SEVERINO ROO SE HIZO BRISA Y LUZ

img_20180803_005803701_burst000_cover-12325184149187913848.jpgNo caeré en el tan socorrido tópico de «era una excelente persona». Esta es la etiqueta que inevitablemente se le pone en el féretro de todas las personas que cambian de galaxia.

Severino Roo, hoy se fue. Bueno, se fue su parte física, porque su personalidad, permanecerá con nosotros mientras nosotros permanezcamos aquí. Severino nació en ese año que en los anales de la Historia de España se escribe con caracteres de infinitos colores, el 1.936. Fue un aldeano más con todo lo que ello entraña de grandeza y miseria. Porque en toda vida humana hay componentes de infinitos matices. Lo que transciende son los valores eternos. Y Severino Roo era portador de muchos de ellos. Caminante empedernido, recorría los caminos, siempre en soledad. Cuando los paseos eran recreativos, lo hacía al lado de su bellísima esposa, pero cuando quería subir a lo alto de los oteros o bajar a los valles, lo hacía en soledad. Deportista nato, fue por muchos años el impulsor entusiasta de todas las actividades deportivas que se realizaban en Beariz.img_20180803_0058434512083639346929559431.jpg Y lo fue, hasta que lo aburrieron y se dedicó a su otra pasión, la mencionada de corredor de sendas caminos y trochas que por doquier jalonan nuestros incomparables paisajes. Cuidaba sus frutales como nadie y tuvo, por culpa de ellos, unos enemigos irreconciliables: Los cuervos. Más de una vez me comentó las luchas que mantenía con los negros córvidos que le expoliaban los cerezos sin que él pudiera evitarlo. Se colgaba su escopeta para amedrentarlos, pero ni eso les asustaba. Dicharachero y ocurrente, era un placer conversar con él.img_20180803_0049591714314296921910295479.jpg La conversación tomaba tintes de epopeya cuando me narraba sus vivencias en su amado Sao Paulo a donde emigró muy joven. En la industrial y bulliciosa metrópoli Brasileira, estudió delineantía. Trabajaba y estudiaba, para convencer a personas que no creían demasiado en su capacidad de luchador trazándose metas ambiciosas que su voluntad inquebrantable le permitieron alcanzar. Maruja, su encantadora esposa, sufrió una terrible enfermedad a la que ella, con una voluntad de heroína, se enfrentó, derrotándola en innumerables batallas, siempre acompañada por su inseparable Severino. Al fin llegó el terrible desenlace. Y con él, el inicio de la etapa más dolorosa para su marido, quien al faltarle la fuerza motriz que ella le generaba comenzó su declive. Para un cuido más personalizado le internaron. Antes de ayer le preguntaba yo a su hijo Javier, por su estado.img_20180803_004618408_burst000_cover4671845610056198153.jpg La respuesta no fue nada halagüeña. La confirmación la tuvimos hoy, día en que su humanidad se hace brisa y paisaje, luz y sombra. Su humanidad, porque su Energía, la que nunca muere, sigue su peregrinar eterno en busca de la Luz Plena, donde su parte se fundirá con su adorable Maruja. Y ambos seguirán su caminar sin  pausas en infinita plenitud.

