Perdió Papo Rubio a su linda pareja y la tristeza se lo llevó también a él. Cuando lo encontré moribundo, lo examiné por si había sido víctima de un ataque de un depredador. No tenía ningún signo de violencia por todo su cuerpecito. Incluso le pedí a un veterinario amigo, que me atendía los cerditos, que le hiciera un examen toxicológico, por si había sido envenenado con algún producto que echaran por el campo. Me contestó mi amigo que no había ningún vestigio de toxicidad en el cuerpo de mi entrañable Papo Rubio. La primavera hacía su tímida aparición con temperaturas benévolas que invitaban a toda la naturaleza, levantarse de la cama y comenzar a caminar en pos del tiempo soleado y ropas ligeras. Ja. Ya lo dice un amigo mío. La Naturaleza no es lo savia que nosotros pensamos. También comete despistes que paga muy caros. Después de cuatro días de sol, vinieron unos fríos invernales que congelaban la sangre en las venas. Frío, nieve, lluvia, viento. Pero hete ahí que lo que es malo para unas cosas, es bueno para otras. La comida en el campo escaseó y
Pico Amarillo que me tenía algo olvidado, ha vuelto por sus andadas a cantar en lo alto de mi viejo roble y comer en el pesebre que le tengo cada día renovado en mi ventana. Pero no para ahí la cosa. Como en los principios de su vivir, Papo Rubio, venía a picotear y a comer en mi ventana, dos de sus hijos han vuelto a lo que hacían con sus progenitores. Tengo que admitir, a fuer de ser sincero, que no puedo distinguir si son dos hermanos, o es un de ellos con la pareja que ha elegido para formar una familia. Sea lo que fuere, el caso es que la familia de Papo Rubio sigue vigente y estoy convencido que muy pronto la amistad que teníamos su padre y yo, será igual que la que se cree entre sus hijos y yo. Siempre tuve la esperanza de que algo así ocurriera y, afortunadamente, mi fe, tuvo su compensación. Es preferible pensar que el futuro será a medida de tus deseos. Si cuando el futuro se haga presente, y no se cumplieron los buenos augurios, te queda el placer de haber vivido feliz, mientras pensabas que ocurriría lo mejor. Creerme,merece la pena sonreir a lo venidero. Ser optimista, es más barato que vivir amargado. A los 70 más 10, algo sabe uno de ésto. Digo yo. No por inteligente, sino por lo otro.
Autor: Jose Balboa Rodriguez
MORIR DE AMOR
Cuando de amor se trata, se vierten toda clase de hipótesis. Se ha dicho y algunos lo defienden hasta la saciedad, que de amor nadie muere. Otros, sin embargo ponen sobre la palestra de la vida, pruebas irrefutables de gentes que no soportaron la desaparición del ser amado. No tengo capacidad ni deseo tenerla, para defender una u otra tésis. Me limitaré a contar lo que me ocurrió en el día de hoy.
Estamos en los finales de los días invernales y la primavera comienza a dar señales de vida. Lo hace de las más diferentes manifestaciones. Pasaré por alto muchas de ellas y me centraré en la que da sentido al título de mi escrito de hoy. Como digo, una de las expresiones más bellas de la proximidad de la estación del año en que la naturaleza eclosiona, es el apareamiento de los pajarillos y de las aves. Ya en el mes de Febrero, comienzan a juntarse para formar una familia que mantenga la procreación en su proceso evolutivo. Ya conoceis, os lo he ido relatando con alguna frecuencia, que mis amigos Pico Amarillo y Papo Rubio, se enfadan conmigo cuando me ausento de Os Cotiños. Por más que les dejo alimento y cuando regreso, incluso intento mejorar la oferta, ellos mantienen su actitud y me castigan ausentándose a, ignoro que parajes, y cuando les parece, vienen de nuevo a compartir conmigo momentos maravillosos. Hace unos días encontré a la pareja de Papo Rubio muerta. Ignoro las causas que lo motivaron. Papo Rubio estuvo unos días sin venir a cantar a mi ventana ni comer donde les pongo su grano. Luego volvió, pero nunca con la alegría que lo hacía cuando eran ambos los que compartían esos momentos. Incluso, cuando la primavera pasada crearon una familia numerosa, venían todos a disfrutar del ágape que saboreaban en el alfeizar de mi ventana. Pero, como digo, desde la muerte de su compañera, Papo Rubio perdió aquel trinar que alegraba mi despertar y el repicar en el cristal de mi ventana, cuando la alegría le embargaba. Yo lo comprendía y sin que él lo supiera, me solidarizaba con su actitud. Le sucedía lo mismo que a mí, cuando perdí a mi Compañera. Solo físicamente, pero se me fue. Y sentía sus lágrimas, sin verlas porque tampoco la gente veía las mías. Porque ese llanto, llora hacia adentro. Y solo quien lo sufre conoce su existir. Uno y otro día le observaba y su dolor era mi dolor. Ambos compartíamos los mismos sentimientos por la ausencia de nuestras Amadas. Hoy, por la tarde, me asomé a mi ventana y vi a Papo Rubio en una posición totalmente desconocida. Quise saber la razón. Tomando toda clase de precauciones, me aproximé hasta dónde él se encontraba. No intentó huir. Lo tomé entre mis manos y sentí que su corazoncito latía con tal rapidez que apenas había espacio entre uno y otro impulso.
