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LOS ULTIMOS PASOS

Verán mis amigos que en los últimos días, mi aportación al Blog es nula. No es la falta de ganas ni tampoco la pereza tomó posesión de mi capacidad. Sencillamente que estoy dedicado al cien por cien a dar los últimos retoques a “UNO DE TANTOS” para mandarlo a la imprenta. Si os fijais en la parte superior de la portada RELATOS DEL CAMINANTE, hay un rótulo que menciona mi libro. Si teneis la delicadeza de pinchar encima os encontrareis con el Prólogo, el Vídeo y el Primer capítulo de UNO DE TANTOS. Posiblemente, si leyerais ese capítulo inicial, se observará que resulta algo espeso. De ninguna manera quiero justificar nada, solamente aclarar que en él se da el plano general de lo que después se convierte en los diferentes planos medios y primeros que paso a paso reatan los aconteceres de ese UNO DE TANTOS en el que, confío, os veais todos bastante reflejados. Aunque solo llegueis hasta aquí, muchísimas gracias por ello.

LA TRAMONTANA

La Tramontana es un viento que, como su nombre indica, viene de más allá de las montañas. Recuerdo la época en que tenía fijada mi residencia en Barcelona y con mi familia practicábamos la vida al aire libre, instalando nuestra tienda de campaña por los diferentes Camping de la Región. Más de una noche nos pasamos mi Esposa y yo, sujetando las cuerdas de nuestra tienda para que el viento no se la llevara. El viento no era otro que el de La Tramontana que alcanzaba, en ocasiones, hasta los 200 kms. a la hora.20160311_131259.jpg

Uno de los lugares donde La Tramontana se muestra con todo su poderío, es en la Isla de Menorca. Hasta tal extremo hace valer su presencia que la misma Naturaleza le rinde pleitesía. La Tramontana es  el responsable de que la flora de Menorca, en su expresión arbórea, desarrolle un crecimiento que se ajusta más a un clima Atlántico que al del Mediterráneo. Toda la floresta que tapiza la bella Isla Balear es homogénea en su altura y en su complexión, muestra el sufrimiento que le produce su intento de ir hacia arriba sin conseguirlo.20160315_123618.jpg

El furibundo Dios Eolo ejerce sus poderes a plenitud. Sin embargo hay que reconocer  que esa labor de control en crecimiento, permite que los horizontes sean amplios y permitan contemplar la belleza de esta Isla desde todos los lugares donde quieras deleitarte.20160317_114038.jpg

Menorca es un regalo de la Naturaleza que le brinda al Caminante  la oportunidad sentirse feliz en un mundo tan convulso que le tocó vivir.

Un deseo, desde lo más profundo de este corazón enamorado. Que los Menorquines tengan la voluntad de luchar por mantener su Isla como lo hn hecho hasta ahora. Seguiremos hablando sobre ella.

 

ACLARACION

El encuentro del otro día, con dos congenéres de Papo Rubio y Pico Amarillo, despertó en mí, una buena dósis de curiosidad. Ni antes de ayer ni ayer tuve ocasión de llevar a cabo las investigaciones que creí debía realizar, para saciar, al menos, mi curiosidad. Tenía una sospecha y quería comprobar si estaba o no en lo cierto. Con respeto a Pitirrojo, nada pude corroborar. Sin embargo, por lo que al Mirlo se refiere, sí llegué a la conclusión de que mis sospechas tenían su razón de ser. El hecho de que el Mirlo saliera del matorral caminando y, ni al salir, levantara el vuelo, me hizo pensar que el simpático pajarillo tenía poderosas razones para no hacerlo.

Ayer llovió copiosamente. Esta mañana también cayó un buen chaparrón. A eso de las 9, el cielo se quedó totalmente azul y sin pensarlo más, me dirigí al lugar donde tuve el encuentro con los dos animalitos. Como digo, la aparición del Pitirrojo pudo ser debida a un montón de situaciones que se me escapan. Sin embargo el Mirlo sí pude comprobar el porqué de no levantar el vuelo y no apartarse de mí una distancia que pudiera perderle de vista. Incluso, parecía invitarme a que le siguiera. Con mil dificultades fui metiéndome dentro de tupido y áspero matorral. Por las sospechas que albergaba, tomé toda clase de precauciones para evitar deterioro alguno, tanto a nivel de suelo como en el propio ramaje. No tardé en confirmar mis sospechas. A menos de treinta centímetros del suelo, nido, primorosamente construido con toda clase de elementos vegetales, donde predominaban las hierbas secas en su oquedad y en cuyo seno había, y hay, 4 lindos huevos de los que, si no sucede algo muy anormal, nacerán otros tantos pajarillos, una vez que sus propietarios los incuben los veintitantos días preceptivos para que ello suceda.