BELLA ENCRUCIJADA DEL CAMINANTE

EL PLACER DE CAMINAR

img_20180706_140904825_hdr7105245467681138171.jpgEl color del brezo y el aroma del eucalipto, embriagan mis sentidos. Comienza el Sol a subir la cuesta del amanecer. Se alargan las sombras y se despiertan las flores. Bullen en mi mente pensamientos encontrados. No se ponen de acuerdo y su terquedad me divierte. A mi izquierda el alcor rosado, se tiñe de blanco. Un poco más abajo, el susurro del agua, serpenteando entre peñascos y raices, me invita a tararear una canción. Todo es placer y belleza. Soledad, mi compañera inseparable, se siente en plenitud. Al llegar a la encrucijada donde el arroyuelo se convierte en sinuosa y sugerente sonrisa, rehuyendo el choque con las orillas para compartir unos momentos su andar con el tanquilo y sufrido camino, la vi a ella. Sentada sobre una piedra. Su negra y larga cabellera  descansaba sobre sus espaldas cual elaborada toquilla de Esmirna. El Sol, amoroso, sorteaba el sutil mantón para besarla, creando destellos deslumbrantes de luz y color.img_20180706_143040386_hdr510527531510132401.jpg El cuerpo cubierto con el tul del amanecer irradiaba aromas de lirio y jazmín. Tan etéreas sus formas como su tejido. La brisa lo acariciaba y él se dejaba querer dejando que ella lo recorriera caminando entre sus infinitas hondas.  Las piernas permitían que los pies acariciaran el agua que, al hacerlo se reía jugando a separarse para de inmediato retornar a unirse y seguir su constante caminar en pos de su destino, la mar. Me detuve a su lado. Sintió mi respirar sobre su cabello.img_20180706_1400238518729107999191716316.jpg Su aroma me hizo vibrar. Giró su cabeza y me regaló la más bella sonrisa que jamás habían disfrutado mis ojos. Le di mi mano y ella la aceptó. Incorporada quise sentirla mía. No fue necesario. Ella se me ofreció. En un abrazo de infinitas sensaciones nos fundimos los dos. Nos hicimos ilusión y realidad. La tierra se hizo luz. Los infinitos espacios se hicieron parte de nuestro todo. Poseímos lo eterno en nuestra grandiosa nimiedad. No fueron nuestras bocas las poetas de los versos que la brisa esparció por doquier. Ni su cuerpo y el mío, fundidos ambos en un solo sentir, podrían adueñarse de nuestro veleidoso deseo eterno de perdurar. Nadie ni nada tendría capacidad para…img_20180706_1401393306157430440115242967.jpg¡Sí!, Ya voy. ¿Quién es? -Soy yo, el panadero que te traigo el pan que me encargaste. -Me levanté, le dí las gracias y abrí la llave de la ducha para refugiarme bajo la caricia fresca del agua. Solo un osado pensamiento se atrevió a venir a mi mente. Y permitiendo que mi cuerpo se vistiera con el transparente tul del líquido elemento, musité muy quedo: Gracias agua por hacerme retornar a mi tranquila y sosegada realidad.

FIESTA CON CAMPIO Y EL CHULETÓN

JOSÉ LUIS, GUITARRA MÚSICA Y ARTE EN GARABÁS                                                                                                                                                                                                                                                Maravillosa fiesta e inmejorable compañía. Cuando la complicidad del amigo se lleva a la plenitud de lo humano, éste se hace sublime y deleita a quien lo vive. Eso fue lo que consiguió Campio  con su espontánea expresión de amistad. Gracias, entrañable amigo por el estimulante día que nos brindaste.

PIEDRA Y MÚSICA, MARIDAJE PERFECTO

img-20180723-wa0013452637513388772604.jpgLas piedras de La Veracruz, abrieron sus poros para impregnarse del arte que la noche del pasado Domingo esparció por los espacios de la maravillosa obra arquitectónica de Palacios, Carlos Núñez y todos los que con él regalaron nuestros sentidos con su música.  El creativo Arquitecto que dio sentido a la piedra que hoy conforma el magnífico templo y todos los que con él concibieron la sin par obra, entre los que se cuenta el nunca bien ponderado colega suyo, Daniel Vázquez Gulías, nacido en Beariz, estoy convencido que hoy pidieron al Ser Supremo les diera permiso para asistir al concierto que nos brindó Carlos Núñez. Sigo los conciertos de singular Músico, donde quiera que los realice. No me cabe la menor duda del buen gusto que tiene el incomparable artista, para escoger los lugares donde hacer sonar sus originales y rescatados instrumentos, despertándolos y  volverlos a la vida,  desde el sueño milenario en que se hallaban. img-20180723-wa00092387919248952931194.jpgEl Pórtico de la Gloria de la Catedral Santiaguesa es uno de las fuentes donde más cántaras de agua llena, resucitando pétreos instrumentos que dormían el sueño de los olvidados hasta que Carlos Núñez y sus colaboradores, los despertaron. Ya sean sus pulmones, insuflando aire o sus dedos jugando a semejar vuelos de «volvoretas», ver y escuchar sus interpretaciones, es levitar sobre la tierra y volar con Querubes y Serafines por los espacios infinitos de lo Divino. Ya no sé si Carlos Núñez interpreta el arte de la música o él mismo se convierte en música.img-20180723-wa0008723704252965696260.jpg

¡QUÉ TORNADIZOS SOMOS LOS HUMANOS!