Lo deposité en el suelo, para ver si reaccionaba. No realizó ningún intento de volar. Lo recogí y me introduje dentro de casa. Improvisé un lecho de algodón y comencé a darle fricciones en donde sentía latir aquel descontrolado y diminuto corazón. Así estuve bastantes minutos. De nada sirvieron mis cuidados y mi desesperada intención de volver a la vida al entrañable amigo que cada mañana alegraba mi despertar con sus armoniosos trinos. Con ojos humedecidos y un nudo en la garganta, mi vista se perdió por los montes en busca de un frescor que combatiera la angustia que apretaba mi pecho y me impedía el libre respirar. Sin darme cuenta, fijé mi vista en el lugar donde descubrí a Papo Rubio, momentos antes y caí en la cuenta que era justo el lugar donde encontré a su amada inerte, sin vida. Allí mismo estaba ella, debajo de donde se encontraba mi vistoso pajrillo.
Después de convencerme de la inutilidad de mis intentos de volverlo a la vida, lo envolví en un paño blanco y le enterré, justo al lado de donde estaba su amada. Toda una eternidad los unía y seguro que en un lugar privilegiado del cielo, el Sumo Poeta les hará un lugar para que compitan con los coros celestiales entonando los más bellos cantos de amor jamás soñados. Mi amiguito, murió de amor. No quiso que ninguna otra hembra ocupara el lugar del que fue dueña y señora su amada. Confío y espero que alguno de sus hijos, cuando vea el lugar libre que dejaron sus padres, lo tomen como suyo y alguien de los Papo Rubio, siga repicoteando en mi ventana cada amanecer y coma en mi alféizar la comida que yo les proveeré.

EXISTIR PORQUE HAY UNA RAZÓN
¡Qué vacío deben sentir las personas que no encuentran justificación a su existencia! Desde los primeros momentos de tu vida tienes la obligación de buscar una justificación a tu existencia y hacerla valer. Llora el niño cuando necesita que la madre le atienda y le alimente. Tiene una razón para llorar. El joven debe luchar por encontrar un hueco en el grupo con el que comparte momentos propios de la edad. Eso sí, una vez que lo ha conseguido, porque está ahi, para él tiene la obligación de justificar lo alcanzado. De mil y una maneras podrá hacerlo. Si no lo consiguiere, será un desubicado, un frustrado, un desarraigado, en definitiva, un fracasado. Nada de eso le sucederá, si es un don nadie, aunque tal identidad, creo honestamente, que no existe. El problema está en que sabe que hay una situación que le corresponde y no es capaz de hallarla. Todo individuo, hombre y mujer, tiene su propia identidad y entidad y debe desarrollarlas y justificarlas. Darles una razón de ser. Cuando dejas atrás los años de los sueños primaverales y comienzas tu andadura por los derroteros de otras responsabilidades, la capacidad de justificar tu existencia se hace más patente, al igual que aumenta la calidad de la justificación. Y así va «in crescendo» hasta que llegas a la difícil, todas lo son, pero esta en especial, de los años en que la sociedad te intenta recompensar de los servicios prestado y te aparca. He ahí, en esa encrucijada de caminos, donde has de hacer valer tu capacidad de justificarte, no ante los demás, sino ante tí mismo. Tienes que dar razones para convencerte que la vida merece ser vivida, míralo bien, vivida, no pasar por ella y cada instante, tiene un sabor diferente y que eres tú mismo quien tienes que proporcionárselo. Tienes infinitas razones para justificar tu vivir. Durante el trayecto de tu caminar, lo has ido generando y hoy es el día en que sentado ante tí mismo, has de recrearte de lo sembrado y recoger la cosecha. Esa fue la razón que te trajo hasta aquí. Contémplala, recréate, disfrútala, es tuya. Te pertenece. La ganaste. Nadie te la regaló. ¡Ay de aquel que llegado al final del camino, vuelve la vista atrás, y no ve sino la soledad, la desolación, el vacío, la nada.
