos visita una nevada que promete ser copiosa. De hecho, ya lo está siendo.

VIAJANDO NO ME ABURRO JAMAS

IMG-20151209-WA0000[1]

Buenas noches Amor mío. Hace más de 10 años que tu cuerpo nos dejó, pero tú sigues estando entre nosotros con la misma vigencia que lo hacías cuando podíamos verte con los ojos de la cara. Porque tú, Amada mía, hiciste tan bien los deberes que cada segundo de nuestras vidas sigue teniendo tu sello. Tus hijos, tus yernos, tu nuera, tus nietos, hasta los que nacieron después de tú marchar, te conocen a través de nuestro comportamiento. Yo, te llevo continuamente en mi mente y en mi corazón. Cada sitio que visito, cada ciudad o pueblo que recorrimos de la mano, cada rincón que ambos  compartimos, todos ellos rememoran situaciones que al recordarlas, unas veces me hacen ponerme serio, pero en la mayoría de las ocasiones, provocan una sonrisa, fruto del placer que los dos sentimos cuando visitamos  esos lugares. Te fuiste muy joven, como los elegidos. La Luz te quería a su lado para inundarte del Bien Infinito que solo El puede dar. Y sentimos sobre nosotros tu luz. La sentimos tan palpablemente, que, si no fuera por ella, nada sería como es. ¡Qué bien construiste este Edificio Familia! ¡Qué solidez pusiste en sus cimientos! Hace más de una década, y gracias a eso, no se ha producido ni la mínima grieta. Tu recuerdo consolida y reafirma, cada momento, el respeto que nos inculcaste. Nunca impusiste nada. Tu lema era la Libertad respetuosa. Cada uno sus espacios sin que nadie se los invada. Con esa premisa se puede hacer camino hasta que La Luz nos absorba con su luminosidad.Cada vez que decido hacer un viaje más o menos largo, por ejemplo, ir a   Madrid o algún otro lugar algo distante, me preguntan si no me aburro viajando solo. Ellos no saben que recordando nuestras vivencias, rumiando nuestro pasado, no me puedo aburrir. Me acuerdo que cuando viajábamos, siempre te pedía que te pusieras alguna faldita corta para verte las rodillas y aquel lunar que tienes un poquito más arriba. Sobre todo una que tenía unas tonalidades verdes muy suaves. Me encantaba verte con ella. ¡Qué buena copiloto eras! Jamás te dormías. Siempre mantenías mi atención para que no desmayara. Ya podía ser de noche o de día. Daba igual nunca desfallecías.Me río mucho cuando te escribía, de viva voz, cartas de amor. Siempre querías escribirlas tú, pero cuando conseguías el papel y el bolígrafo ya la había terminado. Así docenas de veces. No conseguías retener en el papel ninguna pero eras mi Musa y pronto inspirabas otra.

Por hoy me despido, Adorable Esposa. Los ojos se me cierran y me voy a dormir. Es el peor momento del día. Cuando subo las pocas escaleras que dan acceso a las habitaciones, al girar, dando vista a nuestro cuarto, lo paso fatal. Eso sí, me repongo enseguida. Doy gracias a La Luz por dejarme llegar a ese momento, me introduzco entre las sábanas y….Te seguiré escribiendo. Me hace bien hablar contigo por este medio. Te adoro y lo haré hasta que La Luz nos una de nuevo.