Ya conoceis, los que seguís mis escritos, que no le pongo barreras ni al campo ni al viento. Por razones que en su día manifesté, dejé de criar cerdos Celtas y las fincas por donde ellos corrían, quedaron sin un cometido aparente. Al cabo de poco tiempo se me acercó  una pareja joven y me preguntaron si les permitía colocar una colmenas donde antes tenía los cerdos. Me faltó tiempo para decirles que sí. Que dispusieran de las fincas para lo que fuera menester. Encima, si era para cultivar miel, les dije que yo pondría las hojuelas debajo. Dicho y hecho. Sin que yo pusiera condición alguna, me ofrecieron un kilogramo de miel por cada colmena que colocaran en mis terrenos. Tampoco tuve voluntad para oponerme a tan dulce oferta. Precisamente yo soy un enamorado de lo que producen las abejas. Todo venía rodado. Me había venido Dios a ver. Trajeron cerca de un centenar de colmenas y a mí me dan cada año casi un centenar de botes de la más dulce miel que han disfrutado los siglos. Bastante vale la miel de la Alcarria, donde fijé mi residencia recién casado, comparada con la que producen mis abejas de Arduina. Cada mañana me desayuno dulcificando mis alimentos con el rico manjar, producto de mis abejas. Y desde mi mesa les mando las más expresivas gracias por hacerme la vida tan dulce.

Para que mis abejas tengan sitios más cercanos donde libar el néctar de las flores, planté cerca de donde ellas tienen su residencia, un centenar de castaños. Alrededor de los árboles, ha crecido mucho la hierba y los ahoga. Hoy me fui con mi desbrozadora para dejarlos libres de las malas hierbas que no les permiten crecer libremente. Comencé lejos del lugar que ocupan las casitas de mis dulcificadores insectos. Yo no molestaba a nadie, nadie me molestaba a mí. Todo perfecto. Nunca llegué, en mi labor de limpieza, a menos de 60 metros de las colmenas. Eran. más o menos  las 6 de la tarde. De pronto, un picotazo en la cabeza. Inmediatamente otro y seguidamente dos más. Otra me clavó el aguijón en el costado izquierdo. Sin terminar de espantar la que me clavó su aguijón en el costado, ya estaba otra hermana suya clavándomelo en el omóplato del mismo lado. Tiré la desbrozadora por los suelos. De un manotazo mandé la careta protectora lejos de mí. Mis manos parecían aspas de molinos de viento y ni así era capaz de sacarme de encima a los enrabietados bichitos a quienes el dueño de los terrenos no les merecía ninguna consideración. Ellas que, unos momentos antes eran merecedoras de todos mis elogios y agradecimientos, y gozaban de un «status» muy especial en mi consideración, se habían convertido en mis más crueles enemigas de las que renegaba con toda mi alma. Maldije una y mil veces su crueldad para conmigo. En nada tenía en cuenta los momentos felices que me regalaron haciendo mi vida mucho más agradable de lo que lo hubiera sido sin su magnífica y dulce aportación. ¡ Cuán tornadizo es el ser humano! Con qué pocos motivos cambia el rumbo de sus criterios.  Pero así somos. Cuando regresé a casa me tomé un poco de leche endulzada con la miel de mis abejas. Eso sí, con la lección bien prendida: Es de obligado cumplimiento respetar los espacios de los demás, incluso de aquellos cuyo tamaño puede parecer irrelevante.

LA VIDA ES GENEROSA

UN MUY FELIZ ENCUENTRO CON UN JOVEN DE 97 AÑOS img-20180723-wa00052497141742861203981.jpgSí, la vida es generosa, solo quiere que tú le correspondas en las medidas de tus capacidades. Hoy he tenido un encuentro muy agradable, sumamente agradable. Saliendo del edificio del Concello, hallé una familia que se dirigían al mismo edificio que yo acababa de abandonar. Una señora joven ofrecía el brazo a un hombre, en apariencias, de avanzada edad. La señora al verme, intentó hacer las presentaciones, pero él se adelantó y me llamó por mi nombre. Me sentí muy alagado. Llevamos bastante tiempo sin vernos. Me hacía un gran honor. Pero el colmo del placer me llegó cuando, inmediatamente después de los saludos protocolarios me dijo que el motivo de visitar el Ayuntamiento, no era otro que la adquisición de mi nuevo libro, ya que la lectura de UNO DE TANTOS, de tal manera le satisfizo, que está deseoso de comprobar si MERECE LA PENA, hace honor a su título.img-20180723-wa00077540070442015581296.jpg

En esta imagen, el nieto está leyendo UNO DE TANTOS y al encontrarse con el nombre de un juego «a billarda» que el abuelo y el autor jugaron en sus años jóvenes, le pregunta, en qué consistía la tala diversión.