Buenas noches
FELICIDADES PADRES Y JOSÉS. Para los de ahí, no sé si sabeis que en España hoy es San José y el día de los padres. Vale.
MERECE LA PENA

Os puedo asegurar. Merece la pena todo en esta vida.Si tienes la capacidad de repasar, con certeza que merece la pena todo. ¡No todo merece la pena! Pero sí merece la pena todo. Cuando has depositado tu empeño en una empresa, no importa el tamaño, y la llevas a feliz término, ha merecido la pena el esfuerzo realizado. Si pones toda tu voluntad en conseguir un objetivo y no lo alcanzas, tienes que repasar el porqué de no haberlo conseguido y seguro que encuentras la razón de algo que se cruzó entre los dos. Esa reflexión te enseñará a no incurrir otra vez en aquello que te impidió la consecución de tu propósito. Mereció la pena, porque ello entrañó experiencia para futuros proyectos.
Hace algún tiempo, accedí a una petición que muchas personas me hacían relativas a mi deambular por la vida. Siempre me pareció una pérdida de tiempo , tanto para mí como las buenas personas que tuvieran la voluntad de intentar saber cómo había sido mi caminar por esos mundos de Dios. Mereció la pena, os lo aseguro. Los buenos momentos compartidos con tantas personas que encontraron en UNO DE TANTOS una razón de ser a muchas de sus actitudes, solo con ello ya mereció la pena.C
Con la sola justificación de la imagen que precede a esta línea, ya merece la pena. Que Hugo, un niño de 5 años, esté expectante mientras yo le dedico mi libro, para que, cuando sepa leer, se entere de mis andanzas, ya justifican las casi 500 páginas de este libro. Dejar vuestra huella, eso sí, impregnada de honestidad, en el caminar por la vida. Detrás vendrá quien siga esos pasos y haga que vuestro recuerdo sea imperecedero.
No quiero cerrar este comentario sin recordar que la mayor parte del beneficio económico de la primera edición va destinada para la Asociación contra el Cáncer el la Ciudad de Orense. El día 22 de los corrientes, a las 12 1/2, se hará entrega a la Presidenta, de dicha cantidad. Los beneficios que reporte la venta de la segunda, va destina para la ELA (Esclerosis Lateral Amiotrófica) En el primer caso, un Cáncer cruel e invencible, se llevó por delante la vida de un niño de 20 años, Dani Prado Lamas, que por su tesón y saber afrontar su destino con una entereza increible, supo ganarse mi admiración y mi cariño, que permanecerán hacia él mientras yo viva. En el segundo, también es un amigo, Justo Pérez París quien la padece desde hace muchos años y, sin embargo sigue con un tesón admirable luchando contra ella y convirtiéndose en Icono y referencia, para todos aquellos que tenemos la fortuna de conocerlo, quererlo y admirarlo. Merece la pena, de verdad. Si eso no mereciera la pena, qué pena sería vivir sin una razón que la mereciera.
HAY QUE CAMINAR POR EGOISMO
Sí, es cierto, estoy convencido que el principal y hasta podría decir único motivo que me obliga a caminar, es el egoísmo. Cuando me hago el propósito de salir a recorrer los más o menos 10 Kilómetros de cada día, reniego de todo, hasta que me digo «Vamos a ver ¿quieres seguir sintiéndote como te sientes o prefieres estar en una silla o en un sofá hecho una piltrafa»? La respuesta no se hace esperar. El egoísmo de encontrarme ágil y gozando de una buena salud, es el motor que me impulsa a recorrer caminos y veredas y trochas, entre la rica y variopinta floresta gallega, donde el oxígeno llena mis pulmones de aire fresco y renovado. Pero es cierto, hasta que rompes la inercia de la comodidad de estar sentado o tumbado, tienes que buscar una razón muy poderosa para que le gane. Inmediatamente se presenta ese amor desmesurado hacia uno mismo que te empuja, sin piedad ni consideración, para que le sigas manteniendo en plena forma. Y no se rompe la inercia solo en el momento de lanzarte. Aún tiene que él seguir motivándote para que camines los 200 ó 300 primeros metros. Después, no. A partir de ahí el cuerpo te pide más y más y si no le das la ración habitual e incluso un poco más, no se encuentra satisfecho.