Siendo muy niño, cuando iba con el ganado para el monte, la primera vez que observé ese fenómeno, fue con una Perdiz que salió de un pequeño matorral, justo delante de mí. Tan cerca, que estuve a punto de pisarla. Y no levantaba el vuelo. Cuando yo corría detrás de ella, si se distanciaba un poco, se paraba. Así un buen rato hasta que se hartó de mí y levantó el vuelo y se fue. A los dos o tres días, al pasar por el mismo sitio me sucedió otro tanto. Yo le había comentado a mi hermano Manuel lo que me sucedió y él me dijo que la perdiz, tenía allí su nido, y lo que intentaba con su forma de actuar, era que yo me alejara lo más posible de él. En efecto. Busqué entre los carrascos y allí esta el nido de la Perdiz, con 14 huevos llenos de rayitas. Y esa experiencia, que no fue la única, fue la que me llevó a comprobar la actitud de Mirlo, en mi paseo por la costa de esta bellísima Isla Balear20160313_184959.jpg.

¿CASUALIDAD O CONTROL DELIBERADO II?

Parece que mi signo es de pedir disculpas continuamente, Pero es así y no me duele prendas hacerlo. Ayer, por razones que sería prolijo enumerar, cometí varios errores en la emisión de mi Blog y el relato que intentaba enviaros, se me quedó cojo. Hoy, voy intentar subsanarlo.

Después de encontrarme con el Pitirrojo, a menos de 50 metros, de otro matorral salió andando un Mirlo. Sí, un Pico Amarillo. El hecho de que saliera andando ya me impactó, pero además, con una tranquilidad pasmosa,  pasó por delante de mí picoteando en el suelo, como lo hace mi amigo Pico Amarillo, en Os Cotiños. Por si esa muestra de confianza no fuera suficiente, también se dedicó a escarbar entre las hojas con toda parsimonia. La pena es que la cámara de mi móvil no es de buena calidad y no pude captar el momento con la fidelidad y nitidez que merecía. Pero ahí queda como testigo,  lo sucedido con dos sejantes de los  amigos míos, en los amaneceres de de mi casa, que es la vuestra, de Os Cotiños

La duda que me queda es el saber si estos pajarillos que se cruzaron en mi camino, en una de mis caminatas diarias, tienen algo que ver con  mis queridos Papo Rubio y Pico Amarillo. Si ha existido una conexión entre ellos o ha sido simple coincidencia. Parto de un principio, para mí, muy valioso, que yo no creo en las casualidades..

 

¡CASUALIDAD O CONTROL DELIBERADO?

No hice ayer ningún comentario sobre el tema porque deseaba pensar un poco sobre ello. Cuando regresaba hacia el hotel, después de gozar con todo lo contemplado, de la espesura de un macizo de olivos bordes, como se les conoce por estos pagos a esta mezcla de matorrales o pseudo árboles, re torcidos y torturados por los inclementos vientos de Tramontana, salió un Pitirrojo que al remontar el corto vuelo que realizó, casi me dio en el rostro. Digo corto vuelo, porque a menos de 8 metros se paró en la punta de una ramaIMG_2051

EL SOL JUEGA A ENAMORAR

El día amaneció, como se despidió ayer. Fresco, ventoso y desapacible. Posiblemente, viendo las malas caras que le poníamos, decidió cambiar de actitud. El Astro Rey se quitó las ropas grises y se puso el manto azul que tan bien le queda. Se subió a lo alto y comenzó a sonreir para dar calor al ambiente. Todos se lo agradecimos. La Naturaleza se desperezó. Las avecillas salieron de sus refugios y amenizaron el ambiente con sus trinos y aleteos. Yo no podía por menos que hacer justicia a la generosidad del Rey del día. Con mi mochila acuestas, ligero de peso, me dispuse a realizar un coherente recorrido por playas y acantilados a la procura de nuevas sensaciones. Las horadadas piedras y la blancura de las arenas de las playas, deleitaron mi espíritu hasta cotas insospechadas. Tan ensimismado me hallaba en lo que encontraba a mi paso que no me dí cuenta que el día tocaba a su fin.Y fue entonces cuando miré hacia Poniente y la visión fue increible. El imponente Rey Efebo, comenzaba a cardar su cabellera con los bordes olivos menorquines. Inmediatamente después, empezó a cambiarse de vestuario. Dejó su manto azul se probó el vestuario rosado que tantos éxitos le proporciona. Pero algo debió notar en su enamorada Mar, que antes de echarse en su lecho, prescindió de los tules rosados y se vistió con los terciopelos rojos en busca de mayor expresión por parte de su amada. A fe que lo consiguió. Inmediatamente la Mar se vistió de esmeralda y ensancho los caminos para que su amado llegara presto. Ambos se fundieron en un abrazo de efusiones infinitas, hasta  provocar la curiosidad de las estrellas que deseosas de contemplar tan bello espectáculo, se asomaron al balcón del cielo tintineando gozosas viendo la felicidad de su hermano mayor.La caricia de la brisa me hizo volver a la realidad. Qué grande es el amor, pensé. Ni el Astro Rey siente pudor al ponerse los ropajes adecuados para ganarse el favor de su amada.IMG_2053