       Tengo que reconocer que los breves momentos compartidos con un joven de 97 años, fueron tan breves como intensos. Como testigos de nuestro encuentro, fueron su hija Pura, Científica en la Universidad de Navarra, dos nietecitos y una sobrina. Saludo protocolario al alcalde Don Manuel Prado y unos instantes para recordar tiempos pasados que ni fueron mejores ni peores, sencillamente, diferentes. Cada época tiene sus pros y sus contras y lo importante es ser conscientes de ello. Así piensa un hombre de 97 años cuya cabeza, maravillosamente amueblada, conserva sus formas, su color y la sensatez de saber de sus limitaciones. Muestra inequívoca de de la solidez de su mueblería. Loor y gloria a quien loor y gloria merece.

FERIA DE SAN PEDRO. COMIDA «NA CARBALLEIRA» (BIS)

img_20180722_135206495_burst0022677414790770944052.jpgMe han llamado, personas muy amables, diciéndome que, ¿Cómo era posible, que hiciera tales elogios de la «Carballeira de San Pedro» y publicara una fotografía tan poco representativa de los encantos de nuestro bello paraje. Estoy totalmente de acuerdo y en repuesta a esa realidad, ahí van quienes así lo atestiguan. img_20180722_134917665_burst000_cover8744492321446294479.jpg                                                                                                                                                                                                                                Beariz tiene en la Carballeira de San Pedro, el lugar más bello y acogedor, que uno se pueda imaginar, para disfrutar de vistas bellísimas, reponer fuerzas, si lo necesitas, sentarte a la sombra de «carballos» img_20180722_133317116_burst000_cover-17279993361902657645.jpgcentenarios que te brindan sombra de aromas y susurros de canciones celestiales. Por algo está allí la Capilla del Apóstol Pescador.  En fin todo lo que unaimg_20180722_135018120_burst000_cover8009152638311237167.jpg persona precisa para ser feliz. Bien es sabido que en la tierra no se puede conseguir la felicidad absoluta. Ahí aparece la faceta terrenal de la paradisíaca «carballeira»; No hay quien te brinde un trozo de pan img_20180722_133505040_hdr7393407828965292903.jpgpara echarte a la boca, si tu no lo llevas. Desde hace unos diez años, se ha reanudado una feria, otrora abundante en toda clase de mercaderías, tales como menaje, ropa, calzado, animales de todos los tamaños y condición, reducido ahora, la tal feria a un mercadillo al que buhoneros de diferentes lugares y condición, llenan de ropas menajes, frutas, verduras, en fin todo lo que la sociedad moderna utiliza para su cotidiano vivir. Adolecía, la moderna feria, de eso, de comida, por loimg_20180722_133459845_hdr7149101391284643680.jpg que la asistencia del público no era muy abundante, pero desde hace dos meses, a un restaurador de la zona, le sugerimos la idea de que montara una «jaima» y ofreciera lo más corriente en estos casos, pulpo a feira», carne «o caldeiro», buen vino, buen pan y unos postres propios de la tierra. Así lo hizo nuestro hombre y la asistencia de público aumentó considerablemente de manera esperanzadora. Definitivamente, todo el mundo, pero de manera especial, los gallegos, donde img_20180722_135142279_hdr5152308275418174832.jpghaya comida, allí están haciendo buenos muchos refranes que nos definen. Bienvenida Feria de San Pedro y tú, Dueño de las llaves de la puerta del Cielo, que tienes tu Capilla en el centro de la «carballeira» danos salud para que vengamos a rendirte pleitesía los 19 de cada mes. Y lo hagamos muchos, pero que muchos años. Es nuestro deseo y como tú nos quieres mucho….IMG-20180719-WA0005.jpg