No soy de los convencidos que todo en la vida es relativo, sin embargo me rindo a la evidencia que el valor del egoísmo, sí es relativo. Sería impensable que fuera el autor de una acción buena en el ser humano. Yo le encontré una que utilizo y que la considero muy positiva. Fomentar el EGOISMO de caminar para sentirme mejor. Si teneis alguna duda, iniciaoos en ello, y comprobareis que, por esta vez, tengo razón.
REGRESO DEL CAMINANTE
Buenos días, buenas tardes, buenas noches. No, no desvarío. Se da la feliz circunstancia que recibo mensajes de seguidores de tan diferentes latitudes que cuando en una zona es de mañana, en otra es de tarde e incluso de noche, en una tercera. De ahí que salude en los tres horarios habituales. Aclarado.
Por razones de todos conocidas, me ausenté unos días de Os Cotiños. Cuando uno peina las canas, o mejor el pelo todo blanco, las coordenadas dentro de las que vida te situa, tienen ciertas variaciones que te hacen renovarte con demasiada celeridad y las aptitudes con las que tu intentas situarte no actuan con la misma rapidez. De ahí que, pudiendo hacer ciertas cosas que consideras que están al alcance de tus posibilidades, tu propia deshubicación te impide realizarlas. Cuando uno se encuentra en su lugar habitual, todo lo tienes al alcance de tu mano. Con solo pensarlo ya estás en el lugar apropiado. Si te encuentras en otro entorno, aunque sea infinitamente mejor, pero distinto, nada es concordante con nada. Ya estoy aquí y desde luego, por enésima vez imploro perdón por mi infidelidad y os doy infinitas gracias por los mensajes tan cariñosos y estimulantes que me mandais. Si supierais lo que se agradece a ciertas edades, determinadas cosas…… No hay lenguaje capaz de expresarlo.
El tiempo, hasta hoy, estaba ajustado a derecho. Frío, lluvia, viento. En definitiva haciendo Marzo lo que tiene que hacer. Porque ya sabeis que si Marzo Mayea, Mayo Marcea.Así que complacía ver cómo la climatología se ajustaba al momento. Eso me impedía ver a mis amigos, si es que aún se acordaban de mí. Hoy amaneció el día nublado pero sin lluvia. Según transcurrían las horas iba mejorando el ambiente y el Astro Rey comenzó a calentar de forma que sobraban los jerseis y las chaquetas. Al medio día, dando comienzo al ágape correspondiente, un lenguado a la plancha y una ensalada normalita, me dio un respingo mi corazón. Durante mi ausencia y en los pocos días que llevo aquí, la lluvia barrió todo vestigio de comida que había dejado para Papo Rubio y Pico Amarillo. Al ver que no llovía, lo primero que hice esta mañana fue llenar los comederos de mis entrañables amigos. Como digo, nada más sentarme a comer, contemplé con enorme placer que tanto el uno como el otro venían a satisfacer su apetito a sus comederos habituales. Y no vinieron solos. Varios pajarillos de diferentes colores y tamaños, les hacían compañía. Ellos y yo dimos cuenta de nuestros correspondientes menús y seguro que mañana, en el mismo lugar, a la misma hora y con la misma ilusión compartiremos nuestras comidas deseando que ello nos conduzca a una continuidad que nos haga la vida tan llevadera y feliz como hasta ahora.
NO HAY PROBLEMA SIN SOLUCIÓN (II)
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Señora Nemesia, ahora tenemos un problema muy grave, porque yo ni debo ni puedo darle el dinero sin que el Sr. Julián me firme el recibí. Y claro, el pobre ya está…(la cara que puso José Antonio para pronunciar las siguientes palabras no es para describirla aquí) ya está muerto. –Se paró un momento el cartero y preguntó a la desolada mujer
-.¿Hace mucho que….?
–Hijo mío, un poco antes de la amanecida–respondió la mujer cuando pudo controlar un poco su llanto.
–Bueno, espere un momento–miró el cartero para el cielo y armándose de valor dijo
–¡A vida o muerte Don Ponciano!–Y sin más se adentró hasta la habitación seguido por la anciana recién enviudada. Una vez al lado del cadáver, comprobó que aún estaba algo caliente y como lo conocía de muchos años y siempre le había firmado los papeles con el dedo, tomó el índice del difunto, lo empapó en el tampón que siempre llevaba consigo para tales casos y selló el recibo con la yema del Sr. Julián. Una vez terminada la operación, entregó a la Sra. Nemesia el dinero y se fue a continuar su labor. Cuando llegó a la Estafeta de Correos, le dijo a su jefe
–Don Isidoro, ya puede dar de baja al Julián de la Nemesia, porque ya no va cobrar más.
–¿Porqué dices eso, es que se ha muerto?
–Sí Señor, por eso mismo. Acaba de cobrar el último recibo.
–¿Después de cobrar, se murió?
–No Señor, antes- y le explicó José Antonio a Don Isidoro, todo lo que había hecho. El jefe puso el grito en el cielo diciendo que eso no se podía hacer, que era un delito. El cartero intentó convencer a su jefe de que lo hecho por él no estaba tan mal. Y le dio mil y una razones. Terminó su perorata con una frase que hizo callar a su jefe que tampoco, a pesar de reclamar a su subordinado por el acto realizado, estaba convencido que él haría lo mismo o algo parecido.
–Pero mire usted Don Isidoro, si aún estaba caliente.
Este hecho fue tal y como lo cuento y da fe de ello mi cuñado Ventura Cézar Escribano, colega y amigo del bueno de Don Isidoro y del excelente cartero y mejor persona Don José Antonio. Ambos del ilustre Cuerpo de Correos. Las Leyes tienen dos interpretaciones, la escrita y su espíritu. Las dos tienen validez.
NO HAY PROBLEMA SIN SOLUCIÓN (I)
Los que me conocen, me han escuchado con bastante frecuencia, que en España aún quedan entidades que funcionan basta ate bien. Yo diría que muy bien. Con luces y sombras, como todo lo que sucede en cualquier estamento donde las personas tienen vigencia, pero, honestamente, digo, que yo tengo mucha fe en ellos. Son los Cuerpos de Seguridad del Estado, en este caso hablo de la Guardia Civil y del Cuerpo de Funcionarios de Correos. Hoy, especialmente, haré mención a este último grupo.
Eran años difíciles. La posguerra iba quedando atrás, pero las dificultades seguían latentes en el pueblo español. En las ciudades se pasaba mal, pero en el campo, en el medio rural, tampoco ataban los perros con longanizas. Las familias que tenían unas tierras, aunque fueran pocas, iban matando el hambre con lo que se cosechaba en la propia casa y con los animales domésticos que se podían vender. Ese dinero daba para comprar lo más indispensable para cubrir las necesidades más perentorias, tales como ropa. calzado y todo aquello imprescindible para la propia existencia de las personas.En Las Navas del Marqués, un bello pueblo de la Provincia de Avila, tampoco pintaban oros en todas las partidas.Allá por los finales de los años 50 y principio de los 60 del pasado siglo, regentaba la dirección de Correos en el pueblo, Don Isidoro y el cartero era José Antonio. Ambas personas, fieles cumplidores de sus obligaciones de funcionarios, cada uno en su cometido. Por la época, se pagaba a los mayores un dinero, muy poco por cierto, que ayudaba a paliar las penurias domésticas. Vivía a la sazón en el pueblo una pareja de ancianos para quienes dicha paga era el único sustento.El encargado de llevar ese dinero a los beneficiarios era el cartero, ya que desde los estamentos correspondientes, lo remitían por Giro Postal. Una mañana, muy temprano se presentó, en la casa de los ancianos, el cartero José Antonio con el importe del giro, para entregárselo a sus dueños. Cuál no sería su sorpresa cuando al llamar a la puerta salió la señora Nemesia envuelta en un mar de lágrimas y llorando amargamente. Al verla así, el bueno del cartero le preguntó el motivo. Como pudo la buena mujer le contó que su Julián se había muerto. El cartero intentó consolarla, pero poco podía hacer. Cuando José Antonio le notificó el motivo de su visita. Y como el titular era el Sr. Julián, el fallecido, y él precisamente tenía que firmar el recibí, la cosa se complicaba. La Sra. Nemesia, al oir aquello aumentó el volumen de su llanto, porque ese dinero ya lo tenían comprometido con las deudas contraidas en la panadería y en el comercio del pueblo. José Antonio, no sabía cómo consolar a la pobre mujer.