OS COTIÑOS SE VISTEN DE LUTO

Una vez más, la fatalidad hizo acto de presencia en Os Cotiños. Ignoro las causas o causa que lo motivó, pero esta mañana, cuando fui a dar y recibir los buenos días de mis matutinos amigos cantores, me encontré con la desagradavilísima sorpresa de que en lugar de escuchara los trinos de Pico Amarillo y los regorgiteos de Papo Rubio, en el durmiente de la ventana, donde todos los amaneceres picoteaba el cristal, si no había comida, estaba Papo Rubio en una postura que me sobrecogió. Abrí inmediatamente y lo único que conseguí fue corroborar lo que ya me estaba temiendo  IMG_20180712_195540039.jpgLo cogí entre mis manos y comencé a darle calor y acariciarlo. Todo inútil. Incluso lo coloqué en la posición que él adoptaba todas las mañanas, siempre que se acercaba a comer. De nada sirvieron mis caricias. Papo Rubio, mi amigo del alma, había dejado de existir. Seguro que su energía había pasado a mejor vida. Allí quedó el vehículo que lo llevaba por el mundo en busca de experiencias nuevas. Ahora ya nunca más vendrá a picotear en mi ventana. Nunca más.IMG_20180712_195626992.jpgSe fue su padre, ahora él. Así es la vida. Como hice en su día con su progenitor, también ahora le llevé a un lugar especial que tengo para ellos. Cavé una pequeña fosa, lo envolví en un paño blanco y lo deposité con el pico hacia poniente, como se entierran a los Celtas, ya sean pájaros, aves, personas o cualquier clase de animales. Lo hacía antes cuando moría alguno de mis cerditos Celtas. Siempre mirando hacia poniente, siguiendo la ruta del Sol. El Astro Rey ha sido siempre nuestro referente. Feliz eternidad, energía de Papo Rubio y muchas gracias por los buenos momentos que me has regalado. Te recordaré siempre, querido amigo. Le dí sepultura en el mismo lugar en que lo encontré, al caer del nido. Allí yace para siempre mi lindo Papo Rubio.20170506_212542.jpg

 

MIRA QUE ME VOY

Es una frase muy recurrente que todos hemos utilizado, unos más y otros menos, en el transcurso de nuestras vidas. De niños, a nuestros amigos, cuando nos necesitaban para «hacer un pie» en cualquier juego. A nuestros hermanos mayores cuando necesitaban algo de nosotros. A nuestros hermanos menores que nos pedían auxilio por cualquier situación que vivían. La respuesta era esa «mira que me voy» o alguna muy parecida. Incluso el empleado bueno que se siente querido y respetado por su jefe, se la dice, algunas veces medio en broma, otras sin el medio. Más de un pretendiente enamorado e interesado por alguna cosa que le era negada, amenazaba a su amada con el «mira que me voy». Nada más lejos de sus intenciones, mas era una manera de conseguir el objetivo que se le negaba. Hoy debe ser menos frecuente pero, sin lugar a dudas que aún se debe escuchar la recurrida frasecita de » o me dejas en paz o mira que me voy. De cuántas y cuán variadas artimañas. Os lo pregunto sin esperar respuesta¿Aún la practicais? Resulta divertido comprobarlo. Seguro. No me digais que no, «mirad que me voy» Y lo hago a dormirme. Buenas noches.wp-1480717437856.jpeg

EL CAMINANTE SE LO AGRADECE

20180522_134846.jpgEn la fotografía, el Caminante acompañando a Doña Lilia y a Don Antonio en su casa de Parada de Sil.                                                                                                                                  No puede ser de otra manera. Agradezco al magnífico Escritor Antonio Carreño, el artículo que publicó en el día de hoy en el periódico La Región de Orense, hablando sobre mi novela MERECE LA PENA. Sabiendo de lo riguroso, honesto y crítico que es el hombre que, con toda seguridad, mejor conoce todo lo que se relaciona con Lope de Vega y otros autores del Siglo de Oro Español, no puedo sino decirle con toda humildad:Gracias Maestro. Antonio Carreño, pasará, de hecho ya lo está, como uno de los escritores más significados de nuestra época. A su prolija y admirable obra literaria, hay que ponerle el sello del rigor científico que él, con su trabajo, le imprime y con su bien decir, la convierte en auténtica y admirable obra de arte. A continuación, como digo al principio de mi escrito adjunto el artículo que el Doctor en Lenguas Románicas, entre otros muchos títulos, tuvo a bien   dedicar el Maestro, a mi novela MERECE LA PENA .IMG_20180715_000516857_BURST000_COVER-2.jpg