. C O N T I N U A R A
AMOR ES COMPARTIR
¿Verdad que tengo razón? Amar solo un día al año. ¡¡Qué disparate Santo Cielo!! Amar solo un día al año es estar 364 días y si es bisiesto, 365, muerto. No amar es tanto como no vivir. No expresar cada segundo de nuestras vidas, las emociones, los momentos gratos e incluso, los desagradables, es no pertenecer al mundo de los vivos. Don Gregorio Marañón dijo muy inteligentemente que el corazón no ama, el que ama es nuestro cerebro, pero ese músculo incansable y que tan mal tratamos, que está todos los segundos de nuestra vida trabajando para nosoros, es el que manda al cerebro la energía para que nosotros no dejemos de amar. Y vienen estos inventores mercantiles y escudriñan en las sombras más profundas de la prehistoria e humana e inventan el día del amor.Cretinos. Qué sabrán ellos del amor. Saben de lo mercantil, de la forma de embaucar a incautos, animar a buenas personas a realizar actos de buena voluntad.
Eso no es amor. Amor es negarse día a día en favor del amado. Amor es el Buenos días después de una noche placentera. Amor es el Buenos días después de una noche tormentosa. Amor es el beso al despedirse. Amor es el beso al encontrarse. Amor es la sonrisa cuando las cosas van bien. Amor es la sonrisa cuando las contrariedades nos agobian. Amor es el vivir si vivir en uno para vivir en el amado. Amor es ir, sin esperar a que el otro venga. Encontrarse en medio del camino. Amor es darse sin esperar nada a cambio.Amor es ese, sin querer queriendo, que vence todas las dificultades y lo consigue todo. Amor, en fin, es TODO
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ESCRIBIR NO ES SOLO ESO
Escribir, si gusta, es un placer. Cuando uno se sienta frente a su otro yo y entabla una conversación que ambos aceptan, es de lo más divertido. Además de que, en cuanto uno de los interlocutores dice o piensa alguna impertinencia, el otro ya tiene preparada su respuesta. Vease que digo que, cuando uno de los dos dice o piensa, porque en esta ilusionante conversación, ambos tienen la virtud de adivinar lo que el otro va decir antes de que se pronuncie, por lo que la conversación, no solo tiene una vertiente, sino cuatro.Pero no es esa sola situación la que produce el placer de escribir, también tiene otros alicientes que te enriquecen. Escribir te obliga, obligación gratificante, a cuidar la calidad de tu lenguaje en el día a día. Te sientes en la necesidad de ser digno y respetuoso con lo que escribiste, porque cuando lo hacías, eres consciente de que te sometías al juicio de quien te leyera y eso hace que seas más cuidadoso con tu lenguaje. Cuidado que sigues manteniendo, como digo, en tus pronunciamientos en las sconversaciones normales. Ni te preocupas, es tu subconsciente quien toma las riendas y sin que tu pongas intencionalidad alguna, tus palabras salen más depuradas y ajustadas a lo que escribes. Es curioso, tanto como cierto. Pero es así. En absoluto esto quiere decir que el emborronador de folios o cuuartillas esgrime mejores actitudes ante los demás, sino que lo uno lleva a lo otro. El escribir te obliga a ser consecuente contigo mismo. Es una opinión. Sin duda tan válida como otra cualquiera. Y tan falta de solidez como puede ser la emitida por quien piense lo contrario. Posiblemente se pudiera decir que es hablar por no estar callado. Pero hoy tenía una especial razón para hacerlo y era poner esto como pie de foto a esta preciosa estampa captada por un alma sensible que supo reflejar en la imagen, la vida de cualquier persona:Luces y Sombras. Pero si se va hacia adelante, allí está la Luz. No te quedes en la oscuridad. Sigue.